Estandarte del Reino de Mallorca en las exequias de Carlos V en Bruselas (1558), con los cuatro palos y la banda azul

Estandarte del Reino de Mallorca en las exequias de Carlos V en Bruselas (1558), con los cuatro palos y la banda azul

Historia

El invento catalanista de la bandera de Baleares

La presión catalanista borró siglos de simbología propia del Reino de Mallorca para imponer en el Estatuto de 1983 una bandera autonómica sin tradición histórica

«La bandera de las Islas Baleares, compuesta por símbolos distintivos históricamente legitimados, está formado por cuatro barras rojas horizontales sobre fondo amarillo, con un cuartel situado en la parte superior izquierda del fondo morado y con un castillo blanco con cinco torres en el centro». Así define el artículo 6 del Estatuto de Autonomía de Baleares el invento de la bandera de la Comunidad Autónoma. Legitimación histórica no les faltan a los colores de Baleares, son más de siete siglos; lo que es no es inadmisible es el «compongo».

La base de todas las insignias, escudos, sellos y banderas de Baleares es el escudo de la Ciudad y el Reino otorgado en 1269 por el rey Jaime I de Aragón. El escudo quedó conformado por los cuatro palos rojos sobre fondo amarillo del blasón familiar aragonés («lo senyal nostre») y del palacio de la Almudaina sobre el mar Balear («lo senyal del castel nostre de la Almudayna de Malorques»). A partir de entonces estos colores fueron los que identificaron a la tierra balear, como también lo fueron de la nueva Casa de Mallorca.

Antes de heredar el trono, el futuro Jaime II de Mallorca introdujo una brisura en su escudo de armas para distinguirse de su padre, y que consistió en atravesar los cuatro palos aragoneses con una barra azul tal como se puede apreciar en el Armorial Wijnbergen, donde se describe el escudo del «Roi de malloqs d'or à 4 pals de gueules au bâton d'azur brochant». Fueron estos colores, la bandera cuatribarrada con franja azul, usados por Jaime III en su testamento, los que pasaron a representar el reino de Mallorca una vez fue anexionado a la Corona de Aragón y que se consolidaron como representación del reino de Mallorca, que son las Islas Baleares. Un siglo más tarde, en 1558, desfilaron en Bruselas en el funeral del Emperador Carlos V junto al resto de sus territorios.

También fue otro rey de Mallorca, Sancho, el que otorgó los colores reales para dotar a la tierra balear de una bandera para colgarla en los estandartes. Con el privilegio de 1312 el rey Sancho otorgó a los mallorquines la bandera compuesta por el blasón real de los tres palos de la Casa de Mallorca («nostru regale bastonum») más el castillo en blanco sobre azul oscuro («per castri albi positi in livido»). Eran tres los palos mallorquines, ya que Jaime II, después de heredar el reino de Mallorca en 1276, suprimió uno de los cuatro palos.

Hay que destacar que Mallorca fue el primer territorio aragonés en usar los palos familiares en sus estandartes y banderas para representar el territorio. Barcelona mantuvo como símbolo la cruz hasta mediados del siglo XIV en que añadió los palos familiares a su escudo, y no fue hasta 1345 cuando Pedro IV oficializó que el escudo de Barcelona estuviese compuesto por las barras («signo nostro») y el escudo de la ciudad («signo dicte civitatis»). En cuanto a Valencia, adoptó los cuatro palos rojos sobre campo amarillo a partir de 1377: «propi senyal Reyal de bastons o barres grogues e vermelles».

Al igual que con la denominación de la lengua, la elección de la bandera de Baleares también fue fruto de un intenso debate, y como siempre, sujeto a una fuerte presión catalanista

El escudo de Aragón con los palos familiares integrados más antiguo data de 1499 y está conformado por cuatro cuarteles: el Árbol de Sobrarbe, la Cruz de Íñigo Arista, una Cruz roja sobre plata y los cuatro palos aragoneses.

Al igual que con la denominación de la lengua, la elección de la bandera de Baleares también fue fruto de un intenso debate, y como siempre, sujeto a una fuerte presión catalanista que quería imponer para Baleares el blasón de los reyes de Aragón, pero fue imposible ya que se lo había apropiado la Comunidad Autónoma de Cataluña. Los cabecillas de la opción catalanista eran el profesor de la UIB.cat Gabriel Bibiloni y el presidente de la Obra Cultural Balear.cat José M.ª Llompart que no admitían la bandera del reino de Mallorca que desfiló en Amberes sin argumento alguno: «no sería admisible (…) la solución antihistórica de la faja azul atravesando en diagonal toda la bandera». Tampoco aceptaban que la de Baleares fuera la otorgada en 1312 por el rey Sancho al reino de Mallorca, ya que la consideraban «una creación personal de Pons Fábregas y no la bandera histórica de Mallorca, porqué heráldicamente no es correcta», en referencia a la situación de los cuarteles y a la traducción del color «livido» por morado, en vez de azul.

Fue a principios de siglo XX cuando el cronista de la capital balear Benito Pons recibió el encargo del ayuntamiento de Palma de elaborar un dictamen sobre cuál era la bandera de Mallorca. En el citado privilegio de 1312 se situaban erróneamente tanto los palos y el castillo sobre un fondo «lívido» en la parte superior. Finalmente, Pons dispuso la actual ubicación del castillo en la parte superior y los palos en la parte inferior, ya que en esos años, en que se derribaban las murallas de la ciudad se descubrió «una lápida en que se ve el blasón de Mallorca. El escudo es cortado, ocupando la Almudaina el jefe, y los palos la punta», apuntó Pons. En cuanto al color «livido», el diccionario de la Real Academia Española (RAE) define lívido como «amoratado». Y, además, como mallorquín que era Pons acudió a su lengua mallorquina donde un moratón o moretón (RAE: «mancha amoratada, negruzca o amarillenta de la piel a consecuencia de un golpe u otra causa») es un «cop blau» («golpe azul»).

La auténtica bandera de Baleares desfila cada año en Bruselas en la rememoración de la entrada triunfal del emperador Carlos V a la capital belga (1549)

También, en su afán separador de la unidad balear, la opción catalanista mantenía que la bandera de 1312 había sido otorgada sólo a Mallorca y no a Baleares, pero se olvidaban de que el reino de Mallorca era Baleares, del mismo modo que el reino de Valencia es la Comunidad Valenciana. Finalmente, la presión catalanista triunfó. El estatuto catalanista de 1983 se inventó una nueva bandera para Baleares sin ninguna tradición histórica. El catalanismo no pudo colocar en el estatuto los colores de los reyes de Aragón usurpado por Cataluña, pero borró de un plumazo el legado de los reyes de Mallorca y la identidad del reino balear forjada durante siglos.

Lo más sensato habría sido admitir como bandera de Baleares la cuatribarrada con franja azul que representó a Baleares durante siglos, aunque, en cambio, sí que se designó para que fuesen los colores del escudo del Gobierno de Baleares.

De hecho, la auténtica bandera de Baleares desfila cada año en Bruselas en la rememoración de la entrada triunfal del emperador Carlos V a la capital belga (1549) para presentar al infante Felipe, próximo soberano de las tierras flamencas, el futuro rey de España. Se trata de la procesión religiosa y festiva denominada Ommegang que se celebra cada mes de julio en la que, junto a las banderas de los diferentes dominios españoles (Castilla, León, Aragón, Sicilia, Cerdeña, Navarra, Granada…) desfila la bandera del antiguo reino de Mallorca: la cuatribarrada con franja azul, la legítima bandera de Baleares.

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