Una activista antitaurina que agredió al conserje tras saltar al ruedo en Palma denuncia ahora lesiones

Palma

Una radical antitaurina salta al ruedo, hiere al empleado que la rescató y encima lo denuncia

La mujer interrumpió la corrida de toros en Palma con mensajes contra la fiesta nacional en el cuerpo, y puso en peligro al público y los empleados cuando el toro todavía estaba en la arena

Un boicot calculado por dos activistas antitaurinos puso en jaque la seguridad del festejo del pasado 6 de agosto en el Coliseo Balear de Palma. La acción culminó con el asalto al ruedo de una mujer cuando el toro aún estaba en la arena. La peligrosa irrupción obligó a intervenir al conserje de la plaza y exnovillero Gabriel Pericás para salvar a la propia asaltante. Paradójicamente, la animalista que puso en peligro a todos los presentes ahora ha acabado denunciando a su rescatador por un delito de lesiones.

El boicot estaba organizado con antelación. La mujer accedió al recinto junto a otro activista con el cuerpo cubierto de proclamas contra la tauromaquia. Su compañero fue detectado por miembros de la plaza cuando se encontraba en una de las barreras, listo para saltar al ruedo.

El hombre intentó pasar desapercibido utilizando sombrero y gafas de sol para despistar. Incluso llevaba una bandera de España en la muñeca y actuaba como un espectador más, llegando a aplaudir la salida del toro de Manzanares para camuflarse entre la afición. Sin embargo, la rápida actuación de los trabajadores del coso permitió pillarlo e identificarlo antes de que ejecutara su plan. Finalmente, la Policía Nacional lo expulsó del coso balear.

Su compañero fue expulsado

Mientras su compañero era expulsado, la activista, de 47 años, esperó pacientemente su momento. Cuando todavía estaba el toro en la arena, saltó sorpresivamente al ruedo e interrumpió el normal desarrollo de la corrida. Acto seguido, se descubrió el torso para exhibir sus mensajes contra la tauromaquia, generando una situación de riesgo extremo tanto para ella misma como para los profesionales taurinos presentes en la arena.

En los primeros instantes, la Policía Nacional no accedió al ruedo para retirarla. Ante la urgencia del momento, fue el conserje de la plaza de toros quien reaccionó con rapidez, saltando a la arena para retirar a la boicoteadora y restablecer la seguridad de la plaza. Con su actuación, la puso a salvo también a ella.

En un vídeo al que ha tenido acceso este diario, se aprecia cómo la activista se resiste a abandonar la plaza por su propio pie y opone una fuerte resistencia. Fue en ese instante de forcejeo cuando Pericás la redujo al suelo para poder apartarla del peligro, y después es evacuada entre cuatro personas que la sujetan por las extremidades para entregarla a los agentes de la Policía Nacional.

De agresora a denunciante

Durante su violenta resistencia a ser retirada de la zona de riesgo, la activista acabó lesionando al propio Pericás en la zona del cuello. Un hecho especialmente grave, dado que el trabajador intervenía precisamente para velar por la integridad física de todos los presentes.

Paradójicamente, tras haber causado el altercado y provocado las lesiones al empleado del coso, la asaltante ha interpuesto una denuncia por lesiones contra el exnovillero.

«No hubo agresión», reitera rotundamente Pericás a El Debate, dolido. «Yo solamente la retiré sin maldad cuando ella me agredió, y yo solo la retiré porque había animales dentro del ruedo y eso es un peligro para todos. Se inmovilizó y no se le agredió en ningún momento».

El respaldo del Coliseo Balear

Desde la dirección de la Plaza de Toros de Palma defienden la actuación de su empleado, calificándola de impecable y necesaria.

«Desde la Plaza consideramos que la actuación del conserje fue adecuada ante una situación que entrañaba un riesgo evidente para la seguridad de la propia activista y de las personas que se encontraban en el ruedo. El hecho de que el animal se encontrara en el suelo en ese momento no eliminaba el peligro. Un toro puede incorporarse de manera repentina, por lo que la presencia de una persona ajena al desarrollo del festejo dentro del ruedo constituye una situación potencialmente peligrosa que requiere una actuación inmediata», argumentan.

Una activista antitaurina que agredió al conserje tras saltar al ruedo en Palma denuncia ahora lesiones

Reiteran que el conserje actuó con el objetivo de retirar a la activista de la zona de riesgo, reducirla y ponerla a disposición de los agentes de la Policía, que fueron quienes posteriormente debían proceder a su identificación y adoptar las medidas que considerasen oportunas. «La prioridad en ese momento era garantizar la seguridad de todos los presentes y restablecer el normal desarrollo del festejo», recalcan.

La gestora de la plaza insiste en que la reacción del conserje estuvo motivada exclusivamente por el sentido de la responsabilidad ante un contexto de peligro extremo, tanto para los profesionales y el público como para la propia manifestante. «Consideramos, por tanto, que la intervención respondió a una situación de riesgo real y que se actuó con responsabilidad ante una circunstancia que podía haber tenido consecuencias graves», concluyen, respaldando punto por punto la gestión del incidente antes de que los agentes asumieran el control del atestado.

«No se puede disfrazarse de activismo pacífico»

Fuentes consultadas por este periódico recuerdan que expresar públicamente una opinión contraria a la tauromaquia se enmarca dentro de la libertad de expresión; sin embargo, irrumpir deliberadamente en un ruedo, interrumpir un espectáculo legal y poner en riesgo la seguridad de profesionales, espectadores y de la propia asaltante sobrepasa cualquier margen de protesta pacífica.

«Interrumpir un festejo taurino mediante estas tácticas de asalto, oponer resistencia física y acabar causando lesiones a quien acude al rescate no puede normalizarse ni disfrazarse de activismo inofensivo», recalcan.

La mujer salió de la plaza abucheada por el público.