Los antidisturbios frenando a los radicales

Vox se querella contra el delegado del Gobierno en Baleares por «permitir» el boicot radical a su mitin en Menorca

Acusa a Alfonso Rodríguez Badal de autorizar una contraprotesta a escasos metros del acto y escatimar la seguridad en Mahón, donde un grupo de extrema izquierda rodeó y golpeó el vehículo de Abascal

Vox ha presentado una querella contra el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez Badal, por los graves altercados registrados este viernes en Menorca. El escrito del partido acusa a la representación de Pedro Sánchez en las islas de incurrir en una presunta prevaricación y un delito electoral tras autorizar una protesta radical a pocos metros del mitin donde intervenían Santiago Abascal, Le Senne y Cerezo, lo que dejó al descubierto la seguridad de los asistentes.

En su escrito, Vox denuncia que la Delegación del Gobierno conocía perfectamente la convocatoria del acto presidido por Abascal, y pese a los antecedentes de tensión y agresiones registrados en los últimos días en La Coruña y Avilés, la delegación de Gobierno autorizó una concentración de grupos de ultraizquierda a escasos metros de la plaza donde Abascal iba a arrancar su gira en Baleares.

Según denuncia la formación, la Delegación de Gobierno escatimó los medios preventivos necesarios para garantizar el normal desarrollo del mitin y la seguridad de los asistentes.

Vox reclama al juez que se ordene la investigación inmediata de los promotores de la contraprotesta violenta y de los autores materiales de los ataques, y al mismo tiempo solicita que se requieran de oficio los expedientes de las convocatorias, los informes previos de evaluación de riesgo y las órdenes internas del dispositivo de la Policía Nacional.

Rodríguez Badal, en el punto de mira

Además, acusa al Rodríguez Badal de posibles delitos electorales, prevaricación administrativa y contra los derechos cívicos.

Tras los graves altercados en la Coruña y Avilés, la tensión se trasladó este viernes a Mahón, en Menorca, donde a última hora de la tarde de este viernes unos 400 manifestantes de extrema izquierda y colectivos antifascistas —convocados por el sindicato CGT y entidades locales— se saltaron el emplazamiento originalmente autorizado en el parque Rochina, junto al puerto de Mahón, y avanzaron en masa por las escalinatas hacia el centro histórico de la ciudad con la clara intención de reventar la cita política.

Ataviados con pancartas, banderas republicanas y palestinas, los manifestantes lograron rebasar de forma sucesiva varias líneas de control policial al grito de «Aquí están los antifascistas». Los agentes, desbordados en las primeras etapas del recorrido, se vieron obligados a ceder terreno y retroceder en varios puntos hasta la llegada de refuerzos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) en furgones antidisturbios.

La tensión alcanzó su punto crítico en la cercana plaza de la Constitución, a pocos metros del escenario donde Abascal pronunciaba su discurso. Allí, los agentes lograron establecer un cordón férreo de contención para evitar la invasión de la plaza de la Conquista. Una vez concluido el acto, la masa violenta acorraló las salidas del recinto, comenzando el lanzamiento sistemático de sillas de terraza, botellas y objetos contundentes contra el despliegue policial y los simpatizantes que abandonaban el lugar.

La violencia derivó en varias cargas con pelotas de goma y defensas para disolver a los alborotadores. Durante la evacuación de los dirigentes políticos, el vehículo en el que se desplazaba Santiago Abascal llegó a ser rodeado, apedreado y violentamente golpeado, sufriendo incluso el impacto directo de una silla arrojada por los manifestantes antes de poder abandonar la zona escoltado por la Policía.

Sin incidentes este sábado en Palma

Tras el incidente de ayer, Santiago Abascal ha desembarcado este sábado en Palma en medio de un extremado dispositivo de seguridad tras los graves incidentes registrados la jornada anterior en Mahón. Arropado por más de 1.500 personas junto a los pies de la catedral de la catedral de Palma, el líder de Vox ha lanzado una alerta máxima hasta el 29-N. En la jornada de hoy en Palma no ha habido incidentes destacables.

El presidente de Vox ha pedido a sus seguidores mantener la «alerta máxima» pero sin caer en provocaciones ni «dar excusas» a quienes intentan atemorizarles. «Yo sabía que conmigo no podían, pero me alegra comprobar que no pueden lograrlo tampoco con vosotros», ha aseverado, alertando de las «trampas y la violencia» del Gobierno de Pedro Sánchez ante el avance de su formación.