Madrid ha cambiado por completo las reglas del juego
Zonas de Bajas Emisiones
Indignación entre los miles de conductores que han tirado su coche sin etiqueta y ahora sí podrían circular
El Ayuntamiento de Madrid ha cambiado la normativa y ahora permite circular a los coches sin etiqueta salvo en los episodios de contaminación elevada
Kike es un trabajador madrileño que vive en la periferia sur de la ciudad y entra a trabajar al centro de la capital a diario, durante más de una década lo ha estado haciendo a bordo de su antiguo Seat León de principios de los 2000, un coche indestructible y en buen estado de conservación que le solucionaba los problemas de movilidad hasta que en 2018 Manuela Carmena, alcaldesa del PSOE, y después José Luis Martínez Almeida, del PP, desplegaron las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) con las consabidas limitaciones a la circulación.
Culpa de las ZBE
Entonces no tuvo más remedio que malvender su Seat León y gastarse más de 20.000 euros en un coche híbrido de la marca más vendida en España hoy.
Adiós a su Seat Leon y coche nuevo a cambio de 20.000 euros
Hace ahora una década, en 2016, cuando la DGT ponía en marcha las etiquetas medioambientales muy pocos podían intuir lo que se escondía tras estas pegatinas circulares que colocan en la esquina inferior izquierda del parabrisas de los coches…
Empezó con las pegatinas
El caso de Kike es el mismo de miles de madrileños que se compraron un coche nuevo y tuvieron que tirar el suyo para poder seguir circulando, para hacernos una idea, en 2016 en Madrid había más de 1,2 millones de coches sin etiqueta, y a día de hoy quedarían en torno a los 300.000 según DVuelta, la empresa de defensa de los conductores, aunque otras cifras hablan de muchos menos coches.
En cualquier caso la cifra de vehículos sin etiqueta en circulación se ha reducido a la mínima expresión, pues los coches deben estar censados en Madrid y deben ser propiedad de un madrileño que lo tenga a su nombre desde antes de 2022.
Almeida es el último responsable de las ZBE en Madrid hoy
El Ayuntamiento de la capital ha retrasado ya dos veces la norma que prohibía circular a todos los coches sin etiqueta, la primera en diciembre de 2024 y la segunda en diciembre de 2025 y ahora la anula por completo con esta nueva cláusula.
Cambia la norma
A partir de ahora desaparece el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para su uso y entra en vigor una nueva normativa que vincula el uso de estos vehículos al nivel de contaminación que hay en la ciudad, de hecho solo prohíbe conducirlos cuando los niveles sean alarmantemente altos, hablando siempre de coches sin etiqueta que pagan el impuesto de circulación en la capital y cuyo propietario también está empadronado en la ciudad.
Un cambio aplaudido por asociaciones de conductores y madrileños propietarios de coches sin etiqueta pero que ha indignado a todos los que se han deshecho de sus coches por este problema durante todos estos años, que incluso amenazaban con una gran demanda hace meses.