El acusado, durante el juicio
Juicio
La víctima del ataque con un sacacorchos: «Me empezó a tocar, lo rechacé y noté los pinchazos»
El hombre desmiente haber amenazado al acusado, y los sanitarios confiesan su asombro: «Flipo de que a día de hoy camine; tenía mala pinta»
«Me empieza a tocar y reacciono. Cuando me voy hacia la puerta, noté los pinchazos en la espalda». No hubo amenazas con un cuchillo ni provocación previa sino un rechazo sentimental y alcohólico que terminó en un ensañamiento por la espalda. La víctima del brutal ataque con un sacacorchos ha expuesto este lunes ante la Audiencia Provincial de Baleares su cruda versión de los hechos, desmantelando la tesis de la legítima defensa. El hombre ha asegurado que fue agredido a traición tras rechazar los tocamientos del acusado en una habitación donde ambos bebían. La Fiscalía pide 15 años de cárcel para el procesado por tentativa de asesinato.
El hombre ha detallado ante el tribunal de la Sección Segunda que ambos entablaron conversación en las inmediaciones de la plaza de las Columnas de Palma y subieron a la habitación que tenía alquilada, donde consumieron cervezas y whisky hasta estar «muy borrachos». Aunque ha reconocido que en la estancia había un cuchillo de su propiedad, ha negado la versión que un policía nacional recogió del acusado, según la cual el agredido le había intimidado con el arma para obligarle a tener relaciones sexuales.
«Fue el acusado quien empezó a tocarme la pierna», ha relatado en declaraciones recogidas por Europa Press. Al verse rechazado con un empujón de la víctima, el procesado presuntamente reaccionó con extrema violencia, atacándole por la espalda y apuñalándolo en el costado, la cabeza y el pectoral.
En la vista oral también ha comparecido un conocido de la víctima, encargado de alquilarle la habitación. Este testigo ha explicado que subió a la azotea del edificio tras escuchar «dos grandes estruendos». Al llegar, se encontró al agredido completamente ensangrentado y al presunto agresor intentando taparle las heridas con una camiseta.
«Flipo de que camine»
Según el testimonio de este testigo, el procesado se encontraba pidiendo perdón a la víctima en ese momento y rogaba de forma insistente que no se alertara a las fuerzas de seguridad.
La extrema gravedad de las lesiones ha quedado refrendada por los equipos de emergencia que estabilizaron a la víctima en estado crítico. Tuvieron que reanimarlo ante la ingente pérdida de sangre, hasta el punto de que los profesionales médicos se han mostrado asombrados de su supervivencia: «Tenía muy mala pinta, flipo de que a día de hoy la víctima camine», ha asegurado uno de los sanitarios. Por su parte, los policías locales y nacionales que acudieron al aviso han recordado que encontraron al presunto agresor abrazando a la víctima y presionando la herida.
En el banco de los testigos también ha comparecido la madre del acusado —quien declarará en último lugar este martes—, dibujando un perfil de profunda vulnerabilidad psíquica. Según su declaración, su hijo sufre alucinaciones y visiones derivadas del consumo de drogas, estuvo internado en un centro psiquiátrico y arrastra el trauma de haber sufrido abusos sexuales durante la infancia, una situación que se reveló cuando cumplió los 25 años. El Ministerio Fiscal mantiene la petición de 15 años de prisión y el pago de una indemnización de más de 20.000 euros.
Está previsto que el acusado, que se encuentra en el banquillo, preste declaración en último lugar antes de que el juicio quede visto para sentencia este martes.