Fachada del TSJB

La Fiscalía pide 12 años para el hombre acusado de secuestrar a su pareja, encadenarla, raparle el pelo y despojarla de sus propiedades

El acusado la sometió durante meses a golpes y amenazas y, con ayuda de su madre, la mantuvo retenida en una casa de campo de Mallorcamientras la despojaba de sus bienes

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares celebra este lunes la vista previa del juicio contra un hombre acusado de secuestrar y maltratar a su pareja con la ayuda de su madre, también procesada.

La Fiscalía solicita una condena total de 12 años de prisión para el principal acusado por un atroz episodio de violencia machista continuada que se prolongó entre los meses de diciembre de 2024 y mayo de 2025, cometido a caballo entre la Comunidad Valenciana y una casa de campo en Mallorca propiedad de la madre del agresor, quien también se encuentra procesada en la causa junto a otras dos personas.

Según el escrito de acusación provisional del Ministerio Fiscal, el calvario de la víctima comenzó en el ámbito de la convivencia en la localidad valenciana de Alzira, donde el agresor la trataba de forma constante y por cualquier motivo con una gran agresividad. Le propinaba puñetazos, golpes con cables y cinturones, e incluso llegó a provocarle un corte en la pierna con un cuchillo sin que la mujer acudiera al médico, mientras la insultaba con vejaciones como «eres una puta, estás con otro hombre».

A raíz de estos hechos, el 13 de abril de 2025 el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Alzira dictó una orden de alejamiento que prohibía al procesado aproximarse a menos de 200 metros y comunicarse con ella. Pese a estar debidamente notificado, el hombre quebrantó la medida de forma flagrante.

«Si te vas de aquí, te vas calva»

Hacia mediados de abril de 2025, el acusado convenció a la perjudicada para trasladar su residencia a la casa de campo familiar en Mallorca. Una vez en la isla, el maltrato se agravó. El agresor le arrebató el teléfono móvil para impedirle cualquier contacto con familiares y amigos, y cuando la víctima intentó escapar a principios de abril, fue interceptada por el maltratador y su madre, que estaba involucrada.

Como represalia, el agresor le cortó el pelo y le advirtió: «Si te vas de aquí te vas calva». Desde entonces, la encadenaron a la cama de la habitación para evitar que huyera, dejándole únicamente la longitud de cadena justa para poder ir al baño. Este cautiverio contó con la ayuda y el consentimiento de la madre del acusado, quien se turnaba para vigilarla en la vivienda al menos hasta mediados de mayo de 2025.

La obligó a ceder todas las propiedades

Durante el secuestro y bajo la coacción de las cadenas, los procesados exigieron a la víctima la cesión forzosa de sus bienes económicos; primero el coche y luego la vivienda. El 22 de abril de 2025 la obligaron a acudir a una gestoría en Palma para transferir sin contraprestación alguna un coche de su propiedad —adquirido semanas antes por 37.000 euros— a favor de la madre del agresor.

El 13 de mayo de 2025 la forzaron a otorgar un poder especial en una notaría de Palma a favor de una tercera persona ajena a ella. El objetivo era que esta última, junto a un familiar, procediera a vender la casa que la víctima poseía en la calle de Valencia (comprada tras haber vendido previamente otra propiedad en Felanitx por 175.000 euros). La operación se formalizó el 20 de mayo de 2025 por un precio irrisorio de 30.000 euros en efectivo que se entregaron directamente al acusado, a pesar de que el inmueble valía mucho más.

Estando el principal acusado temporalmente en Valencia para tramitar la venta de la vivienda, la víctima logró finalmente huir de la casa de campo y escapar a la península. No regresó a Mallorca hasta principios de agosto de 2025.

Al ser localizada en Porto Colom y, de nuevo, intimidada por el agresor, la mujer interpuso una denuncia formal. Este hostigamiento ya derivó en una condena previa el 28 de agosto de 2025 por parte del Juzgado de Instrucción número 2 de Manacor por amenazas con quebrantamiento de medida cautelar.

La madre del agresor lo ayudaba

El Ministerio Fiscal imputa al principal procesado los delitos de maltrato habitual (con la agravante de reincidencia), detención ilegal, dos delitos de extorsión y quebrantamiento de medida cautelar. Solicita para él 12 años de prisión en total (5 años por detención ilegal, 3 años por maltrato habitual, 3 años por cada extorsión y 1 año por quebrantamiento), además de 5 años de prohibición de acercamiento y comunicación.

Para la madre del agresor, la Fiscalía pide 8 años de prisión (3 por extorsión y 5 por detención ilegal). Para los otros dos implicados, reclama sendas penas de 3 años de prisión como cooperadores necesarios de un delito de extorsión.

Asimismo, el fiscal solicita la nulidad de los contratos de compraventa tanto del vehículo como de la vivienda, así como que los acusados indemnicen solidariamente a la víctima con 15.000 euros por los daños morales del maltrato habitual y 6.000 euros por los daños de la detención ilegal, además de abonar el tiempo que el principal acusado ha permanecido privado de libertad por esta causa.