Fachada del TSJB, en Palma
A juicio por intentar matar a su compañero de piso con nueve puñaladas en medio de un brote psicótico
La Fiscalía pide seis años de prisión para el acusado y una indemnización de 6.000 euros aunque aprecia una atenuante por la esquizofrenia paranoide
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares celebrará este lunes la vista previa del juicio contra un hombre acusado de intentar matar a su compañero de piso a cuchilladas en la localidad mallorquina de Artà. La Fiscalía solicita para él seis años de prisión, diez años de alejamiento de la víctima y el pago de una indemnización de 6.000 euros por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa.
Los hechos ocurrieron a la tarde del 23 de julio de 2025. Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el procesado irrumpió en el baño de la vivienda que compartía con la víctima, armado con un cuchillo de cocina de sierra, y le clavó una primera puñalada en el cuello.
La víctima consiguió zafarse y expulsar al agresor del cuarto de baño. Sin embargo, el acusado habría propinado una patada a la puerta para volver a entrar y continuar el ataque. Una vez dentro, le asestó otras ocho cuchilladas en la espalda, además de causarle heridas en el codo y la cabeza.
Malherido, el hombre logró escapar y refugiarse en un centro de salud cercano. Durante la huida se taponó las heridas con unas servilletas que le dio una vecina. Posteriormente fue trasladado de urgencia al Hospital de Manacor, donde quedó ingresado.
La asistencia hospitalaria permitió constatar, entre otras lesiones, un doble neumotórax. El estado del herido obligó a practicarle un drenaje torácico y requirió varias semanas de ingreso hospitalario.
La esquizofrenia como atenuante
La Fiscalía sostiene que el acusado padece esquizofrenia paranoide y que, en el momento de la agresión, tenía sus capacidades intelectivas y volitivas levemente afectadas por esta enfermedad. Por este motivo, aprecia la concurrencia de la circunstancia atenuante de alteración psíquica.
Los informes forenses también apuntan al abandono de la medicación y al consumo de cannabis y alcohol como factores que agravaron su estado.
A partir de estas circunstancias, el Ministerio Público mantiene la acusación por homicidio en grado de tentativa y reclama una condena de seis años de prisión, además de una prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima durante diez años y una indemnización de 6.000 euros.