Uno de los muchos aárboles destrozados
Sucesos
La racha huracanada de 158 km/h que arrasó un rincón de Mallorca y arrancó cientos de pinos
El temporal golpeó Port des Canonge el 9 de septiembre, dañó más del 80% de las viviendas y dejó centenares de árboles caídos
A las 14.10 horas del 9 de septiembre, una racha de viento de 158 kilómetros por hora golpeó Banyalbufar, en la costa occidental de Mallorca. Era una velocidad de intensidad huracanada y, según Aemet, supuso un récord para un mes de septiembre en esa estación. La tormenta que cruzaba la isla encontró en esta parte de la Serra de Tramuntana uno de sus puntos más violentos.
El impacto se dejó sentir especialmente en Port des Canonge, un pequeño núcleo costero de Banyalbufar encajado entre las laderas de la Tramuntana y el mar. Allí, en un entorno cubierto de pinar y con accesos condicionados por un relieve abrupto, el viento derribó centenares de pinos. Los árboles cayeron sobre calles y carreteras, alcanzaron viviendas y afectaron al tendido eléctrico. Hubo tejados dañados y accesos bloqueados. El Ayuntamiento calcula que, directa o indirectamente, más del 80% de las viviendas del núcleo sufrió algún tipo de desperfecto.
La violencia de aquella racha sobresale incluso dentro de un episodio que castigó buena parte de Mallorca. Aemet había advertido ese día de tormentas, lluvias localmente muy fuertes, granizo y rachas superiores a los 90 kilómetros por hora. En otros puntos de la isla se midieron 102 km/h en Capdepera y 94 km/h en la zona de la Universitat de les Illes Balears. En Banyalbufar, sin embargo, el registro se disparó hasta los 158 km/h coincidiendo con la llegada de la tormenta. El episodio dejó más de 200 incidencias en Baleares, al menos 185 de ellas en Mallorca.
Un punto muy expuesto
La ubicación de Port des Canonge ayuda también a entender la magnitud de los daños. El núcleo se encuentra en la vertiente marítima de la Serra de Tramuntana, al final de un terreno de fuertes pendientes y rodeado de masa forestal. No consta que Aemet haya atribuido específicamente los 158 km/h a un efecto de canalización provocado por la orografía, por lo que no puede afirmarse que las montañas amplificaran aquella racha. Sí está documentada, en cambio, la coincidencia de un viento excepcional con un núcleo pequeño, rodeado de árboles y con accesos difíciles, una combinación que multiplicó las consecuencias materiales.
Durante las horas posteriores hubo que desplegar un Puesto de Mando Avanzado. Emergencias, IBANAT, Bombers de Mallorca, Carreteras, el Ayuntamiento y Endesa trabajaron en la zona. La carretera de acceso llegó a cerrarse para poder retirar árboles y actuar sobre las líneas eléctricas sin poner en peligro a vecinos y operarios.
La emergencia terminó, pero no sus consecuencias. Casi dos semanas después, Port des Canonge continúa lleno de árboles caídos, troncos acumulados y ejemplares que quedaron inclinados o dañados y que todavía presentan riesgo de desplome. También permanecen afectados algunos caminos y zonas forestales próximas al núcleo.
Dinero para limpiar y arreglar
Por eso el Consell de Mallorca ha iniciado ahora una intervención extraordinaria para retirar la masa forestal que dejó el temporal. Dos brigadas, apoyadas por maquinaria adaptada a los complicados accesos de la zona, trabajarán durante aproximadamente un mes en los márgenes de la carretera, el entorno urbano y los puntos donde se han ido acumulando los árboles retirados. También se limpiarán caminos que quedaron impracticables y se eliminarán ejemplares inestables.
La actuación costará alrededor de 78.000 euros. El dinero procede de un proyecto de saneamiento forestal financiado con el impuesto de turismo sostenible. Mientras el Consell se ocupa de retirar las huellas físicas que el temporal dejó en el monte, el Ayuntamiento de Banyalbufar mantiene abierto un registro para cuantificar los daños sufridos por los particulares y reclama que Port des Canonge sea reconocido como zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil, la denominada popularmente zona catastrófica.