El presidente del Parlament balear

El próximo 28 de junio

La bandera LGTBI ondeará en el Parlament después de que la Justicia balear niegue a Le Senne (Vox) la posibilidad de prohibirlo

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares inadmite el recurso presentado por el presidente de la Cámara autonómica al considerar que no es competente para resolver el conflicto, en plena reactivación de la batalla política y simbólica por el Orgullo en el Parlament

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares da un paso al lado, dice que no es competente en la materia y la bandera LGTBI ondeará en la fachada del Parlament el próximo día del Orgullo -el 28 de junio- como pedía la izquierda y en contra de las exigencias de Vox en pos de la neutralidad institucional.

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha inadmitido a trámite el contencioso presentado por el Parlament, Gabriel Le Senne (Vox), para tratar de impedir la colocación de la bandera. Según publica Europa Press, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha desestimado las pretensiones de Le Senne, presidente también del partido de Abascal en las islas. El magistrado ni siquiera entra a estudiar el fondo del asunto sino que directamente expone que no es competente para resolver la cuestión.

El origen del caso

El origen del conflicto se remonta a 2024, cuando la Mesa del Parlament acordó exhibir la enseña arcoíris con motivo del Día del Orgullo en aplicación de una Proposición No de Ley aprobada el año anterior. Entonces, Le Senne votó en contra y acabó llevando el caso a los tribunales al considerar que la exhibición de símbolos no oficiales vulneraba el principio de neutralidad institucional que, según Vox, debe regir en los edificios públicos.

La resolución judicial llega, además, en pleno resurgir de la denominada «guerra de símbolos» en el Parlament balear y La izquierda -PSIB-PSOE, Més per Mallorca y Unidas Podemos- registró la semana pasada un escrito conjunto ante la Mesa de la Cámara para exigir nuevamente que la bandera LGTBI vuelva a colgarse de la fachada principal durante el Día del Orgullo.

La izquierda y el fuego amigo

Según estas formaciones, este 2026 tiene un valor simbólico añadido al cumplirse diez años de la ley autonómica de derechos LGTBI por lo que la exhibición de la enseña es “compromiso democrático frente al aumento de agresiones homófobas".

Enfrente, Le Senne, que mantiene intacta su posición política y jurídica. Desde su entorno insisten en que Vox seguirá votando en contra de exhibir «banderas ideológicas» en instituciones públicas y recuerdan que su criterio «siempre ha sido el mismo»: en el Parlament únicamente deben ondear las banderas oficiales.

Fuego amigo

El conflicto, sin embargo, también ha aflorado una ráfaga de 'fuego amigo' dentro de la propia Cámara autonómica. Los servicios jurídicos del Parlament, que trabajan mano a mano con el presidente, ya se posicionaron en contra de la estrategia impulsada por Le Senne y avalaron la legalidad de colocar la bandera LGTBI, cuestionando incluso que el propio presidente estuviera legitimado para recurrir decisiones adoptadas por la Mesa que él mismo preside.

En paralelo, el exdiputado de Vox y ahora parlamentario no adscrito Agustín Buades también ha registrado un escrito para intentar frenar la colocación de la enseña. Buades sostiene que utilizar la fachada del Parlament para exhibir banderas no oficiales supone «romper la imprescindible imparcialidad política» de la institución y apela a la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre neutralidad en edificios públicos.