Suicidio
Romper el silencio: así se lucha contra el suicidio en Castilla-La Mancha
Asociaciones y familias ponen voz al dolor y a la esperanza en una región que apuesta por la palabra como escudo frente al suicidio
El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una fecha que recuerda la magnitud de un problema que sigue siendo un tabú, pero que en Castilla-La Mancha encuentra cada vez más voces decididas a hablar alto y claro. Porque prevenir, dicen los expertos, empieza precisamente por eso: por hablar.
Prevenir es hablar
Desde APISYS CLM lo repiten como un mantra: el silencio mata, la palabra salva. La asociación organiza charlas en localidades de toda la región para romper mitos y estigmas, dotando a la población de información veraz y herramientas básicas para identificar señales de alarma. No se trata solo de transmitir datos, sino de abrir espacios de diálogo donde cualquiera pueda compartir preguntas, dudas o experiencias.
El compromiso ha dado un paso más en Ciudad Real, donde han impulsado, junto al Ayuntamiento, el SESCAM y el Colegio Oficial de la Psicología de Castilla-La Mancha, el primer Plan Local de Prevención de la Conducta Suicida. Su objetivo: consolidar un modelo que pueda trasladarse al resto de provincias manchegas.
«El suicidio es prevenible y evitable», recuerdan desde la entidad, que insiste en que la conducta suicida es multicausal y dinámica, pero nunca inevitable.
La urgencia de atender sin listas de espera
Uno de los pilares del trabajo de APISYS CLM es la inmediatez. En su sede de Ciudad Real, nadie espera: la atención psicológica especializada llega en 24 o 48 horas tras el primer contacto. Porque, como subrayan, en estos casos el tiempo no es un detalle, sino la diferencia entre vivir o morir.
Desde su creación en 2022, la asociación ha realizado más de 200 intervenciones directas: desde acompañamiento a personas en riesgo, hasta procesos de duelo tras un suicidio. En todos los casos, la premisa es la misma: que nadie se sienta solo. «En una crisis, lo fundamental es no dejar sola a la persona», señalan.
El duelo que no tiene reloj
Tras un suicidio, la herida se abre también en las familias. El duelo es especialmente doloroso y complejo, y muchas veces queda en la sombra. Para acompañar a quienes lo sufren, APISYS CLM ofrece un grupo de apoyo mutuo online, coordinado por psicólogos, donde los familiares pueden hablar sin miedo a ser juzgados.
Algunas personas participan durante unos meses; otras, más de un año. No hay plazos fijos. Lo importante es acompañar a cada superviviente a su ritmo, sin frases hechas ni presiones.
Palabras que salvan
Además de la intervención directa, la asociación impulsa la formación de sanitarios, docentes, fuerzas de seguridad y periodistas, adaptando cada curso a la realidad de quienes están en primera línea. Y lo hace con un objetivo claro: evitar errores, contagios y silencios dañinos, y promover un efecto protector.
Su guía Palabras que salvan, publicada en mayo, ha marcado un antes y un después en la relación con los medios de comunicación. Cada vez más periodistas consultan antes de publicar, conscientes de que cómo se cuenta también salva vidas.
La otra cara: familias y recursos insuficientes
Pero la realidad en Castilla-La Mancha tiene todavía muchas grietas. Desde AFAS Tomelloso recuerdan que la falta de recursos en salud mental golpea doblemente: a la persona que sufre y a su familia. Sin seguimiento ni apoyos comunitarios, el desgaste emocional y la impotencia se disparan.
En localidades como Tomelloso, la coordinación entre Psiquiatría y asociaciones mitiga en parte la diferencia con las capitales, pero la ausencia de un hospital con servicio específico obliga a muchos desplazamientos para los ingresos, un problema añadido para pacientes y familias.
A la hora de pedir, las demandas son claras: más profesionales especializados, reducción de listas de espera, atención específica a colectivos vulnerables (jóvenes, mayores en soledad, personas con discapacidad o en exclusión social) y, sobre todo, que se ejecute de manera real y eficaz la estrategia regional de prevención.
El reto: llegar a todos
APISYS lo resume en dos desafíos inmediatos: llegar a cada rincón, también al mundo rural, y garantizar la sostenibilidad de un proyecto que ya ha demostrado que se puede prevenir el suicidio con cercanía, rapidez y rigor.
Hablar de suicidio sigue siendo incómodo, pero necesario. En Castilla-La Mancha ya hay voces que lo hacen con claridad, con ciencia y con humanidad. Y en este 10 de septiembre, cuando el mundo recuerda la urgencia de prevenir, la región demuestra que romper el silencio es el primer paso para salvar vidas.