Santiago Abascal este sábado en Palma saludando a sus simpatizantes
Abascal lanza la alerta máxima hasta el 29-N: «Están desesperados, van a usar la violencia y las trampas»
El líder de Vox denuncia en Mallorca la «violencia orquestada y permitida desde las instituciones» y pide a sus seguidores no caer en provocaciones
Santiago Abascal ha continuado esta mañana en Palma su gira por Baleares. Después de los incidentes provocados por la ultraizquierda en su mitin del viernes en Mahón, las medidas de seguridad se extremaron en los alrededores de la catedral de Palma, que estaban llenos a rebosar desde una hora antes de que comenzase el mitin. Abascal ha bajado de una furgoneta a los pies de la catedral de Palma y se ha dado un baño de masas de más de un cuarto de hora para atravesar la multitud de unas 1.500 personas, según la Delegación de Gobierno, y llegar al estrado. Sonaba a todo volumen la canción de «Prioridad nacional» de Peter el fachero, pero aun así se pudieron escuchar masivos gritos de «presidente», insultos a Pedro Sánchez y cánticos de apoyo a Ceuta.
Su intervención se ha centrado en los grandes pilares de la campaña de Vox: prioridad nacional, repatriación, seguridad o simplificación administrativa, entre otros. Ha habido muchas menciones y reproches contra Pedro Sánchez, a quien ha acusado varias veces de traición a España. «Los enemigos internos y externos de España siempre son sus preferidos para buscar una alianza», ha asegurado Abascal, quien se ha marcado como prioridad «echar a este gobierno criminal sacrificando lo que sea necesario desde el punto de vista de un partido político». Este mensaje entre líneas tendiendo la mano a un pacto con el PP ha sido una de las pocas referencias a los populares de Abascal quien, sin embargo, ha matizado enseguida que no se presenta «a la vicepresidencia del Gobierno». «Haremos lo que digan los españoles y queremos que nos voten masivamente, pero somos demócratas. Eso sí, no es imposible ganar unas elecciones», ha clamado.
El líder de Vox ha lanzado una «alerta máxima hasta el 29N». «Están desesperados y van a usar la violencia y las trampas. No hay que caer en ninguna provocación. No les demos excusas», ha pedido a sus seguidores. De hecho, ha recordado la violencia «orquestada y permitida desde las instituciones» que la ultraizquierda está desarrollando contra los actos de su partido. «Intentan asustarnos y atemorizarnos. Por eso valoro mucho que estéis aquí. Yo sabía que conmigo no podían, pero me alegra comprobar que no pueden lograrlo tampoco con vosotros, ha asegurado Abascal, antes de subrayar que esta violencia busca “que no se hable de lo realmente importante: de los problemas reales, de la corrupción económica y moral del Gobierno y de las propuestas de Vox».
Abascal ha mencionado la polémica en torno al censo y la ley de nietos como ejemplo de las «trampas» de las que «pueden llegar a ser capaces». «Nos han metido a 168.000 votantes y porque les hemos pillado a tiempo. ¿Aún alguien se sorprende de que hagan trampas? ¡Si amañó las elecciones de su propio partido!», ha clamado ante la multitud a los pies de la Seu, mientras algunos asistentes, los del fondo, se quejaban de que no llegaba el sonido.
El líder nacional de Vox ha arrancado su discurso con un agradecimiento a varios líderes de Vox en Baleares y con un recuerdo a su diputada en el Parlamento balear María José Verdú, fallecida este viernes. No ha habido muchas más menciones a Baleares, ni siquiera cuando ha hablado de la injusticia del impuesto de sucesiones y donaciones (Baleares, donde gobierna el PP con el apoyo necesario de Vox, es la región con la tributación más baja de España). De hecho, Abascal ha pasado por encima del tema de la lengua y simplemente ha hecho una mención por encima a la «libertad lingüística en toda España» poco antes del final de su discurso.
«Han abierto las fronteras para sustituir a los 'fachas'»
La inmigración sí ha copado buena parte de la intervención del líder de Vox, quien ha subrayado que los actuales gobernantes «se han hartado del pueblo y por eso han abierto las fronteras para sustituir a los fachas, como decía Irene Montero y la otra niña de la curva (en referencia a Ione Belarra)». Abascal ha hablado de una «política de invasión migratoria que trae ruina» y ha reclamado empezar a hablar de expulsiones y repatriaciones. «Estamos en la obligación de decir quién tiene que salir: todos los que han entrado sin pedir permiso. Y se irán por la vía rápida y a empujones si es necesario los delincuentes, los violadores y los que imponen su religión. Sean legales o no, los queremos en las cárceles sus países. Fuera de aquí, largo de aquí. Y los que han venido a vivir sólo de ayudas, también. Aquí no va a haber nadie viviendo con las ayudas que necesita nuestro pueblo», ha explicado Abascal entre vítores de los asistentes. «¿Y los menas?», le han preguntado. «Con sus padres, porque les tenemos mucho aprecio», les ha respondido el líder de Vox, entre aplausos.
Además, Abascal ha reiterado su apuesta por la prioridad nacional como una propuesta «no ideológica, sino de sentido común y que pueden respaldar la inmensa mayoría de los españoles, voten lo que voten». «Los españoles primero en España. ¿Por qué les molesta tanto lo de la prioridad nacional? Llevan un tiempo calladitos, normal, porque ven que los votantes socialistas también están hartos de que venga alguien de fuera a pasarles por encima en las guarderías, las ayudas, etc.», ha asegurado.
Ceuta y las pensiones
También ha mencionado en numerosas ocasiones Ceuta como una de las prioridades fundamentales para recuperar la ciudad de «una invasión que permanece alentada por Marruecos y permitida por Pedro Sánchez». La otra gran prioridad es «echar a este Gobierno que nos condena a ser la Francia en llamas o la Venezuela chavista». «Pagamos más impuestos que nunca y recibimos menos que nunca. ¿Quién recibió las mordidas para que carreteras recién hechas ya tengan baches? Ya no se arreglan, se ponen líneas amarillas y menos velocidad, y ya está», ha criticado el líder de Vox, que ha puesto un curioso ejemplo para criticar la presión fiscal del actual gobierno: «el saqueo a las propinas de los camareros», como guiño a una tierra cuyo principal motor económico es el turismo.
Además, el líder de Vox ha negado que un futuro gobierno de Vox vaya a quitar las pensiones: «Mentira cochina», ha dicho antes de alertar de que «el riesgo para las pensiones es que siga Pedro Sánchez y destroce más la economía. Pueden estar tranquilos los pensionistas: las pensiones se van a pagar de la forma que sea necesaria».
Asimismo, Abascal también ha cargado contra la sobrerregulación que impide emprender y prosperar y ha hablado de «papeleo de fanatismos ideológicos» como el de género, el climático o la agenda 2030. «Es una bomba lapa contra el progreso de España y la han colocado en todos los lados. Tenemos intención de revisarlo todo», ha indicado el líder de Vox. En este sentido, Abascal ha reconocido que arreglar la situación que ha provocado Sánchez en ocho años no se hará «de la noche a la mañana». «No habrá una varita mágica. Habrá dificultades. No vamos a mentir a nadie. No hay soluciones fáciles, las habrá contundentes» ha afirmado Abascal, quien se ha despedido con la frase popularizada por el líder de Fuerza Nueva, Blas Piñar, «adelante españoles, sin miedo a nada y nadie». Luego se ha vuelto a dar un baño de masas hasta el furgón que lo ha llevado al aeropuerto para viajar a Ibiza, donde esta tarde ofrece otro mitin con el que cerrará su visita a Baleares.