Pedro Sánchez y la presidenta de Baleares, Marga Prohens, en un encuentro en La Moncloa
Baleares da portazo a la trampa de Sánchez y planta a Hacienda: «Es una cortina de humo para tapar el tsunami de corrupción»
El Govern de Prohens rechaza la reunión bilateral del ministro Arcadi España para negociar la reforma de financiación ya pactada con ERC
Marga Prohens no ha tardado ni 24 horas en romper la carta que el Gobierno envió el pasado lunes a las autonomías pidiendo una reunión bilateral con el ministro Arcadi España. El Govern balear ha dejado claro que no piensa ejercer de figurante en el plan de Pedro Sánchez para trocear la soberanía fiscal de España. No habrá foto bilateral, no habrá apretón de manos con el sucesor de María Jesús Montero y, sobre todo, no habrá concesiones fuera del foro multilateral.
«Asistimos a la enésima cortina de humo para intentar desviar la atención sobre el tsunami de corrupción que padece el Gobierno de España y el PSOE», ha despachado este martes el vicepresidente y portavoz del Govern balear, Antoni Costa.
En Moncloa daban por hecho que la presión del dinero —el hambre de recursos de las regiones— acabaría por resquebrajar el frente común del PP. Pero se equivocaron. Prohens sigue reivindicando la «multilateralidad» y exige que cualquier debate sobre la caja común se dirima en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), con todos los consejeros sentados a la mesa y sin privilegios bajo manga.
Un Gobierno inundado por la corrupción
«Asistimos a la enésima cortina de humo para intentar desviar la atención sobre el tsunami de corrupción que sufre el PSOE y el Gobierno», critica Costa ante un Ejecutivo que que carece de mayoría parlamentaria sólida y de «credibilidad» para pilotar la reforma más compleja de la legislatura.
«Es paradójico que un Gobierno inundado de corrupción crea que es capaz de aprobar un nuevo sistema», remachó el vicepresidente balear. Sánchez necesita que las comunidades del PP entren al juego bilateral para legitimar el trato de favor a Cataluña.
Baleares sospecha que el modelo que ahora intenta vender Arcadi España es, en realidad, el mismo trágala que María Jesús Montero pactó con ERC. Un traje a medida para el independentismo que dejaría a las Islas —históricamente infrafinanciadas— a los pies de los caballos.
A día de hoy, el Ministerio sigue sin enviar las simulaciones ni los datos del nuevo modelo. Baleares no piensa validar una reforma a ciegas mientras la «agenda balear» —carreteras, trenes e insularidad— sigue cogiendo polvo en los cajones de Madrid. «Baleares dice no a una reforma negociada con ERC», denuncian desde la Conselleria de Economía.