El acusado, durante la sesión del viernesEUROPA PRESS

Malos tratos

La hija de la anciana que murió por las patadas de su exyerno retiró dos denuncias contra él «por miedo»

La mujer ha declarado en el juicio con jurado que el acusado la llamó mientras daba la paliza mortal a su madre y que todos escucharon «gritos de miedo, pánico y dolor»; el procesado acabó expulsado de la sala tras encararse con el juez

Interpuso dos denuncias por malos tratos y las dos las retiró por miedo al propio denunciado, su entonces pareja. El mismo hombre que acabaría matando a patadas a su madre, y que ahora se sienta en el banquillo tachado por la fiscal como «la maldad personificada» en un juicio con jurado popular.

La hija de la víctima y expareja del acusado ha declarado este lunes ante el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial en una sesión marcada por su relato sobre la relación que mantenía con el procesado y por el nuevo enfrentamiento protagonizado por el hombre durante la vista oral. La mujer ha explicado a preguntas de su abogada que denunció en dos ocasiones al acusado por violencia de género, aunque acabó retirando ambas denuncias «por miedo». Le tenía pánico. Tanto, que dormía con la puerta cerrada con llave y con las zapatillas puestas por si tenía que echar a correr.

Escuchó los gritos de su madre

Durante su declaración también ha relatado que el acusado la llamó por teléfono mientras presuntamente estaba agrediendo mortalmente a su madre. «Todos pudimos oír los gritos de miedo, pánico y dolor», ha afirmado.

Su relación, ha relatado, era «tormentosa» y ha explicado que el día de los hechos habló con él para pedirle que abandonara la vivienda familiar. El hombre le respondió entonces «que estaba muy guapa de luto». La mujer también ha asegurado que aquel mismo día el acusado había orinado dentro del coche de su madre.

Antes de su comparecencia, un vecino que presenció parte de la agresión ha descrito los gritos de la víctima como «desgarradores».

El show del acusado

La sesión también ha quedado marcada por el comportamiento del acusado al inicio del juicio. El hombre ha interrumpido la vista para alegar «indefensión» después de que no prosperara su petición de cambio de abogado del turno de oficio. El presidente del tribunal le ha recordado que esa solicitud ya había sido rechazada y le ha advertido reiteradamente de que sería expulsado si seguía interrumpiendo la sesión.

Lejos de detenerse, el acusado ha continuado hablando y finalmente se ha levantado del banquillo, lo que ha obligado a intervenir a los agentes que lo custodiaban para sujetarlo. Tras ello, el magistrado ha ordenado su expulsión de la sala y el juicio ha continuado durante unos minutos sin la presencia del procesado, que posteriormente ha regresado a condición de permanecer en silencio.

A lo largo de la jornada también han declarado varios agentes de la Guardia Civil que acudieron al lugar de los hechos tras el crimen ocurrido en septiembre de 2024. Todos han coincidido en señalar que el acusado salió a recibirlos con las piernas y los pies llenos de sangre. Según los agentes, el hombre llevaba chancletas y repetía frases como «yo no he sido», «os he llamado yo» y «os estáis equivocando».

La Fiscalía sostiene que el acusado aprovechó que la madre de su expareja llegó sola al domicilio donde convivían para abordarla en el porche y propinarle múltiples patadas y talonazos en la cabeza durante al menos 15 minutos.

La agresión, según el escrito de acusación, le causó lesiones incompatibles con la vida. El Ministerio Público solicita para el acusado una pena de 20 años de prisión por asesinato, mientras que la acusación particular reclama prisión permanente revisable.