Caravana aparcada al lado de una carreteraGetty Images

Ibiza declara la guerra a la 'picaresca' de las caravanas: un sistema digital impedirá que esquiven las multas

El Consell monitorizará los vehículos para evitar que se muevan entre municipios y rebaja a 16.000 el cupo de entradas de vehículos autorizados este verano

El Consell de Ibiza, gobernado por el PP, ha decidido acabar con la picaresca de las caravanas que pernoctan de forma ilegal. A través de una nueva herramienta digital, los cinco ayuntamientos compartirán datos en tiempo real para evitar que estos vehículos esquiven las multas saltando de un municipio a otro. La medida llega acompañada de un blindaje por mar: este verano se prohibirá la entrada de 4.000 coches respecto al año pasado, endureciendo los requisitos de acceso a la isla entre junio y septiembre.

El Consejo de Alcaldes de Ibiza acordó este lunes reforzar el control sobre las caravanas ilegales -estacionadas fuera de los campings- mediante un sistema de monitorización compartido entre los cinco ayuntamientos de la isla. El objetivo es impedir que estos vehículos se desplacen de un municipio a otro para seguir ocupando espacios no autorizados.

El presidente del Consell de Ibiza, el popular Vicent Marí, ha explicado que se pondrá en marcha una herramienta digital que permitirá a los consistorios intercambiar información sobre las caravanas detectadas en zonas donde está prohibido estacionar o pernoctar. La medida busca cerrar el paso a una práctica cada vez más habitual en la isla que consiste en mover estos vehículos de un término municipal a otro para esquivar las sanciones.

«Las caravanas aparcan en lugares protegidos, en la costa y en parques naturales con riesgo para el entorno y las personas», ha advertido Marí. En estos casos, las actuaciones corresponden tanto a las policías locales como a los agentes de Transportes del Consell, encargados de tramitar las denuncias.

Preocupación por el aumento de caravanas

La presión derivada del aumento de caravanas y vehículos similares en Ibiza ha generado preocupación entre las administraciones locales. Los ayuntamientos actúan cuando estos vehículos ocupan suelo urbano incumpliendo las ordenanzas municipales, mientras que el Consell interviene en suelo rústico.

«Ibiza no puede ser un territorio en el que las caravanas estén dispersas por toda la isla», ha señalado el presidente insular, que ha recordado además que la ley de limitación de entrada de vehículos establece que las caravanas solo pueden acceder a Ibiza si cuentan con una reserva confirmada en alguno de los cuatro campings autorizados.

Marí ha defendido que estos establecimientos disponen de «todos los servicios adecuados», como abastecimiento y saneamiento, y son los únicos espacios preparados para este tipo de vehículos.

El presidente insular ha insistido, no obstante, en que las instituciones «no han prohibido las caravanas», sino que buscan «regular y controlar su llegada» para que se ubiquen «donde toca». «Son vehículos para viajar y pasar las vacaciones, pero han de estar en los lugares adecuados para ello», ha subrayado.

Una casa rodante para temporeros

El problema de las caravanas en Ibiza viene de largo, dada la falta de espacios en los que poder ubicarlas más allá de los campings. Este tipo de vehículos es empleado por muchos trabajadores de temporada para poder estar en la isla y sortear la grave crisis de vivienda que impide acceder a un piso a precio asequible. Estas caravanas, junto con tiendas de campaña y chabolas, se han convertido en habituales en los asentamientos ilegales.

Durante la reunión del Consejo de Alcaldes también se ha aprobado el número máximo de vehículos que podrán entrar en Ibiza entre el 1 de junio y el 30 de septiembre en aplicación de la ley de limitación de acceso. Este verano se autorizará la entrada de 16.000 vehículos, 4.000 menos que en 2025. De ese total, 12.000 corresponderán a coches de alquiler y los 4.000 restantes a vehículos particulares.

Vicent Marí ha vinculado la aplicación de esta normativa con la puesta en marcha de la nueva concesión de transporte público, operada por ALSA desde el pasado 1 de abril. «El Consell apuesta por el transporte público colectivo frente al individual», ha asegurado.

Según los datos facilitados por el presidente insular, el número de usuarios del transporte público aumentó un 17% en abril de 2026 respecto al mismo mes del año anterior. Un incremento que, según ha defendido, ha permitido retirar de las carreteras ibicencas entre 1.500 y 2.000 vehículos en apenas un mes.