Basílica de Nuestra Señora de la Asunción en Villanueva de la JaraAyuntamiento de Villanueva de la Jara

La gran joya patrimonial escondida en La Manchuela que debe su título a Isabel la Católica

Villanueva de la Jara reúne edificaciones exquisitas construidas desde su nombramiento como Villa por Isabel la Católica

Al poco de cruzar los límites que separan el norte de Albacete y el sur de Cuenca, se encuentra Villanueva de la Jara, un pueblo que desde la carretera impresiona con las dimensiones de la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. Una vez te acercas a sus calles, te preguntas qué habrá pasado siglos atrás, para que el actual pueblo de 2.300 habitantes guarde en sus entrañas edificios de tal escala. Todo tiene su por qué y por medio de las múltiples historias que construyen la identidad jareña, se logra dilucidar la existencia de esta joya de La Manchuela.

En las proximidades de la villa se encuentran restos de la Edad de Bronce y sería en la época romana cuando la zona estaría bajo la influencia de Tarazona, Tres Juncos y Valeria. Con la llegada de la conquista árabe, los almohades aprovecharon la ribera del río Valdemembra para asentarse y por allí pasarían más tarde moriscos y cristianos.

El nacimiento de Villanueva de la Jara

Con la llegada de la Reconquista, el rey de Castilla, Alfonso VIII se hace con la importante ciudad de Cuenca y además, suma bajo el amparo cristiano las villas de Alarcón (1184) y de Iniesta (1186). Con la intención de establecer la organización de las gentes repobladoras y su correcto bienestar se creó el Fuero de Cuenca en el territorio. Fue durante estos tiempos cuando un grupo de vecinos de Alarcón viajó al sur y fundó el pueblo actual, siendo todavía dependientes del pueblo del cual procedían y bajo la Corona de Castilla y el Señorío de Villena.

No sería hasta unos siglos más tarde cuando Villanueva de la Jara ganaría su título. Corría el año 1476 en medio de la Guerra de Sucesión Castellana. En este momento se harían con la independencia respecto a la potestad en el lugar de Alarcón. El pueblo tomó parte en el conflicto y se puso del lado de Isabel la Católica, mientras el Marqués de Villena y señor de Alarcón, Diego López Pacheco, sirvió en batalla en nombre de la otra candidata al trono, Juana la Beltraneja.

Con el desenlace final en victoria de los Reyes Católicos se le otorgó en título de Villa y al ser de nueva instauración, quedó como Villanueva de la Jara para el recuerdo de revelación al Marques de Villena en apoyo a Isabel I de Castilla. Además, obtuvieron la independencia total de la villa de Alarcón y comenzó a forjar su propia historia.

Una Basílica de mucho valor

Basílica de Nuestra Señora de la Asunción en Villanueva de la JaraDescubre Cuenca

Su baluarte patrimonial más llamativo reside en la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción. El templo gótico se erigió sobre un castillo del cual fue propietario el Marqués de Villena y la basílica está considerada como uno de los edificios religiosos más bonitos de la provincia.

La iglesia cuenta con siete capillas alrededor de la nave separada en cuatro tramos cubiertos por bóvedas estrelladas góticas. En el exterior llama la atención su bonita sillería con carácter fortificado. La torre se puede contemplar desde la lejanía gracias a sus 65 metros de altura. Construida en estilo renacentista con forma cuadrada y rematada en el siglo XVII con una caperuza barroca con arcos de medio punto que ascienden hasta el final.

Continuando en línea religiosa también cabe destacar el Convento de las Carmelitas fundado por Santa Teresa de Jesús en 1580 certificando uno de los hitos más importantes de la localidad. De este edificio destaca más el interior que el exterior con techumbres a modo de artesonado de madera tanto en la nave como en la Capilla Mayor, ambas de una belleza y valor incalculable.

Otros edificios con historia

El Ayuntamiento construido en el siglo XVI se atribuye al arquitecto italiano Andrea Rodi y se destaca por sus arquerías separadas por columnas de orden dórico. Justo al lado emergen también en el último tramo del medievo la Torre del Reloj y las antiguas estancias de la Cárcel Real y el Concejo.

Artesonado de la Capilla Mayor en el Convento de Santa Ana de Villanueva de la JaraTurismo de Castilla-La Mancha

Ya en el siglo XIX la importancia de la villa se certifica con la creación del Colegio de Latinidad, el primero de toda la provincia de Cuenca. En el mismo periodo, concretamente en 1899, la villa suma una nueva joya con Villa Enriqueta. De estilo modernista compone un palacete de tres alturas con fachada neo-mudéjar que es un deleite a la vista digno de edificios de gran fama.

Villa Enriqueta en Villanueva de la JaraTurismo de Castilla-La Mancha

Más allá de los mencionados por su relevancia, no son de menor belleza la Posada Massó de estilo renacentista y declarado Bien de Interés Cultural. Alejados del centro del pueblo y continuando por sus calles se hallan varias casas señoriales de los siglos XVI, XVII y XVIII, como la Casa de los Boticarios o la Casa de los Rovira.

Plaza Mayor y Ayuntamiento de Villanueva de la JaraTurismo de Castilla-La Mancha

Multitud de tesoros se esconden en Villanueva de la Jara, el pueblo al que tituló con honores Isabel la Católica por su fidelidad y apoyo en la Guerra de Sucesión Castellana. Un pequeño pueblo desconocido por muchos, pero que sin lugar a duda merece una visita para adentrarse en un viaje al pasado por unas calles en las que se palpa la historia.