Vista aérea de Dalt Vila, el casco antiguo de la ciudad de Ibiza

Vista aérea de Dalt Vila, el casco antiguo de la ciudad de IbizaGetty Images

Vivir en Ibiza exige ganar casi 3.500 euros netos al mes: el coste de la vida se dispara un 21 % en un año

La vivienda absorbe casi dos tercios del presupuesto de los residentes y vivir en la isla cuesta ya 11.600 euros anuales más que en Mallorca

Vivir en Ibiza se ha convertido en un desafío económico cada vez mayor para sus residentes. Una persona necesita disponer de 41.944,89 euros netos al año, casi 3.500 euros mensuales, para hacer frente a sus gastos cotidianos y mantener una vida autónoma en la isla. La cifra supone un incremento del 21,28 % respecto a 2024 y sitúa a Ibiza como el territorio de Baleares donde más se ha encarecido la vida durante el último año. Y está muy alejada del salario medio neto mensual que perciben los trabajadores y que no llega a los 2.000 euros.

Los datos aparecen recogidos en la Memoria 2025 del Consell Econòmic i Social de Baleares (CES), concretamente en el apartado dedicado al Salario de Referencia de las Islas Baleares (SRIB), elaborado por Maria Àngels Aguiló, de CCOO, y Marta Barros, de la Fundació Intercoopera.

El estudio revela que vivir en Ibiza cuesta actualmente más de 11.600 euros anuales adicionales respecto a Mallorca, una diferencia que no deja de crecer. En 2024, la distancia entre ambas islas rondaba los 7.500 euros, pero el fuerte encarecimiento de la vivienda ha ampliado considerablemente esta brecha en apenas doce meses.

El indicador no refleja los salarios que realmente cobran los trabajadores, sino los ingresos que necesitarían para afrontar los gastos esenciales, entre ellos vivienda, alimentación, transporte, ropa, salud, educación, ocio e imprevistos. Su cálculo parte de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE), complementada con otras fuentes que permiten establecer las diferencias entre islas.

Más de 27.000 euros en vivienda al año

El principal responsable de esta escalada es el coste residencial. Según los cálculos recogidos por el CES, una persona que viva en Ibiza necesita destinar 27.392,73 euros anuales a vivienda y gastos corrientes, frente a los 20.779,53 euros que requería en 2024.

Esto significa que el desembolso destinado a esta partida ha aumentado más de 6.600 euros en un solo año y representa aproximadamente dos tercios del presupuesto necesario para vivir en la isla.

La situación contrasta con la de Mallorca y Menorca, donde el coste anual de la vivienda se mueve entre los 14.700 y los 16.700 euros. En Formentera, por su parte, alcanza los 25.370,49 euros, aunque su incremento ha sido más moderado.

El peso de la vivienda sobre el salario de referencia resulta especialmente significativo. Mientras que en el conjunto del archipiélago representa el 57% del presupuesto, en Ibiza supone aproximadamente el 65,3%, de acuerdo con las cantidades recogidas en el estudio.

Otros gastos

El encarecimiento no se limita al mercado residencial. El presupuesto anual necesario para vivir en Ibiza ha pasado de 34.585,66 euros en 2024 a 41.944,89 euros en 2025, lo que supone 7.359,23 euros más en apenas un año. Traducido a ingresos mensuales, una persona necesitaría 3.495,41 euros netos en doce pagas o 2.996,06 euros si percibiera catorce mensualidades.

Después de la vivienda, el transporte constituye uno de los gastos más elevados, con 4.030,41 euros anuales. Le siguen los gastos extraordinarios, que ascienden a 3.719,16 euros, y la alimentación y las bebidas no alcohólicas, con 3.204,73 euros.

El presupuesto contempla también 1.688,72 euros para ocio, cultura y comunicaciones; 1.065,18 euros para ropa y calzado; 646,68 euros para salud, higiene y cuidado personal, y apenas 197,28 euros anuales para educación.

Las autoras advierten de que la reducción del dinero destinado a determinadas partidas, especialmente educación, ocio y salud, merece una atención especial, ya que podría responder a la necesidad de ajustar otros gastos para afrontar los desembolsos imprescindibles.

Muy por encima de Mallorca y Menorca

Las diferencias territoriales que recoge el informe son especialmente acusadas. Ibiza y Formentera superan los 41.000 euros anuales de salario de referencia, mientras que Mallorca apenas rebasa los 30.000 euros y Menorca se mantiene por debajo de los 28.000.

En concreto, Formentera presenta un presupuesto anual de 41.672,94 euros, equivalente a 3.472,75 euros mensuales. Aunque el coste de la vivienda es algo inferior al de Ibiza, la isla registra gastos superiores en transporte y alimentación.

Desplazarse en Formentera supone, según este cálculo, 5.260,64 euros al año, frente a los 4.030,41 euros de Ibiza. En alimentación, la diferencia también resulta significativa: 3.724,79 euros anuales frente a 3.204,73 euros. Pese a ello, el presupuesto global necesario para residir en Formentera es unos 272 euros inferior al de Ibiza.

En Mallorca, el salario de referencia alcanza los 30.326 euros anuales, mientras que Menorca presenta la cifra más baja de Baleares, con 27.258,38 euros.

El encarecimiento también afecta a ambas islas, aunque con menor intensidad. En Mallorca el presupuesto necesario ha aumentado alrededor de 3.300 euros en un año, mientras que en Menorca el incremento ronda los 2.900 euros, según las cifras recogidas en el informe.

Salarios desacompasados

El estudio pone de manifiesto otro problema: la creciente distancia entre la evolución de los salarios y el coste efectivo de la vida. En el conjunto de Baleares, el presupuesto anual de referencia ha pasado de 27.765,76 euros en 2024 a 31.646,59 euros en 2025. Esto equivale a 2.637,22 euros netos mensuales en doce pagas para cubrir las necesidades contempladas en el indicador.

Según las autoras, los salarios deberían haber aumentado alrededor de un 14 % para compensar el encarecimiento registrado durante ese periodo. Sin embargo, este porcentaje supera en 7,75 puntos el crecimiento real del salario medio en el archipiélago. La situación resulta todavía más acusada en Ibiza, donde el coste de la vida ha aumentado un 21,28%, más de siete puntos por encima de la media balear.

Ante este escenario, Aguiló y Barros defienden que las mejoras salariales deben acompañarse de medidas públicas destinadas a reducir los principales gastos de los trabajadores. Entre sus propuestas figuran la ampliación del parque público de vivienda, actuaciones para contener los precios residenciales y de los alimentos, mejoras en el transporte y el refuerzo de los servicios sociales.

El objetivo, según exponen, es reducir la distancia entre los ingresos reales y el dinero necesario para vivir, especialmente en territorios como Ibiza, donde el encarecimiento de los gastos básicos dificulta cada vez más la posibilidad de desarrollar un proyecto de vida autónomo.

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