La Policía, en una actuación en Son GotleuCNP

Sucesos

Dos argelinos sujetaron a Hodaifa para que un tercero le apuñalara: así fue el crimen de Son Gotleu

El Govern no relaciona directamente la llegada de pateras con la criminalidad pero «comprende» la preocupación ciudadana

Hodaifa tenía 19 años cuando murió de una puñalada en el corazón en una calle de Palma. Ocurrió la noche del 13 de septiembre en Son Gotleu, uno de los barrios más conflictivos y con mayor tasa de población inmigrante de la capital mallorquina. La reconstrucción del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional apunta a que el joven no se enfrentó únicamente a la persona que llevaba el arma. Otros dos chicos, de la misma nacionalidad, habrían intervenido en la agresión. Su cometido, según las pesquisas, fue sujetar a Hodaifa para que un tercero pudiera clavarle el cuchillo en el pecho. El autor de la puñalada tenía 17 años.

Eran alrededor de las once de la noche. En la zona de la calle Indalecio Prieto, a la altura del Passatge Pico Teide, había bastante gente por la calle, como siempre, como cada domingo en ese barrio. En algún momento se desató una discusión entre Hodaifa y varios chicos. Entre ellos estaba el adolescente al que la Po licía considera autor material de la puñalada. Los investigadores siguen tratando de determinar qué originó el enfrentamiento y qué ocurrió exactamente durante esos minutos, aunque Homicidios sospecha de una deuda económica. Eso sí, lo que el Grupo cree haber podido reconstruir gracias a los testigos es el momento del ataque.

Tres contra uno

La escena es la siguiente: dos agarran a la víctima y el tercero le da un cabezazo y luego, saca un cuchillo de pequeñas dimensiones y se lo clava directamente en el pecho. La cuchillada alcanzó el corazón. Hodaifa cayó al suelo y los agresores escaparon. Los servicios de emergencia acudieron al lugar y el joven fue evacuado en ambulancia al Hospital Universitario Son Espases. Llegó con vida, pero los médicos no pudieron salvarlo. Murió durante la madrugada. Para entonces, la Policía ya buscaba al autor de la cuchillada.

Las personas que se encontraban en la zona habían dado a los agentes una descripción del sospechoso. Poco después, alrededor de la una de la madrugada, fue localizado en el parque Orson Welles, no muy lejos del lugar del crimen. Los policías lo detuvieron. Después se confirmó que tenía 17 años. Al tratarse de un menor, quedó a disposición de la Fiscalía de Menores y posteriormente ingresó en un centro cerrado.

Pero el caso no terminó con aquella primera detención. Los agentes de Homicidios siguieron tomando declaración a los testigos y reconstruyendo los movimientos de quienes habían participado en la pelea. Fue entonces cuando aparecieron otros dos nombres. La Policía sostiene que no fueron simples espectadores. Los investigadores les atribuyen una participación directa ya que habrían sujetado a Hodaifa mientras el menor le asestaba la puñalada mortal.

Uno de ellos fue detenido el jueves siguiente. El segundo cayó el domingo 20 de septiembre, una semana después del crimen, los tres jóvenes a los que los investigadores sitúan en la agresión estaban ya arrestados.

Un homicidio que golpea en plena tormenta de delincuencia

La muerte violenta de Hodaifa llega, además, en un año en el que las cifras de delincuencia han vuelto a poner la seguridad en el debate público de Baleares. Los datos del Ministerio del Interior correspondientes a los seis primeros meses de 2026 contabilizan 40.494 infracciones penales en las islas, frente a las 37.517 del mismo periodo del año anterior. El incremento es del 7,9%. Si se deja fuera la ciberdelincuencia y se atiende a los delitos convencionales, la subida alcanza el 11%.

Mallorca concentra buena parte de ese aumento. Entre enero y junio se contabilizaron 32.812 infracciones, un 10,4% más que durante el primer semestre de 2025. En Palma fueron 18.482, con un incremento del 9,6%. Los robos con violencia e intimidación subieron un 16,3%, hasta los 472 casos, y las sustracciones de vehículos aumentaron un 18,5%.

Es cierto que las cifras de homicidios ofrecen una fotografía distinta y mucho más reducida, ya que durante el primer semestre del año se contabilizaron en Baleares cuatro homicidios o asesinatos consumados y 25 tentativas. En Mallorca, de hecho, las tentativas descendieron respecto al año anterior, de 22 a 15. No obstante, el asesinato de Hodaifa queda fuera de esas cifras (porque ocurrió en septiembre) y porque, sin duda, escenifica un crimen de lo más sangriento, protagonizado por extranjeros llegados en patera.

La derivada política

Y es aquí, cuando se analiza el aumento de la criminalidad a la par que el despunte (histórico) de llegada de pateras, cuando surge la pregunta: ¿hay relación entre inmigrantes llegados de Argelia con la delincuencia al alza?

El portavoz del Govern, Antoni Costa, evitó el pasado viernes establecer una relación directa entre ambas derivadas aunque recalcó que «comprende» la preocupación ciudadana por esta cuestión. «No seré yo el que haga una vinculación directa entre la llegada de pateras y el incremento de la criminalidad, pero es evidente que muchos ciudadanos sí que hacen esta relación, y por lo tanto nos preocupa», afirmó en rueda de prensa.