Fachada del TSJIB
Juicio en Palma
Un colombiano, acusado de violar a una menor con autismo dice que era ella «la que quería algo»
El escrito de acusación del fiscal relata unas graves agresiones sexuales para las que pide 30 años de cárcel: él lo niega todo y habla de «rabia» de la menor
La víctima es una chica especialmente vulnerable: menor y autista, con evidentes problemas para comunicarse oral y físicamente. El acusado, un colombiano en situación ilegal (con decreto de expulsión de 7 de enero de 2020, es decir, cuatro años de los hechos), se ha sentado hoy en el banquillo. Está acusado de dos delitos de agresión sexual a menor de 16 años. Fiscalía pide 30 años de cárcel y 25.000 euros de indemnización.
Los hechos se remontan a 2024. El individuo vivía con su mujer y su hijo pequeño en el mismo bloque que la víctima, la cuarta hija de una familia. Según el fiscal, ambos se habrían conocido en el portal del edificio y él se habría ofrecido a acompañarla para dar un paseo. La chica acabó dándole su número de teléfono y ese misma noche, el acusado contactó vía WhatsApp con ella para ir a dar una vuelta por el parque de la Riera.
Ella aceptó, quedaron en el portal y acabaron en el parque. Ahí se habrían consumado los terribles hechos, agresiones sexuales de distinta índole. Siempre, según el fiscal, «aprovechándose de la especial fragilidad y facilidad de manipulación» de una joven con autismo. Y es que, como resalta el escrito de acusación, la joven fue diagnosticada de un trastorno del espectro autista de grado II, trastorno de conducta grave y mutismo selectivo y presenta incoherencia emocional entre la comunicación verbal y no verbal, habiéndosele reconocido un grado de discapacidad del 34% y una dependencia de grado II por la Conselleria de Famílies i Afers Socials, del Govern balear.
Más agresiones... Y droga
El fiscal indica que el procesado continuó hablando con la víctima y que, unos días después, le dijo que subiera a su domicilio. En la habitación, siempre según el escrito, el acusado drogó a la víctima y la volvió a violar.
Pues bien, estos hechos han llegado a juicio este miércoles. En una sesión a puerta cerrada, el hombre ha negado los hechos y ha asegurado que era la niña la que «se le ofrecía demasiado» y la que «quería algo». Ha admitido encuentros con la niña pero ha negado haber mantenido relaciones sexuales con ella. «Me decía que yo era gay por no querer mantener relaciones sexuales», ha afirmado, atribuyendo la acusación de violación a la «rabia» de la niña hacia él.
El hombre, igualmente, ha negado que diera de fumar y beber a la menor, a pesar de la insistencia de ella. Ha asegurado, por otra parte, que nunca hablaron de su edad ni de que había sido diagnosticada de un trastorno del espectro autista y que tenía reconocido un grado de discapacidad del 34 por ciento.