Un campo de almendros de la isla REMITIDA / HANDOUT por CAIB Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 07/9/2026
Medio ambiente
Mallorca examina el almendro del futuro: producir bien cuando hay menos agua
Baleares probará tres nuevas selecciones experimentales para comprobar cómo responden a las condiciones de la isla antes de que puedan llegar a las plantaciones comerciales
El almendro que funciona bien en Murcia, Aragón o cualquier otra zona productora no tiene por qué dar el mismo resultado en Mallorca y la diferencia será cada vez más relevante si dispone de menos agua. Baleares probará ahora tres nuevas selecciones experimentales para comprobar cómo se comportan en las condiciones de la isla antes de que puedan llegar a las plantaciones comerciales. El Govern ha aprobado un acuerdo con el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) para incorporar tres nuevos almendros a los ensayos de la finca experimental de Sa Granja, en Mallorca. El acuerdo está todavía pendiente de firma.
Las selecciones, identificadas como D01-193, D01-263 y D11-420, proceden del programa de mejora genética del Cebas-CSIC y han superado con buenos resultados las primeras fases de evaluación. El siguiente examen se hará sobre el terreno: se plantarán en diferentes zonas productoras para comprobar hasta dónde llega su potencial y si pueden acabar registrándose como nuevas variedades comerciales.
En Mallorca interesa especialmente una cuestión: qué ocurre cuando falta agua. Durante los próximos años, los investigadores del )Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (Irfap controlarán la evolución de los árboles. Registrarán su floración, producción y la calidad de la almendra, además de estudiar su respuesta ante una menor disponibilidad hídrica. «Una variedad puede ofrecer buenos resultados en un determinado territorio, pero eso no quiere decir que aquí funcione igual», ha señalado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet.
La intención es obtener datos antes de que los agricultores tengan que decidir qué plantar. Los ensayos permiten comprobar en las condiciones de Mallorca materiales desarrollados en otros puntos de España y detectar diferencias que difícilmente pueden conocerse a partir de las características generales de cada variedad.
Con estas incorporaciones, el Irfap tendrá en estudio nueve selecciones experimentales procedentes de tres de los principales programas españoles de mejora genética del almendro. No ostante, la producción no será el único criterio. «No se trata solo de encontrar un almendro que produzca más, sino de identificar cuál es capaz de producir bien aquí y hacerlo en unas condiciones de menor disponibilidad de agua», ha explicado Simonet.
Ese periodo de prueba se prolongará durante años. Solo después será posible comparar resultados y determinar qué selecciones se adaptan mejor al campo mallorquín. Los datos se trasladarán posteriormente al sector para que los productores puedan valorar qué variedades encajan mejor en sus explotaciones. El planteamiento, según el conseller, es «probar, obtener datos y trasladar ese conocimiento al agricultor para que pueda tomar sus decisiones». Antes de recomendar un nuevo almendro para Baleares, por tanto, habrá que verlo crecer allí.