De izquierda a derecha, Blanca Hernández, Pablo Gárriz y Rafa Triguero en Ibiza.D.G. Emergencias

El Govern admite que las inundaciones en Ibiza evidencian años de inversiones pendientes

Emergencias reconoce problemas estructurales que no pueden resolverse con actuaciones urgentes tras un octubre de lluvias récord en las Pitiusas

Las inundaciones que han vuelto a afectar a Ibiza han puesto de manifiesto problemas en las infraestructuras que no pueden solucionarse únicamente con dispositivos de emergencia. Así lo ha reconocido este martes el director general de Emergencias del Govern balear, Pablo Gárriz, quien ha advertido de que determinadas actuaciones llevan años pendientes y requieren inversiones de mayor envergadura.

«Hay cuestiones que necesitan mucha inversión, se llevan muchos años sin hacer determinado tipo de inversiones», ha afirmado Gárriz durante una comparecencia celebrada en Sa Coma, en Ibiza, para hacer balance de los efectos de la borrasca Adam, que ha dejado importantes inundaciones en distintos puntos de las Pitiusas.

El responsable autonómico ha reconocido que las medidas extraordinarias desplegadas durante los temporales permiten reducir sus consecuencias, pero no resolver las deficiencias de fondo. «Lo estructural necesita medidas estructurales y no será Emergencias la que pueda dar una solución ahí», ha subrayado.

Sus declaraciones llegan después de varios episodios de lluvias torrenciales que han provocado inundaciones en Ibiza durante los últimos años y en un mes de octubre que, según los datos facilitados por el propio Gárriz, ya es el más lluvioso de los últimos 75 años tanto en Ibiza como en Formentera.

El director general ha explicado que en estaciones de medición situadas en es Codolar y el aeropuerto de Ibiza se han registrado precipitaciones de entre 193 y 197 litros por metro cuadrado. En algunos momentos, la intensidad de la lluvia ha alcanzado valores próximos a los 100 litros por metro cuadrado en apenas una hora.

Problemas de drenaje

Gárriz ha defendido que los trabajos preventivos realizados durante los últimos meses han contribuido a reducir los daños provocados por las precipitaciones. Entre estas actuaciones ha destacado la limpieza de torrentes y las revisiones de las redes de alcantarillado.

Según ha explicado, aunque algunos cauces han llegado a desbordarse por la cantidad de agua acumulada, han mantenido su capacidad de drenaje. No obstante, ha insistido en que existen deficiencias que requieren intervenciones estructurales y que no pueden abordarse exclusivamente mediante refuerzos de los servicios de emergencia.

Las lluvias han afectado especialmente al norte del municipio de Santa Eulària, a determinadas zonas de Sant Joan y a Platja d'en Bossa, además de provocar incidencias en diferentes carreteras.

Vehículo de la UME en las inundaciones de Ibiza tras el paso de Adam.D.G. de Emergencias

Una de las vías afectadas fue la carretera del aeropuerto de Ibiza, que tuvo que cerrarse al tráfico el domingo después de que comenzaran las precipitaciones. Aunque posteriormente recuperó la normalidad, se trata de uno de los puntos de la isla que habitualmente presenta problemas de acumulación de agua cuando se producen lluvias intensas.

En esta ocasión, según Gárriz, el dispositivo de refuerzo desplegado por el Govern permitió evacuar el agua de forma continuada y evitar que fuera necesaria una intervención extraordinaria de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para recuperar la circulación.

Retirada de la UME

Pese a que el temporal ha remitido y ya no hay avisos meteorológicos activos en Baleares, Ibiza y Formentera continúan en situación operativa 2 del Plan Especial de Protección Civil frente al Riesgo de Inundaciones (Inunbal).

El motivo es que todavía permanecen desplegados numerosos efectivos para resolver las incidencias pendientes. «Aunque los ciudadanos vean un sol estupendo, la realidad es que tenemos todavía muchas cosas que arreglar aquí», ha advertido el director general.

El Govern prevé comenzar este miércoles la retirada progresiva de la UME, siempre que la evolución de la situación permita reducir el dispositivo. Los efectivos militares destinados en Mallorca ya están siendo liberados para que puedan atender otras emergencias.

Numerosos puntos de la isla de Ibiza se han visto afectados por las inundaciones provocadas por Adam.D.G. de Emergencias

En las Pitiusas continúan trabajando bomberos, personal del Ibanat, efectivos de Medio Ambiente, voluntarios de Protección Civil, servicios municipales y equipos extraordinarios contratados por la Dirección General de Recursos Hídricos.

Gárriz ha destacado que la UME pudo desplegar dos contingentes en menos de cinco horas desde su activación, con capacidad también para prestar apoyo a Formentera.

300 incidencias sin daños personales

El último episodio de lluvias ha provocado cerca de 300 incidencias en el conjunto de Baleares, aunque no se han registrado daños personales, según el balance facilitado por Emergencias.

El director general ha destacado que los servicios esenciales y las infraestructuras críticas funcionan con normalidad. Entre ellas ha citado las instalaciones de Exolum, responsables de la distribución de hidrocarburos, que no han sufrido afectaciones durante este temporal.

Los centros hospitalarios también mantienen su actividad, aunque el Hospital de Formentera ha registrado incidencias puntuales que afectan a los quirófanos, que continúan operativos.

Por otra parte, el Govern ha permitido recuperar desde el mediodía de este martes las actividades deportivas, culturales y de ocio que habían quedado suspendidas preventivamente, siempre que las instalaciones reúnan las condiciones de seguridad necesarias.

Gárriz ha agradecido la colaboración ciudadana y ha defendido la coordinación entre las administraciones, los ayuntamientos y los distintos cuerpos de emergencia para afrontar un episodio meteorológico de especial intensidad.

El director general, que posteriormente ha visitado varias de las zonas afectadas en los municipios de Ibiza, Sant Josep y Santa Eulària, ha advertido de que estos fenómenos son cada vez más frecuentes y virulentos en el Mediterráneo, por lo que considera necesario mejorar la preparación y la capacidad de respuesta ante futuras emergencias.