Uno de los agentes llegando al edificio en el que se escondía la chica
Sucesos
Detenida una familia marroquí por perseguir a la hija que huyó de casa para vivir en libertad
Los tres familiares están acusados de allanamiento de morada y uno de ellos, el padre, también de detención ilegal por retener a la chica cuando intentaba escapar
La llamada llegó a tiempo. Una amiga de la joven descolgó el teléfono y marcó el 091 cuando comprendió que la familia de esta, todos marroquíes, había descubierto por fin dónde se escondía. Siete meses después de abandonar su casa y cortar todo contacto con los suyos, la joven volvía a encontrarse frente a quienes, según su relato, habían tratado durante años de controlar aspectos esenciales de su vida. Sus amistades, su forma de vestir, su ocio...
Cuando los agentes de la Policía Nacional llegaron a la vivienda, encontraron a tres familiares de la mujer en el interior del piso. Ella permanecía oculta en una terraza. Había buscado refugio allí después de que los recién llegados irrumpieran en la casa y se negaran a marcharse.
Lo ocurrido el domingo fue el desenlace de una ruptura familiar que se había consumado meses atrás. La joven, residente hasta entonces en una vivienda de la Part Forana, decidió abandonar el hogar familiar al considerar que« no podía ejercer con libertad decisiones propias de cualquier persona adulta», tal y como indican fuentes policiales. Según explicó posteriormente a los agentes, no se le permitía decidir con quién relacionarse ni adónde ir, una situación que terminó por empujarla a empezar una nueva vida lejos de los suyos. Desde entonces había mantenido en secreto su paradero. Pero alguien acabó revelándolo.
Un padre furioso
La aparición de sus familiares en la vivienda donde residía actualmente fue, según su versión, tan inesperada como inquietante. Tras acceder a la casa, los tres se dirigieron hasta la habitación donde se encontraba. Ella les pidió que se fueran. No lo hicieron. Temiendo que la situación fuera a más, buscó refugio en la terraza y pidió ayuda a una amiga, que fue quien alertó a la Policía.
La tensión aumentó cuando intentó abandonar la vivienda. La joven denunció que uno de los hombres la sujetó por los brazos para impedir que se marchara. Logró soltarse, recogió algunas pertenencias y volvió a intentar huir, pero fue interceptada de nuevo. Consiguió escapar una segunda vez y regresó a la terraza, donde permaneció hasta que llegaron los agentes.
La Policía Nacional detuvo a tres personas —dos hombres y una mujer— como presuntas autoras de un delito de allanamiento de morada. Uno de los hombres fue arrestado además por un supuesto delito de detención ilegal, acusado de haber retenido a la joven contra su voluntad.