Armengol este lunes en Algaida, Mallorca
Armengol critica el pacto del PP y Vox, que le desinfla su frente de izquierdas en Baleares: «Ya no disimulan»
La secretaria general de los socialistas en el archipiélago apela a la remontada «hermosa» de Da Silva para que se replique el 29-N con Pedro Sánchez
El bloque de la izquierda se asoma con inquietud a la cita del 29 de noviembre. En las últimas semanas, la expresidenta balear y actual dirigente del PSIB-PSOE, Francina Armengol, había tejido con esmero una estrategia para apelar a la «unidad de la izquierda» con la vista puesta en disputar al PP la mayoría en el Senado. Sin embargo, el acuerdo in extremis sellado este lunes entre populares y Vox para coordinar y concentrar sus candidaturas en 20 territorios, entre ellos todas las Baleares, ha dinamitado los planes de Armengol y los suyos. Y en la sede del PSIB no ocultan el varapalo: ha sentado mal. Muy mal.
«Se han quitado la careta», ha criticado la secretaria general del PSOE balear, afeando al PP que tienda puentes con la formación de Santiago Abascal para blindar sus opciones de conservar el control de la Cámara Alta.
El pacto cerrado hoy contempla que Vox renuncie a presentar sus candidatos en seis provincias y concurra con un candidato único en otras catorce. En el caso concreto de Baleares, Vox no presentará listas en ninguna de las islas a cambio de que el PP le ceda el número dos por Mallorca.
Hemos hecho la tarea
«La izquierda, el Partido Socialista de las Islas Baleares, ha hecho la tarea que le corresponde: unirnos en el Senado para hacer posible una candidatura unitaria de toda la izquierda», señala en un vídeo en Algaida, en Mallorca, «calentando motores» de cara al 29-N. Y después de destacar la concentración de fuerzas de izquierda, ha condenado que el bloque de centroderecha haya hecho lo mismo.
Y es que la alternativa conjunta al bloque de izquierdas y nacionalista no ha sentado nada bien a la socialista: «Enfrente tenemos una alternativa que también se ha quitado la careta, y ya era hora. Tenemos un Partido Popular entregado absolutamente a la extrema derecha», ha denunciado.
«Ya no disimulan, dicen lo mismo, piensan lo mismo, votan lo mismo, gobiernan juntos y ahora, además, se presentan juntos en el Senado por Mallorca, por Menorca, por Ibiza y por Formentera», asegura Armengol, pese a que la estrategia de la derecha en Baleares no pasa por una candidatura unida, sino por que Vox no se presente y concentre todo el voto conservador en los candidatos del PP.
Un contratiempo a la candidatura de izquierdas
El acuerdo entre PP y Vox supone un contratiempo para la estrategia unitaria que promovía Armengol. El objetivo era conseguir cinco de los seis senadores de Baleares, pero la retirada táctica de Vox equilibra mucho la batalla, especialmente en Mallorca, donde se dirimen tres senadores. La Cámara Alta tiene un peso decisivo en la aritmética parlamentaria y el PP aspira a conservar su mayoría y a alcanzar los tres quintos, una mayoría reforzada relevante para determinados nombramientos institucionales.
Para contrarrestar el impacto de este acuerdo y el pesimismo demoscópico, la dirigente socialista ha querido insuflar ánimo a sus filas apelando a la remontada citando las elecciones en Brasil.
Remontada a la 'brasileña'
«Lula da Silva ha demostrado que es posible vencer a las encuestas y vencer al pesimismo. Y eso es lo que sucederá en España con Pedro Sánchez Pérez-Castejón el 29 de noviembre, de nuevo como presidente del Gobierno. Estoy absolutamente convencida», ha deseado.
Con el horizonte del 29 de noviembre, el llamamiento final busca espantar la abstención: «Lo que vengo a pedir es una movilización absoluta de toda la izquierda para hacer posible seguir con cuatro años más de Gobierno progresista, con una España transformadora, de color», ha reclamado.