Monseñor Ribas ha rezado un responso en el puerto de La Savina, en Formentera.
Religión
Ibiza y Formentera recuerdan a los sacerdotes asesinados en la Guerra Civil en vísperas de su beatificación
El obispo Vicent Ribas recorre los lugares donde fueron ejecutados los mártires que este sábado serán elevados a los altares
La Iglesia de Ibiza y Formentera ha rendido homenaje este viernes a los 20 sacerdotes asesinados al comienzo de la Guerra Civil española que serán beatificados este sábado en la Catedral de Ibiza. El obispo de las Pitiusas, monseñor Vicent Ribas, ha encabezado una jornada de oración y recuerdo por los escenarios donde algunos de estos religiosos perdieron la vida en 1936.
El recorrido ha comenzado en el Castillo, actual Parador de Ibiza y escenario de una de las matanzas más sangrientas de aquellos primeros meses de la contienda. Allí, el 13 de septiembre de 1936, fueron asesinados 17 de los 20 sacerdotes cuya beatificación se celebrará este sábado.
Aquella noche murieron 93 personas en unos hechos que han pasado a la historia de la isla como Els Fets des Castell. Noventa años después, el obispo ha rezado un responso en memoria de las víctimas y ha depositado una cruz de laurel a los pies del edificio donde fueron ejecutados los religiosos. El homenaje ha estado acompañado por tres integrantes de la Esquadra des Amunts, que han interpretado Amunt germans.
Monseñor Vicent Ribas ha rezado uno de los responsos en el Parador de Dalt Vila.
Monseñor Ribas ha asegurado que, aunque de estos hechos apenas se habla ya en las islas, «sí está en el corazón de las personas». Así lo ha constatado en declaraciones a TVE Maria Fátima Ramon, sobrina de uno de los mártires, el sacerdote Miquel Riera: «Él caminaba poco a poco porque tenía problemas en las piernas. Lo encerraron en el Castillo con los demás y los acribillaron a todos».
Asesinado por no renunciar a su fe
La siguiente parada de la comitiva eclesiástica ha sido sa Carrossa, en Dalt Vila, donde fue asesinado Antonio Roig Guasch, ecónomo de la parroquia de Sant Francesc Xavier de Formentera. Según ha relatado el obispo durante el homenaje, sus captores exigieron al sacerdote que blasfemara y renunciara a su fe. Roig Guasch se negó y respondió con un grito de «¡Viva Cristo Rey!» antes de ser asesinado.
En este lugar, Ribas ha rezado una nueva plegaria y ha depositado otra cruz de laurel junto al eucalipto situado al lado de la estatua del historiador y sacerdote Isidor Macabich.
Arrojado al mar
Tras los homenajes celebrados en Ibiza, la comitiva se ha dirigido al puerto para desplazarse a Formentera, donde se recuerda a Juan Torres Torres, el primero de los sacerdotes mártires asesinados en 1936. Tenía apenas 24 años y había sido ordenado sacerdote solo 44 días antes de su muerte. Había sido destinado como ecónomo a la parroquia de Nuestra Señora del Pilar cuando, el 7 de agosto de aquel año, fue asesinado en la Savina y su cuerpo arrojado al mar.
El recorrido conmemorativo continuará esta tarde en Sant Carles, con un responso en la plaza de la iglesia parroquial. Allí fue fusilado el 8 de agosto de 1936 el sacerdote Antonio Tur Costa, ecónomo de la parroquia, junto a su padre, Antonio Tur.
La jornada concluirá a las 20.30 horas en la iglesia de Santa Eulària, con el rezo de vísperas y una nueva interpretación del Himne dels Beats Màrtirs d’Eivissa i Formentera, estrenado el pasado sábado.
Estos actos preceden a la ceremonia de beatificación de los 20 sacerdotes, que tendrá lugar este sábado a las 11.00 horas en la Catedral de Ibiza, en una celebración especialmente significativa para la Iglesia de las Pitiusas, que recuerda así a los religiosos asesinados por su fe hace nueve décadas.