Setter inglés, la raza del perro traicionado por su dueñoGetty Images

Maltrato animal

Seis meses de cárcel por maltratar a su perra enferma y arrojarla vivo a un contenedor

El tribunal mantiene la condena por maltrato animal, aunque elimina el delito independiente de abandono al considerar que arrojar a la perra a la basura formó parte del propio maltrato

La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a seis meses de prisión al propietario de una perra de raza setter inglés que, después de dejar de proporcionarle el tratamiento veterinario que necesitaba, la arrojó a un contenedor de basura cuando todavía estaba viva y en grave riesgo de muerte. La sentencia, dictada el 3 de julio de 2026 por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial en Palma, estima parcialmente el recurso presentado por la defensa.

Los hechos se remontan a 2021. La perra, llamada Avispado, padecía leishmaniosis desde 2018 y necesitaba tratamiento veterinario. Según los hechos probados, su propietario dejó de proporcionárselo y el animal llegó a presentar desnutrición, atrofia muscular, descamación y múltiples heridas. El deterioro fue especialmente grave en uno de sus ojos: tenía el derecho completamente ulcerado y había perdido la visión.

Avispado, al contenedor como basura

El episodio más grave ocurrió el 12 de marzo de 2021. El acusado, conociendo el estado de la perra y el riesgo de que muriera sin atención, la introdujo en un contenedor de basura y la abandonó. Al día siguiente, trabajadores de la empresa de recogida de residuos EMSER la encontraron viva, extremadamente sucia, desnutrida y con heridas por todo el cuerpo. Los operarios alertaron a la Policía Local y el animal terminó recibiendo tratamiento veterinario a través de la Fundación Natura Parc.

La defensa sostuvo durante la apelación que el hombre creía que la perra había muerto antes de arrojarla al contenedor. La Audiencia rechaza ese argumento y señala que sus manifestaciones a terceros sobre la supuesta muerte del animal pudieron responder a una intención de ocultar su conducta. El tribunal considera incompatible esa versión con el hecho de que los servicios municipales encontraran al animal con vida.

Uno de los aspectos jurídicamente más llamativos de la sentencia es que la Audiencia elimina la condena separada por abandono animal que había impuesto el Juzgado de lo Penal número 3 de Palma. Para los magistrados, no hubo dos delitos independientes: el abandono en el contenedor fue el acto final del propio maltrato y, dadas las circunstancias, estaba orientado a provocar la muerte del animal. Por ello, consideran que castigar separadamente maltrato y abandono vulneraría el principio non bis in idem.

No hay atenuante posible

La Audiencia también rechaza aplicar la atenuante de reparación del daño pese a que el acusado realizó una donación de 1.100 euros a una entidad dedicada a la protección de equinos. Los magistrados destacan, entre otras razones, que el dinero ni siquiera fue destinado a la protectora encargada de la perra y consideran que esa aportación no constituye una verdadera reparación del daño causado.

Finalmente, el tribunal fija la condena en seis meses de prisión y dos años de inhabilitación para ejercer profesiones, oficios o actividades relacionadas con animales y para tenerlos. El acusado pierde además definitivamente la titularidad de Avispado, que queda atribuida a la entidad protectora CEPAD. La resolución puede ser recurrida en casación, en los términos señalados por la propia sentencia.