La mujer había consumido alcochol
Tribunales
Un conserje de hotel se enfrenta a siete años de cárcel por agredir sexualmente a una turista ebria en Palma
La Fiscalía sostiene que el acusado aprovechó que la mujer estaba bajo los efectos del alcohol para entrar en su habitación y penetrarla con los dedos, hasta que sus gritos alertaron a otros huéspedes
Un conserje nocturno de un hotel de Palma se enfrenta a una condena de siete años de prisión acusado de agredir sexualmente a una turista que se encontraba bajo los efectos del alcohol, a la que presuntamente acompañó hasta su habitación con el pretexto de ayudarla a abrir la puerta y, una vez dentro, penetró con los dedos. La Fiscalía acusa al trabajador de un delito de agresión sexual por unos hechos ocurridos durante la madrugada del 13 de octubre de 2022, cuando la víctima se encontraba alojada en un establecimiento hotelero de la capital balear.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el procesado trabajaba como auxiliar de servicios y conserje nocturno. Sobre la 1.20 horas de aquella madrugada, mientras estaba de turno, llegó una huésped que había consumido una importante cantidad de alcohol. La Fiscalía sostiene que el hombre era consciente del estado de embriaguez de la mujer y de que sus facultades se encontraban mermadas, así que aprovechó para acompañarla hasta su habitación. Una vez frente a la puerta, el procesado se ofreció a ayudarla a abrirla y accedió con ella al interior, donde, según la acusación, actuó «con ánimo libidinoso y en contra de la voluntad de ella». El Ministerio Público relata que el trabajador tumbó a la mujer sobre la cama y le introdujo los dedos en la vagina. No había, dice la Fiscalía, consentimiento libre y válido.
La víctima comenzó entonces a gritar, lo que alertó a otros clientes alojados en una habitación contigua, que se despertaron por el ruido y avisaron a recepción para que llamaran a la Policía. Cabe destacar que la mujer sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que recibir asistencia sanitaria. La Fiscalía también señala que la agresión le ocasionó repercusiones psicológicas. Por estos hechos, el Ministerio Público solicita una condena de siete años de prisión por un delito de agresión sexual, además de la prohibición de aproximarse a la perjudicada a menos de 500 metros y de comunicarse con ella por cualquier medio durante un periodo superior en cinco años al de la pena privativa de libertad.
La acusación reclama asimismo diez años de libertad vigilada y quince años de inhabilitación especial para ejercer profesiones, oficios o actividades que impliquen contacto habitual con menores. En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía solicita que el acusado indemnice a la víctima con 10.000 euros por los daños morales ocasionados.