La consellera de Salud, Manuela García, en su visita de este miércoles a Ibiza.
Ibiza estrenará una Unidad del Dolor que evitará cerca de 500 traslados al año a Palma
El nuevo servicio para pacientes de las Pitiusas abrirá antes de que acabe 2026 y supondrá una inversión cercana a los 200.000 euros
El Hospital Can Misses de Ibiza estrenará antes de que finalice 2026 su nueva Unidad del Dolor, un servicio que permitirá evitar progresivamente cerca de medio millar de traslados anuales de pacientes y acompañantes a Palma para recibir atención especializada.
El Área de Salud de Ibiza y Formentera trabaja desde hace meses en la puesta en marcha de esta nueva unidad, cuyas futuras instalaciones ha visitado la consellera de Salud, Manuela García, acompañada por el equipo directivo del Área de Salud.
La Unidad del Dolor se instalará en el espacio que ocupaba hace una década el antiguo Paritorio del hospital público ibicenco, situado en la primera planta del edificio J del antiguo Hospital Can Misses.
El nuevo servicio ocupará una superficie de algo más de 200 metros cuadrados y dispondrá de dos consultas, dos grandes salas de procedimientos, vestuarios para los pacientes, tres almacenes, aseos, sala de espera y control de enfermería.
Actualmente se trabaja en la adecuación de las instalaciones y ya ha comenzado la compra del equipamiento necesario.
500 traslados menos a Palma
La apertura de la Unidad del Dolor permitirá ampliar la cartera de servicios de Can Misses con atención médica especializada para el manejo y tratamiento de pacientes que padecen dolor crónico persistente.
Hasta ahora, estos pacientes deben desplazarse a la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Son Espases, en Mallorca. La puesta en marcha del servicio en Ibiza permitirá evitar cerca de 500 traslados de pacientes y acompañantes y los gastos asociados a estos desplazamientos, principalmente viajes y dietas.
En 2023 se realizaron 445 traslados desde el Área de Salud de Ibiza y Formentera a la Unidad del Dolor de Son Espases, que supusieron el desplazamiento de 525 personas entre pacientes y acompañantes. En 2025 se registraron 407 traslados a Palma.
Cerca de 200.000 euros
La futura Unidad del Dolor tendrá carácter multidisciplinar. Estará liderada por anestesiólogos y contará también con traumatólogos, rehabilitadores y reumatólogos, entre otros especialistas. Entre su equipamiento dispondrá de un ecógrafo portátil que permitirá realizar técnicas ecoguiadas demandadas en las unidades de dolor crónico, entre ellas infiltraciones del músculo cuadrado lumbar, piramidal y trapecio, de nervios periféricos y pared torácica, así como epidurales por vía caudal.
El uso del ecógrafo como guía permitirá aumentar la precisión y seguridad de estas técnicas, con las que se busca reducir el consumo de analgésicos. El equipo adquirido es un Sonosite LX de Fujifilm Healthcare.
También está prevista la adquisición de tres sillones reclinables, palos de suero, tres monitores, tres bombas de perfusión, una nevera para medicación, un carro de medicación, una cama elevable quirúrgica y dos camillas de consulta.
La reforma de las instalaciones incluye actuaciones en los sistemas eléctrico y de comunicaciones, carpintería, fontanería, electromedicina, gases medicinales, climatización, pintura y albañilería.
Sumando la adecuación del espacio y el equipamiento, la inversión total prevista se acerca a los 200.000 euros.
Antes de fin de año
La consellera balear de Salud, Manuela García, ha conocido este jueves durante su visita al hospital ibicenco el estado de los trabajos de adecuación del espacio destinado al nuevo servicio.
La previsión del Área de Salud de Ibiza y Formentera es que la Unidad del Dolor de Can Misses comience a atender pacientes antes de que finalice 2026, acercando a Ibiza y Formentera una prestación para la que actualmente es necesario desplazarse hasta Mallorca.