Catalina Soler en una excursión reciente, señala al Cristo ReyCedida

La alcaldesa de Felanitx, dispuesta a acampar para proteger al Cristo Rey: «En 90 años no ha molestado a nadie»

Catalina Soler planta cara al Gobierno tras admitir a trámite el estudio para derribar la colosal escultura, erigida en 1934 en plena Segunda República

La alcaldesa de Felanitx, Catalina Soler (PP), planta cara al Gobierno de Pedro Sánchez después de que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática haya admitido a trámite una petición de entidades memorialistas para estudiar el derribo del Cristo Rey de Sant Salvador, una colosal escultura de 1934 que domina el municipio mallorquín desde hace casi un siglo. La petición alega que el monumento debería incluirse en el catálogo de símbolos contrarios a la Memoria Democrática, a pesar de que el monumento se erigió en 1934, dos años de la Guerra Civil. Es decir, fuera del rango temporal delimitado por la normativa estatal (1936-1978).

Indignada, la alcaldesa de este municipio lo ve como una «maniobra electoral» la celeridad del departamento estatal —que admitió la denuncia en solo seis días— y avisa de que el Ayuntamiento protegerá este símbolo religioso: «Mientras yo sea alcaldesa, nos van a tener enfrente; iremos a por todas».

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de analizar este monumento ha causado estupefacción en el municipio. No solo por la celeridad administrativa sino por la propia naturaleza del monumento en cuestión. «Para Felanitx es una figura muy querida y muy visitada. Que en 90 años no haya molestado a nadie y ahora vengan con esto nos ha sentado muy mal», lamenta la regidora popular, que vincula de forma directa las prisas del departamento ministerial de Ángel Víctor Torres con el calendario electoral. «Admitir a trámite se admiten muchas cosas, pero que hayan tardado seis días me da mucho que pensar; supongo que a alguien le interesaba meter este lío en este momento. Me da que pensar».

La Ley de Memoria Democrática sitúa expresamente su ámbito temporal de actuación a partir del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. El Cristo Rey del Puig de Sant Salvador, en cambio, fue bendecido e inaugurado el 1 de julio de 1934, en plena Segunda República.

«¿Qué base jurídica tiene el Ejecutivo para revisar esto?», cuestiona Soler, rebatiendo las tesis del historiador y denunciante Bartomeu Mestre (Balutxo), quien le atribuye a la escultura una supuesta intencionalidad falangista e ideológica previa a la guerra. «Decir que es de Mussolini o de Hitler es tener mucha imaginación. Somos internacionales en Felanitx, pero no tanto«, rebate con sorna la alcaldesa, que cuestiona que el Estado empiece ahora a juzgar la ideología de los curas de los años treinta, »¿Dónde está el límite? Alguien deberá responder a esto».

El catálogo de la izquierda no lo incluyó

Pero hay más porque a lo que la alcaldesa más le llama la atención es que cuando gobernó la izquierda en la anterior legislatura y se elaboró un catálogo de monumentos contrarios a la Memoria Democrática que debían retirarse, no se incluyó este Cristo.

«Cuando la señora Armengol gobernaba en las Islas y aprobó una Ley de Memoria y se elaboró este catálogo completo de monumentos a retirar se concluyó que Felanitx no tenía ni tiene ninguno. Ahora este investigador [en alusión a Balutxo] se lo ha sacado de la manga para buscar su momento de protagonismo en los medios», recrimina.

El intento de revisión del Cristo Rey de Felanitx ha provocado una oleada de indignación entre los vecinos, según la alcaldesa .Pero ha despertado también el interés por ir a verlo. «Los vecinos están enfadadísimos. Pero en los últimos días todo esto ha provocado que se haya visitado y fotografiado el Cristo mucho más que en los últimos seis meses. La gente lo percibe como un ataque directo a su identidad», explica Soler.

¿Y si al final el Gobierno de Pedro Sánchez ordena derribarlo? «Mientras yo sea alcaldesa nos van a encontrar enfrente», advierte la alcaldesa, que no descarta promover recogidas de firmas ni encabezar movilizaciones si la vía administrativa avanza.

En cualquier caso, advierte de que esto va para largo porque «el Ministerio no puede actuar de forma unilateral ni tan rápida; tendrá que pedir informes al Obispado y al propio Ayuntamiento», lo que llevará su tiempo de análisis y alegaciones.

«La democracia se instauró en España para cerrar heridas, no para volver a abrir fracturas ni dividir al pueblo en dos bandos noventa años después. Este señor [Balutxo] y el Ministerio deberían tenerlo muy claro», concluye la regidora.

En el pueblo bromean con la fulgurante respuesta del Ejecutivo central en apenas seis días frente a los seis meses de plazo legal: «La administración es lenta... para lo que quiere», sentencia un vecino.

Como informó El Debate, el historiador Bartomeu Mestre, Balutxo, junto con una treintena de solicitantes y a Memòria de Mallorca sostienen que la figura fue modificada respecto al proyecto original por un religioso de la época para convertirla en un símbolo de exaltación falangista. Aseguran que el brazo extendido de la imagen como un saludo romano debería considerarse falangista y no una bendición.

En Felanitx ya lo advierten: el combate por su Cristo Rey no ha hecho más que empezar.