Uno de los perros maltratados hallados por la Guardia Civil en una finca en Ibiza.GUARDIA CIVIL

Horror en Ibiza: un perro muerto y cuatro al borde de la muerte por abandono

La Guardia Civil investiga a un hombre de 34 años tras encontrar a cinco podencos ibicencos sin agua, sin comida y en un estado extremo de desnutrición

Un perro muerto y otros cuatro al borde de la muerte. Ese es el dramático escenario con el que se encontraron los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil al acceder el pasado mes de julio a una finca de Sant Josep de sa Talaia, en Ibiza, donde los animales permanecían completamente abandonados, sin agua, sin alimento y rodeados de suciedad.

La actuación se inició tras la denuncia de un ciudadano que alertó de la situación en la que se encontraban varios podencos ibicencos. Cuando los agentes llegaron a la finca observaron desde el exterior a cinco perros. Uno de ellos yacía inmóvil, tumbado de lado sobre el suelo y sin signos de vida.

Pérdida de masa muscular

Después de localizar al responsable del cuidado de los animales, los agentes pudieron acceder al recinto y comprobaron el alcance del abandono. Los cuatro perros supervivientes presentaban un estado de extrema delgadez, graves síntomas de deshidratación, desnutrición y una alarmante pérdida de masa muscular.

Los comederos y bebederos estaban vacíos, secos y cubiertos de suciedad incrustada, un estado que, según la Guardia Civil, evidenciaba que los animales llevaban días sin recibir los cuidados más básicos. A pesar de las altas temperaturas, el cuidador ni siquiera había puesto agua a disposición de los animales. A ello se sumaban unas condiciones higiénicas deplorables, con abundantes plásticos, excrementos secos y basura acumulada por toda la finca.

Bajo custodia provisional

Los agentes del Seprona rescataron a los cuatro perros con vida, que fueron trasladados de urgencia al Centro de Protección de Animales Domésticos (Cepad), donde reciben desde entonces atención veterinaria y permanecen bajo custodia provisional.

Como consecuencia de la investigación, la Guardia Civil ha denunciado a un hombre de 34 años como presunto autor de un delito de maltrato animal por omisión grave de los deberes de cuidado, al considerar que dejó de alimentar e hidratar a los perros, provocando presuntamente la muerte de uno de ellos y poniendo en grave peligro la vida de los otros cuatro.