Orugas procesionarias en un pinar de Ibiza.

Orugas procesionarias en un pinar de Ibiza.CAIB

Ibiza y Formentera se preparan para combatir la procesionaria con tratamientos aéreos sobre 15.000 hectáreas

El Govern destina 2,76 millones de euros al control de la plaga, cuya expansión preocupa en Ibiza por el riesgo para los pinares, las personas y los animales

El Govern balear iniciará la próxima semana una nueva campaña de tratamientos aéreos contra la procesionaria del pino en Ibiza y Formentera. Por tercer año consecutivo, aviones y helicópteros sobrevolarán las zonas forestales más afectadas por esta plaga para aplicar un producto biológico que permita frenar su expansión. Las actuaciones abarcarán 15.000 hectáreas de superficie forestal, sobre las que se realizarán dos pasadas durante los meses de octubre y noviembre, lo que supone un total de 30.000 hectáreas de tratamiento acumulado.

La campaña, organizada por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, se concentrará especialmente en las zonas sur y noroeste de Ibiza, donde se tratarán 12.500 hectáreas, mientras que en Formentera las actuaciones alcanzarán las 2.500 hectáreas. Las fechas concretas de aplicación dependerán de las condiciones meteorológicas. El coste total de las actuaciones de control previstas para este año asciende a 2,76 millones de euros.

El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha advertido de que la procesionaria requiere una vigilancia permanente tanto por los daños que puede provocar en los bosques como por los riesgos que representa para las personas y los animales. «La procesionaria del pino es un insecto que requiere un seguimiento continuado, tanto por los efectos que puede tener sobre las masas forestales como por las molestias que puede ocasionar a las personas y a los animales», ha señalado.

Simonet ha recordado que las orugas poseen pelos urticantes capaces de provocar reacciones alérgicas y problemas respiratorios, especialmente peligrosos para los animales domésticos, como los perros. Por este motivo, el Govern recomienda evitar cualquier contacto o manipulación de estos insectos.

La plaga se extiende

En Ibiza existen unas 25.000 hectáreas de pinar potencialmente afectadas por la procesionaria. Aunque los daños registrados siguen siendo de intensidad relativamente baja, el Govern ha detectado durante los últimos años un incremento de la población del insecto en zonas situadas fuera del foco inicial de plaga declarado en 2021 en el nordeste de la isla. Esta evolución ha llevado a la Conselleria a mantener los tratamientos para evitar que la procesionaria continúe extendiéndose por los bosques ibicencos.

La situación es diferente en Formentera, donde las aproximadamente 2.500 hectáreas de pinar potencialmente afectadas han registrado una reducción de los niveles de afectación durante los dos últimos años.

Tratamiento biológico

El producto que se utilizará es el mismo de campañas anteriores: Bacillus thuringiensis, variedad kurstaki, un tratamiento biológico basado en una bacteria presente de manera natural en el suelo y las plantas que actúa sobre las orugas.

Según explica el Govern, este producto se degrada rápidamente por efecto de los rayos ultravioleta, por lo que permanece pocos días sobre las hojas. Además, no afecta a las abejas y está autorizado para su utilización en agricultura ecológica.

Los tratamientos aéreos se complementarán con actuaciones terrestres mediante cañones atomizadores, que permitirán intervenir en determinadas zonas y reforzar el control de la plaga. Estas aplicaciones se desarrollan habitualmente entre mediados de octubre y finales de noviembre.

La estrategia incluye también medidas para favorecer la presencia de depredadores naturales de la procesionaria. En Ibiza hay instaladas 105 cajas refugio para murciélagos y 187 cajas nido para aves insectívoras, mientras que Formentera cuenta con otras 89 cajas refugio para murciélagos.

Asimismo, se llevan a cabo actuaciones mediante parasitoides de los huevos de la procesionaria, una línea de trabajo estudiada por la Universitat de les Illes Balears y que actualmente desarrolla TRAGSA.

Casi 30.000 mariposas capturadas

Los datos recogidos durante este año reflejan la presencia de la procesionaria en ambas islas. Durante el verano se instalaron 2.760 trampas de feromonas, de las que 1.271 se encuentran en Ibiza y 1.489 en Formentera. En la tercera revisión de la campaña se habían capturado 29.838 mariposas macho de procesionaria en Ibiza y otras 3.923 en Formentera. Estas trampas incorporan una protección especial para evitar que otros animales, especialmente las lagartijas, queden atrapados accidentalmente.

A las capturas se suma la eliminación de los bolsones que las orugas forman en los pinos. Entre enero y marzo de este año se retiraron 18.744 en las Pitiusas: 8.893 en Ibiza y 9.851 en Formentera. En el mismo periodo de 2025 se habían eliminado 15.539 bolsones en Ibiza y 6.332 en Formentera.

El Govern mantiene también campañas informativas sobre los riesgos de la procesionaria y las medidas de prevención, especialmente dirigidas a evitar el contacto con las orugas. La información está disponible en la página web del Servicio de Sanidad Forestal de Baleares.

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