Cristo Rey de FelanitxGetty Images

Tensión en Felanitx por el Cristo Rey: Vox acusa al PP de bloqueo y la alcaldesa pide tiempo para que actúe el Obispado

Catalina Soler asegura que el Ayuntamiento actuará si es necesario y «acampará si hay que acampar» pero rechaza la moción urgente de Vox al no ser «el momento procedimental»

El Ayuntamiento de Felanitx, en Mallorca, tumbó este lunes la urgencia de una moción de Vox que pedía proteger el monumento de Cristo Rey de Sant Salvador. Vox denunció un «bloqueo» del PP y del resto de grupos, mientras que la alcaldesa, Catalina Soler, defendió que la prioridad es dejar actuar al Obispado antes de tomar medidas políticas.

En su iniciativa, Vox instaba a las administraciones a rechazar la retirada, traslado o demolición del monumento, pero ésta no llegó a debatirse en la sesión ordinaria al no salir adelante la votación de urgencia.

La portavoz municipal de Vox, María Vidal, criticó «el bloqueo» y acusó a la alcaldesa popular de incurrir en una contradicción entre sus declaraciones públicas -defendiendo a capa y espada la escultura- y el sentido de su voto este lunes.

«Lo de Catalina Soler es incomprensible y una vergüenza. Tanto defender el monumento públicamente y, cuando Vox presenta una moción concreta para protegerlo, va y vota en contra de la urgencia, impidiendo que se pueda debatir», declaró Vidal.

Cuándo es el momento

La regidora de Vox recriminó asimismo la postura del resto de las formaciones de la corporación municipal. Sobre la izquierda municipal (BLOC y PSOE) afirmó que, «si dependiera de ellos, el monumento ya habría sido derruido», mientras que recriminó a El Pi haber secundado al PP para bloquear la tramitación de la propuesta.

Vidal rechazó el argumento del equipo de gobierno de que no era el momento procedimental para abordar el asunto: «¿Que no es el momento? ¿Y cuándo lo será? ¿Cuando ya no haya nada que proteger? ¿Cuando se haya tomado una decisión irreversible? El patrimonio no se defiende aplazando los problemas indefinidamente», incidió.

Por su parte, la alcaldesa de Felanitx, Catalina Soler (PP), justificó el voto en contra de la urgencia al señalar que la moción no atendía a la realidad de las gestiones institucionales ni a las peticiones expresas de la Iglesia católica, propietaria de la escultura.

«Vox vive de espaldas a la realidad. Antes de aprobar o dejar de aprobar una moción, el rector de Felanitx nos pidió que lo dejáramos actuar y eso estamos haciendo», sostiene la primera edil.

Este lunes, Soler aseguró en declaraciones a El Debate que el consistorio actuará en defensa del patrimonio y se mostró dispuesta a acampar en el Puig de Sant Salvador o encabezar una recogida de firmas masiva para evitar cualquier acción contra la escultura. «En 90 años no ha molestado a nadie», defendió Soler en alusión a este Cristo tan querido y arraigado en la identidad local de Felanitx. «La gente del pueblo está muy enfadada», aseguró sobre el malestar que ha generado la revisión de este monumento, aunque reconoció que el foco mediático ha disparado el interés y las excursiones al Cristo en los últimos días.

Ahora, tras el enfado de Vox de este lunes por no aceptar la urgencia de la moción, Soler se reafirma: «Nosotros le dijimos a Vox que cuando haya que actuar, se actuará. Si hay que acampar, se acampará. Si hay que recoger firmas, se recogerán, pero ahora no es el momento procedimental de aprobar ninguna moción ni mover nada», zanja la alcaldesa, que acusa a Vox de querer «colgarse medallas» ignorando el estado real del expediente.

Considerado un símbolo falangista

La polémica estalló después de que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática del Gobierno de Pedro Sánchez admitiera a trámite, en tan solo seis días, una petición impulsada por colectivos memorialistas (a raíz de las investigaciones del historiador Bartomeu Mestre, alias Balutxo) para catalogar el Cristo Rey de Sant Salvador como un símbolo contrario a la memoria histórica y evaluar, si procedía, su eventual retirada.

Los denunciantes sostienen que el monumento representa una imagen «de exaltación fascista». El expediente argumenta que, aunque fue inaugurado durante la Segunda República (el 1 de julio de 1934), el entonces rector y los escultores vinculados al proyecto imprimieron en el diseño un brazo extendido con la mano inclinada que interpretan como un «saludo romano/falangista». Además, apelan a la Ley de Memoria Democrática apelando al apoyo posterior que el rector y los dos arquitectos prestaron al golpe de Estado de 1936.

Defensores del monumento, historiadores y la propia diócesis sostienen que se trata de una representación puramente religiosa y devocional previa a la Guerra Civil, cuyo gesto con la mano extendida corresponde a una habitual bendición eclesiástica y no a un saludo ideológico.

El historiador y colaborador de El Debate Manuel Aguilera consideró en un artículo reciente que los argumentos que se exponen son «endebles» y que no hay connotación falangista en el Cristo.

Recogida de firmas

Ante el riesgo de que la Secretaría de Estado de Memoria Democrática incluya al Cristo en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática y pueda derribarlo, la plataforma Hazte Oír ha iniciado una recogida de firmas para proteger el monumento: «Nuestra Fe no se toca», han proclamado.

Para frenar la revisión del Cristo de Felanitx y su posible derribo, la plataforma también ha solicitado formalmente a la Comisión Insular del Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca que inicie «sin demora» el expediente BIC con la categoría de «monumento», o que reconozca explícitamente su protección en el caso de que ya se encuentre amparado dentro de la delimitación del propio santuario.