Pisos
¿Dónde vivir sin arruinarte? Castilla-La Mancha tiene la respuesta
Frente al encarecimiento de Madrid, Barcelona o Palma, las capitales manchegas ofrecen vivienda más asequible, impuestos moderados y un coste de vida contenido
Vivir en España en 2025 se ha convertido en un reto para muchos bolsillos. Barcelona (+38,1 %), Palma de Mallorca (+24,2 %) y Madrid (+20,9 %) lideran el ranking de las ciudades más caras para vivir, según el último estudio de Kelisto.es. Sin embargo, en medio de este panorama de precios disparados, Castilla-La Mancha emerge como un respiro económico, donde la vida resulta mucho más asequible.
Las capitales de la región —Toledo, Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara— no aparecen entre las más caras del país. Muy al contrario: se mantienen en posiciones intermedias o bajas del ranking, consolidándose como un destino atractivo para quienes buscan calidad de vida sin que la hipoteca, el alquiler o las facturas devoren el salario.
La vivienda: más accesible que en la mayoría del país
Comprar una vivienda en España cuesta de media 228.527 euros, pero en Madrid esa cifra se dispara a más de 540.000 euros. Esa presión inmobiliaria convierte a las ciudades manchegas en un auténtico refugio: adquirir un piso en Toledo, Cuenca o Ciudad Real sigue siendo mucho más barato que en la capital, con precios hasta la mitad más bajos.
El alquiler también resulta más moderado. Mientras en Palma de Mallorca se pagan más de 2.100 euros al mes por un piso de 90 metros, en las capitales de Castilla-La Mancha las cifras son mucho más contenidas, lo que permite a jóvenes y familias emanciparse sin ahogarse en deudas.
Facturas del hogar: el gas pesa, pero hay margen de ahorro
El informe destaca que en provincias de interior como Toledo, Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara, la factura del gas natural es más alta de lo habitual, con un coste medio anual de 816,91 euros (casi un 20% por encima de la media nacional). Sin embargo, este mayor gasto energético se compensa con recibos de luz, seguros de hogar y transporte más bajos que en las grandes capitales.
Además, cambiar de proveedor en suministros básicos puede suponer un ahorro de hasta 1.400 euros al año por hogar. Una ventaja que, unida a la vivienda más barata, consolida a Castilla-La Mancha como una región donde aún es posible vivir con margen.
Ocio y transporte: precios contenidos frente a las grandes capitales
El día a día también marca la diferencia. En Barcelona o Madrid, una entrada de cine cuesta 10 euros, un 24 % por encima de la media. En Castilla-La Mancha, los precios rondan entre los siete y ocho euros, lo que facilita mantener hábitos de ocio sin un gran esfuerzo económico.
En el transporte ocurre lo mismo: mientras que en la Ciudad Condal un billete sencillo de autobús roza los 2,65 euros, en ciudades manchegas las tarifas se mantienen estables y más asequibles, reduciendo el impacto en los presupuestos familiares.
Castilla-La Mancha, un refugio frente a la España cara
El ranking de Kelisto desmonta viejos tópicos y dibuja un mapa claro: el Mediterráneo y las grandes capitales concentran los precios más altos, mientras que el interior peninsular, con Castilla-La Mancha como ejemplo, se mantiene como tierra de equilibrio económico.
En un momento en que vivir en ciudades como Madrid, Barcelona o Palma se convierte en un lujo, Castilla-La Mancha ofrece lo contrario: precios más bajos, calidad de vida y un día a día asumible. Para quienes buscan dónde vivir sin arruinarse en 2025, la región tiene la respuesta.