Imágenes de la drogaGUARDIA CIVIL

En Palma

Un paquete lleno de droga: 75 kilos de cocaína y hachís ocultos entre mercancía

La sustancia viajaba camuflada entre objetos cotidianos en un envío de paquetería; el destinatario fue detenido tras una investigación policial

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (Udaiff) del puerto de Palma, junto con funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, han incautado un total de 72 kilos de hachís y tres kilos de cocaína en un envío de paquetería interceptado en Palma. Como resultado de la operación, una persona ha sido detenida por su presunta implicación en un delito de tráfico de drogas.

La actuación se remonta al pasado 11 de abril, cuando los investigadores, en el marco de un control rutinario, inspeccionaban un operador logístico dedicado a la distribución de mercancías en una nave situada en un polígono industrial de la ciudad. Durante estas comprobaciones, los agentes detectaron un paquete que levantó sospechas debido a determinadas irregularidades en su envío, por lo que decidieron someterlo a una inspección más exhaustiva.

Un paquete sorpresa

Al abrir el paquete, los agentes encontraron en su interior una importante cantidad de sustancias estupefacientes: concretamente, 72 kilos de resina de hachís y tres kilos de cocaína, ocultos entre otros objetos para intentar pasar desapercibidos. Este hallazgo motivó el inicio inmediato de una investigación para esclarecer el origen y destino de la droga.

A partir de ese momento, los investigadores centraron sus esfuerzos en identificar al destinatario del envío: un hombre de 41 años, residente en Palma, como supuesto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Esta intervención se enmarca dentro de las actuaciones habituales que desarrollan tanto la Guardia Civil como el Servicio de Vigilancia Aduanera en la lucha contra el tráfico de estupefacientes en las Islas Baleares. Uno de sus principales objetivos es detectar y frenar las rutas utilizadas para introducir droga oculta en mercancías que llegan al archipiélago.

Según explican las autoridades, estas vías son empleadas tanto por organizaciones criminales estructuradas como por pequeños traficantes que operan de forma individual. En muchos casos, estos últimos se dedican al menudeo y utilizan redes sociales para contactar con compradores. Una vez cerrada la venta, realizan envíos de pequeñas cantidades de droga a través de servicios de paquetería.

Para evitar ser detectados, suelen ocultar las sustancias entre ropa, alimentos u otros objetos cotidianos, además de emplear identidades falsas en los envíos. Este tipo de estrategias busca dificultar la labor policial, aunque controles como el que permitió esta intervención demuestran la eficacia de los dispositivos de vigilancia y análisis en puntos clave de distribución logística.

La operación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con este caso.