Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Baleares
Piden 9 años de cárcel y expulsión para el clan argelino que asaltaba comercios en Mallorca a golpe de maza y a 216 km/h
La Fiscalía acusa a los seis integrantes de una violenta organización itinerante especializada en reventar locales, robar coches y jactarse de sus carreras ilegales en las redes sociales
Seis hombres de nacionalidad argelina, todos mayores de edad, se sientan este jueves en el banquillo de la Audiencia Provincial de Baleares por una sucesión de robos cometidos en Mallorca.
La Fiscalía de Baleares solicita penas de más de nueve años de prisión y la posterior expulsión de España para todos los integrantes de esta organización criminal especializada en asaltos nocturnos a comercios, robos de vehículos y conducción temeraria, tras una violenta escalada de delitos cometidos en diferentes localidades de Mallorca a principios de este año.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, los procesados operaban de forma coordinada desde dos pisos en Palma. La banda utilizaba un método planificado que incluía el robo de coches, el intercambio de matrículas robadas para despistar a las autoridades y el uso de pasamontañas, guantes y herramientas como palancas o patas de cabra para asaltar establecimientos, estancos y parkings, acumulando un cuantioso botín en efectivo, tabaco y efectos personales.
Un sinfín de robos
El 27 de enero, os acusados robaron un vehículo aparcado en la calle en Valldemossa cuyo propietario se había dejado las llaves puestas. Lo usaron para sus planes delictivos y apareció mal estacionado el 12 de febrero en Son Gotleu (Palma).
En la madrugada del 28 de enero, robaron las matrículas de otro coche en Can Picafort y se las colocaron al vehículo robado en Valldemossa para despistar a la justicia y alterar la realidad jurídica de los automóviles.
El escrito de acusación también detalla el asalto a un establecimiento en Valldemossa el pasado 30 de enero. Sobre las 21.00 horas, al menos tres de los acusados llegaron con el coche de matrículas falsas a una plaza de Valldemossa. Forzaron la puerta de un establecimiento cerrado con una herramienta, revolvieron todo y se llevaron la caja registradora con 1.200 euros. La caja quedó inservible (valorada en 12.142,35 euros), aunque recuperaron la estructura y 935 euros en su interior. Esa misma noche volvieron a robar las placas de otro coche en la zona.
Entre el 3 y el 4 de febrero robaron otro coche en Son Serra de Marina, que utilizaron para el resto de sus asaltos. Fue recuperado el 17 de febrero en Sóller con desperfectos valorados en 11.806,65 euros.
El listado de robos es amplísimo. El 14 de febrero, robaron por la fuerza con una palanca a un establecimiento cerrado en Sóller y se llevaron 300 euros de la caja registradora. Intentaron reventar a patadas y golpes otro bar cercano de la misma calle, aunque no lograron entrar.
Al día siguiente, forzaron la cerradura de un kebab rompiendo la cristalera. Se llevaron 260 euros de la caja, además de causar daños por 3.599,75 euros en el cristal y 1.326,60 euros en la máquina TPV que quedó inservible.
En la madrugada del 16 de febrero también asaltaron un local en Santanyí. Forzaron el cierre metálico del suelo, destrozaron el cajón registrador y se llevaron la bandeja con efectivo (54,99 euros y 16,14 euros), además de robar otro coche en la misma plaza.
También entraron en un estanco de Campos, reventaron la reja y la cerradura de la entrada para robar múltiples cartones de tabaco valorados en 2.434 euros, además de ocasionar 243,08 euros en reparaciones.
Un vídeo a 216 kilómetros por hora
La investigación destaca la extrema gravedad de sus actos contra la seguridad vial. Varios de los acusados conducían los vehículos robados sin permiso de conducir. Entre los episodios más llamativos figura un vídeo difundido en redes sociales el pasado 7 de febrero por uno de los arrestados, en el que se grabó conduciendo a 216 kilómetros por hora por una vía interurbana de la isla acompañado de otros miembros del grupo.
Tras las detenciones y los registros autorizados judicialmente, en los que se incautaron herramientas, pasamontañas y parte de los efectos sustraídos, la Fiscalía les acusa de delitos de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza continuados, hurto de uso de vehículos, falsedad en documento oficial y delitos contra la seguridad vial. Además de las penas privativas de libertad, el fiscal reclama que, una vez cumplidas las dos terceras partes de la condena, los acusados sean expulsados del territorio nacional durante diez años.
Según el escrito de acusación, uno de los procesados se encontraba en situación irregular en España y otros dos tenían expedientes de expulsión incoados. Los tres restantes disponían de autorizaciones de residencia temporal.
El cambiazo de matrículas
El Ministerio Público sostiene que actuaban coordinadamente, con el rostro cubierto, guantes y herramientas para forzar las entradas. También habrían utilizado vehículos robados y matrículas robadas para dificultar su identificación. La Fiscalía describe que «se habían puesto de acuerdo, movidos por la intención de obtener un beneficio patrimonial injusto».
Los asaltos investigados afectaron a establecimientos y vehículos de localidades como Valldemossa, Sóller, Santanyí, Portocolom y Campos. Entre los hechos atribuidos figuran robos de dinero, tabaco y objetos personales, así como daños en comercios y coches.
La Fiscalía solicita también que las penas de prisión que se impongan a los acusados extranjeros sean sustituidas, una vez cumplidas las dos terceras partes de la condena, por su expulsión de España durante diez años.