Soberanía o narcoestado: el discurso completo de Cayetana Álvarez de Toledo en la U. de la Libertad
Álvarez de Toledo: «Marruecos aprovecha la agonía de un caudillo crepuscular para probar nuestra resistencia»
La diputada popular denuncia en Menorca que la crisis en Ceuta es un «ataque híbrido» a la soberanía española
«El eclipse que más me preocupa es el de la decencia, de la democracia y del Estado. Y ese eclipse lo preside Pedro Sánchez». Cayetana Álvarez de Toledo ha compartido en sus redes sociales desde Menorca su inquietud sobre la deriva del Gobierno.
Tras su participación esta martes en las Tertulias de Verano en el municipio menorquín de Es Mercadal, la parlamentaria del Partido Popular ha publicado una imagen con una ensaimada menorquina y un café lanzando un mensaje de esperanza: «Quiero que los españoles vuelvan a sentirse orgullosos de sus políticos».
En una entrevista concedida al diario local Menorca.info durante su estancia en la isla, la diputada popular ha sentenciado que lo que se vive en Ceuta no es una simple crisis sino un desafío en toda regla a la soberanía nacional.
«Marruecos ha aprovechado la agonía de un caudillo crepuscular para probar nuestra resistencia e intentar redibujar la frontera. Por eso es tan importante la respuesta», ha afirmado.
Para Álvarez de Toledo, las políticas actuales del Ejecutivo carecen de la firmeza necesaria para garantizar la seguridad en las zonas fronterizas, dejando al país en un escenario de vulnerabilidad donde el control territorial y la convivencia se ven, a su parecer, seriamente comprometidos.
Tras calificar el daño institucional y económico como «gravísimo», la diputada popular ha recordado que «Sánchez llegó al poder articulando un concepto de responsabilidad política que ahora ignora». El presidente exigió la dimisión de Rajoy, no por ser corrupto, sino por nombrar a personas que sí lo fueron, ha apuntado. «Pues entonces, apliquemos la doctrina Sánchez», ha desafiado, poniendo algunos ejemplos como José Luis Ábalos o la situación del Fiscal General del Estado para concluir que «la responsabilidad política no puede depender del carné del corrupto».