Mallorca celebra su Diada con la recreación de la coronación de Jaume II y una ofrenda florar en su sepulcro REMITIDA / HANDOUT por CONSELL DE MALLORCA Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma 12/9/2026CONSELL DE MALLORCA

Mallorca celebra su Diada con un profundo orgullo identitario como «pueblo» y el legado de Jaume II

La isla vive una jornada festiva marcada por los actos institucionales, la ofrenda floral en el sepulcro real y la participación ciudadana

Mallorca ha vivido este sábado una jornada de profundo orgullo identitario y evocación histórica con motivo de su Diada. Los actos centrales de este año han estado marcados por la conmemoración del 750º aniversario de la muerte de Jaume I y la entronización de su hijo, Jaume II, el acontecimiento que alumbró el nacimiento de la Corona de Mallorca.

La jornada ha arrancado en la emblemática iglesia de Santa Eulàlia de Palma, el escenario que hace exactamente siete siglos y medio vio jurar la Carta de Privilegis i Franqueses al monarca. Allí se ha llevado a cabo una solemne recreación de aquella coronación histórica que supuso el pilar sobre el que se cimentan «los orígenes de nuestra identidad institucional, cultural y política», ha destacado el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés.

«Aquel episodio decisivo forma parte de los cimientos de nuestra identidad como pueblo», ha señalado Galmés ante la atenta mirada de numerosos ciudadanos y representantes públicos que no han querido perderse la cita en el corazón de Palma.

Tras la representación teatral, la comitiva institucional —integrada también por la presidenta del Govern, Marga Prohens, y el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne— ha emprendido un vistoso recorrido hacia la Catedral de Mallorca.

Prohens y Galmés en la Diada de MallorcaCIM

Momento de la ofrenda en la Diada de MallorcaCIM

Ceremonia en la catedral de PalmaCIM

Las notas solemnes de los ministrils, combinadas con el compás de los xeremiers, los bailes de la Escuela de Música y Danzas y la imponente presencia de los gegants (gigantes) del Consell, han guiado el paso de las autoridades por las calles del casco antiguo, congregando a cientos de curiosos.

Una vez en la catedral de Palma, el deán Antoni Vera ha dado la bienvenida a cerca de 800 asistentes, entre alcaldes, ediles y representantes de asociaciones de todos los rincones de la isla, que abarrotaban el templo para asistir a la liturgia y a uno de los momentos más esperados del día.

La Capilla de la Seu ha entonado 'La Balanguera', el gran himno y símbolo de la isla, cuya versión musicada celebra precisamente este año su centenario. «Hemos querido dedicar la Diada a este himno, el hilo que une a todo el pueblo mallorquín en una sola voz», ha destacado el presidente insular, poniendo en valor la fuerza de un legado cultural que cruza generaciones.

Ofrenda ante la tumba real

El broche de oro a los actos institucionales lo ha puesto la tradicional ofrenda floral ante el sepulcro de Jaume II, ubicado en la capilla de la Santísima Trinidad. Los máximos representantes autonómicos e insulares han abierto el turno de ofrendas, seguidos por una numerosa ciudadanía que ha querido rendir tributo al rey depositando flores en las escaleras del altar mayor.

La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ha compartido un mensaje institucional en el que ha calificado la jornada de «muy especial» para reencontrarse con el pasado común: «Somos herederos de una historia compartida y responsables de preservarla y hacerla crecer. ¡Viva Mallorca y buena Diada a todos los mallorquines y mallorquinas!», ha zanjado.