Toledo crea un centro pionero para pacientes con daño cerebral
Una inversión para volver a empezar: Toledo crea un centro pionero para pacientes con daño cerebral
Una infraestructura que nace para devolver esperanza, autonomía y dignidad a quienes vieron su vida detenida por un ictus o un accidente
A veces la vida se rompe en un segundo. Un ictus. Un accidente de tráfico. Una caída. Un golpe que detiene relojes y arrastra a familias enteras hacia un territorio desconocido. En la provincia de Toledo, hasta hoy, quienes pasaban por ese infierno tenían que marcharse para recibir la atención especializada que necesitaban. Viajar lejos cuando solo se desea quedarse cerca. Luchar entre la angustia, la incertidumbre y el cansancio físico y emocional.
Es esa realidad la que ha llevado a la Diputación de Toledo a dar un paso al frente. En la Residencia Social Asistida San José se levantará un edificio que quiere ser refugio y punto de partida: la futura Unidad de Daño Cerebral Adquirido (UDACE). Una infraestructura llamada a devolver autonomía, dignidad y futuro a quienes un día lo perdieron todo de golpe.
Concepción Cedillo en la presentación de la UDACE
La presidenta de la Diputación, Concepción Cedillo, presentaba el proyecto arropada por parte de su equipo de Gobierno, en un momento cargado de simbolismo: justo después del Día Internacional del Daño Cerebral Adquirido y en la víspera del Día Mundial del Ictus. Como si el calendario también quisiera recordar que hay causas que no pueden esperar.
Fin a los desplazamientos que duelen
Durante años, pacientes y familiares han tenido que abandonar Toledo para encontrar terapias, profesionales y recursos que aquí no existían. No eran simples kilómetros en un mapa: eran rutinas familiares rasgadas, empleos en la cuerda floja, noches sin descanso en habitaciones de hospital lejos de casa. Eran esperanzas tambaleándose a cada curva de carretera.
«Eso termina aquí», afirmó Cedillo con contundencia. Porque la UDACE no es solo una inversión; es una declaración de principios. Una manera de decir que la administración pública sirve, ante todo, para estar cerca del sufrimiento y para convertirlo, cuando es posible, en vida que continúa.
Diez millones de euros para transformar el cuidado
La Diputación asumirá la totalidad de los más de diez millones de euros que costará este proyecto. Una apuesta directa por reforzar el sistema asistencial de la provincia y hacerlo más justo y más humano. La nueva unidad dispondrá de cuarenta habitaciones para ingreso y otra área dedicada a la rehabilitación ambulatoria u Hospital de Día, donde entre doscientas y cuatrocientas personas al año podrán reconstruir, paso a paso, sus capacidades perdidas.
Se trata de una atención multidisciplinar y transversal. No solo se rehabilita un cuerpo: se acompaña a una vida completa. El objetivo es que el paciente vuelva a caminar, pero también a trabajar si puede; que recupere memoria, pero también identidad; que vuelva a casa no solo vivo… sino viviendo.
Esta infraestructura se integra, además, en una transformación más amplia de la Residencia San José: un proceso de modernización que contempla la nueva Unidad de Cuidados Paliativos, la mejora de espacios comunes, comedores más accesibles, tecnología al servicio de la atención y una filosofía de cuidado que sitúa a la persona —y no a la enfermedad— en el centro.
Un edificio que mira al río como quien busca un mañana
El arquitecto a cargo del proyecto, Ramón Lahoz, ha presentado un diseño que respira luz y serenidad. La obra ocupará 5.885 metros cuadrados concebidos desde la accesibilidad universal, la eficiencia energética y la sostenibilidad. Un espacio pensado para acompañar el proceso de recuperación desde el primer minuto.
Las habitaciones individuales serán domotizadas y contarán con terraza orientada al sur y vistas hacia Toledo y su río. Una decisión pensada no solo para el confort: la vista despejada, la luz, la conexión con el entorno… todo suma en la rehabilitación emocional del paciente. Quien está luchando por volver a reconocer su propio cuerpo necesita también que el mundo lo siga reconociendo a él.
Toledo crea un centro pionero para pacientes con daño cerebral
El edificio dispondrá de áreas especializadas donde el tratamiento avanzará de la mano de la tecnología: un gimnasio amplio, espacios de terapia, unidades de neuroestimulación, logopedia y una piscina de hidroterapia equipada para asistir a quienes apenas logran mover sus músculos en tierra firme. El agua será una aliada para despertar cuerpos adormecidos por la lesión.
Y en el exterior, 2.700 metros cuadrados se transformarán en un jardín terapéutico. Allí, la naturaleza actuará como una medicina silenciosa. Pasear entre árboles, sentir el aire fresco en la piel, recordar el aroma del verde o simplemente detenerse ante una flor pueden convertirse en parte del tratamiento. A veces, lo más sencillo es también lo más sanador.
Una arquitectura que protege y une
Lahoz lo resumió con una imagen poderosa: este edificio será «un emblema de una institución que cuida». La UDACE no solo tendrá paredes y pasillos; tendrá valores. Hablará de integración, de compañía, de futuro compartido. De una provincia que se mira a sí misma y decide ser mejor.
La presidenta coincidió en esa visión. Reiteró que la Diputación asume con firmeza la responsabilidad de ofrecer un servicio «humano, cercano y eficaz», que nadie sienta que se queda atrás por sufrir una lesión que llegó sin avisar.
La primera piedra de un nuevo capítulo
La demolición del antiguo pabellón 3 comenzará en breve. Cuando sus muros caigan, también quedará atrás una época de ausencia de recursos. En su lugar, Toledo levantará una oportunidad: la oportunidad de recomponer vidas.
«Hoy no solo presentamos un proyecto», concluyó Cedillo. «Hoy iniciamos un camino de recuperación, de esperanza y de futuro. Lo hacemos juntos, con trabajo y con corazón».
Y así, en esta ciudad donde convergen siglos de historia, Toledo se prepara para escribir una de sus páginas más importantes: aquella en la que decide acompañar la reconstrucción de quienes, un día, lo perdieron todo. Aquella en la que la salud, la empatía y la dignidad se convierten en los mejores cimientos de una provincia que avanza sin dejar a nadie atrás.