El Rey, con guayabera, y la Reina, con un vestido blanco, en la recepción de Marivent el año pasado
Las guayaberas se agotan en Palma por segundo año consecutivo ante la recepción en Marivent
La flexibilización del código de vestimenta desde la Casa Real desborda el 'stock' de moda masculina antes del tradicional encuentro de hoy en el palacio
por segundo año consecutivo, conseguir una guayabera en pleno centro de Palma a pocas horas de la gran recepción estival de los Reyes en Palma se ha convertido en una misión imposible. Las perchas de un conocido centro comercial han vuelto a agotarse, al igual que en el verano de 2025.
«En la sección de hombre no quedan desde hace un mes. Puede encontrarse talla pequeña en una firma pero está agotado todo. Y en la cuarta planta, de moda joven, sólo nos quedan camisas de lino, pero hay tallas agotadas; en blanco ni una desde hace un mes», explica a pie de mostrador una de las empleadas de estos grandes almacenes a El Debate.
La guayaberamanía se remonta al pasado verano cuando, ante las sofocantes temperaturas de las noches mallorquinas, la Casa Real decidió flexibilizar el protocolo de vestimenta masculina para la tradicional cena con las autoridades e institucionales de las islas. Una recepción real que se repetirá este martes a las 21 horas en el Palacio de Marivent.
La norma abrió entonces la mano y se permitió prescindir del clásico traje y la corbata a cambio de incorporar la guayabera, esa camisa tradicional de lino, fresca y elegante, de clara raigambre hispanoamericana.
El propio Rey Felipe VI marcó tendencia luciendo un impecable modelo blanco a juego con el radiante vestido de estilo ibicenco de la Reina Letizia. Una estampa veraniega que no solo conquistó a los fotógrafos sino también a los propios invitados.
Desborda las previsiones
Un conocido humorista balear ya explicaba el año pasado en los propios jardines de Marivent la odisea que había vivido para hacerse con una gracias a una reserva con tiempo y «contactos» en la tienda, bromeaba poco antes de saludar a Don Felipe y Doña Letizia.
Un año después, la lección parecía aprendida, pero la demanda ha vuelto a desbordar todas las previsiones. La alta demanda de autoridades, representantes de la sociedad civil y asistentes de última hora ha dejado vacías las secciones de moda masculina en Palma.
Aunque los más puristas del protocolo siguen apostando por la sobriedad de la chaqueta, la comodidad del lino gana adeptos cada año entre los invitados de Sus Majestades. La estampa veraniega de Palma no sólo deja tras de sí la icónica imagen de la Familia Real en las islas sino también una nueva «tradición»: la búsqueda desesperada de la guayabera perfecta a las puertas de agosto.
A la recepción real se suma la moda de Luis Enríquez, el marido de Susana Griso, quien eligió una guayabera confeccionada a medida en un tono rosa fresa, para su boda con la periodista.