La playa de Cala Llenya, en Ibiza, ha desaparecido bajo el agua.Facebook

Adam desata el caos en Baleares: inundaciones, torrentes desbordados y destrozos en Ibiza, Formentera y Mallorca

El temporal deja más de 200 incidencias, carreteras cortadas y graves daños materiales, mientras los servicios de emergencia trabajan a contrarreloj

La DANA Adam ha vuelto a golpear con fuerza Baleares y ha dejado este lunes imágenes de auténtico caos en Ibiza, Formentera y Mallorca. Calles convertidas en ríos, carreteras anegadas, torrentes desbordados, establecimientos inundados y embarcaciones arrastradas por el temporal forman parte del balance de unas lluvias torrenciales que han obligado a movilizar a los servicios de emergencia y a la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Las Pitiusas han concentrado las consecuencias más graves del episodio, especialmente Formentera, donde se han registrado precipitaciones de hasta 195 litros por metro cuadrado en 24 horas. Sin embargo, Ibiza acumula el mayor número de incidencias comunicadas al servicio de Emergencias 112.

Según el último balance difundido por el Centro de Coordinación de Emergencias, el temporal ha provocado 201 incidencias en Baleares desde la noche del sábado. De ellas, 113 corresponden a Ibiza, 59 a Formentera, 27 a Mallorca y dos a Menorca.

Formentera, bajo el agua

Formentera ha sido uno de los territorios más castigados por las precipitaciones. Los extraordinarios acumulados de lluvia han provocado inundaciones en establecimientos, viviendas y vías públicas, además de importantes dificultades para circular por distintos puntos de la isla.

La situación ha obligado a intervenir a los servicios de emergencia en decenas de ocasiones. El agua acumulada y los problemas de drenaje han puesto de manifiesto la magnitud de un episodio meteorológico que ha dejado numerosas zonas anegadas. Entre los espacios más afectados se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, en La Mola, que ha quedado completamente inundada.

Los vídeos difundidos a través de las redes sociales muestran la violencia con la que el agua ha irrumpido en diferentes espacios de la isla y las dificultades de los vecinos para hacer frente a las inundaciones. El más llamativo y viral ha sido el de la cascada formada en el acantilado del Pilar de la Mola.

Ibiza: torrentes desbordados

En Ibiza, las lluvias han provocado el desbordamiento del torrente de sa Llavanera y del cap del riu de Santa Eulària, además de inundaciones en edificios y carreteras.

Los municipios de Santa Eulària, Ibiza y Sant Josep figuran entre los más afectados por un temporal que ha obligado a movilizar numerosos recursos de emergencia. En el caso de Ibiza ciudad, el temporal se ha cebado con los barrios de Platja d’en Bossa y es Pratet. El primero ha quedado completamente anegado a pesar de la puesta en marcha de un tanque de tormentas el pasado verano. Las inundaciones no han afectado de forma grave al comercio porque muchos de los establecimientos ya han echado el cierre al acabar la temporada turística.

La situación ha sido diferente en es Pratet, una zona de Ibiza donde las inundaciones suelen afectar gravemente. En este caso, numerosos comercios aún achicaban agua este lunes tras las lluvias caídas durante todo el domingo y la madrugada del lunes. En algunos comercios el problema no ha sido tanto el agua que podía entrar desde la calle como la que ha salido del subsuelo.

La Unidad Militar de Emergencias, que llegó a Ibiza el domingo, se ha desplegado en las Pitiusas para reforzar las tareas de intervención, especialmente los trabajos de achique de agua en las zonas inundadas.

El temporal también ha afectado a la actividad del aeropuerto de Ibiza, donde se han registrado problemas operativos por la acumulación de agua, aunque durante este lunes la instalación ha recuperado una relativa normalidad.

El Consell de Ibiza ha suspendido diferentes servicios y actividades no esenciales como medida preventiva. Entre las instalaciones afectadas se encuentran la Biblioteca Insular de Cas Serres, las estaciones de ITV y el centro de exámenes de conducir.

También en Mallorca

Después de una madrugada en la que el frente más intenso bordeó Mallorca, la situación ha empeorado a partir del mediodía de este lunes, cuando las precipitaciones han entrado con fuerza por el oeste de la isla.

Andratx, Calvià y Palma han sido algunos de los municipios más afectados. Las lluvias han provocado inundaciones en calles y carreteras, problemas en el alcantarillado y daños materiales en distintos establecimientos.

Uno de los incidentes más llamativos se ha producido en Santa Ponça, donde se ha derrumbado el techo exterior de un estanco situado en la calle Puig des Teix. El suceso no ha causado heridos.

La fuerza del agua también ha desplazado tapas de alcantarillado en el paseo de Illetes y en diferentes calles de Santa Ponça, mientras que en la playa de Son Maties una embarcación ha quedado varada junto a la orilla y otra ha resultado parcialmente hundida.

Las imágenes grabadas por los vecinos muestran calles completamente inundadas y vehículos circulando entre grandes acumulaciones de agua.

Clases suspendidas y precaución

El Govern balear ha suspendido este lunes las clases en Mallorca, Ibiza y Formentera ante el riesgo de inundaciones y la evolución imprevisible de la DANA. El director del Centro de Coordinación de Emergencias 112, Eduardo Parga, ha advertido de que se trata de una jornada marcada por una gran incertidumbre, debido a los cambios de trayectoria e intensidad del temporal.

Aunque Aemet ha ido rebajando algunos de sus avisos meteorológicos, las autoridades han insistido en la necesidad de mantener las precauciones y seguir las indicaciones oficiales.Emergencias mantiene la alerta roja en Ibiza y Formentera para las próximas horas por riesgo de inundaciones y recomienda evitar los desplazamientos innecesarios, no atravesar carreteras inundadas, mantenerse alejado de torrentes y barrancos y no acceder a sótanos o garajes que puedan anegarse.

La evolución de Adam continúa bajo vigilancia de los servicios de Protección Civil, ante la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios de precipitaciones intensas.