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Esta es la región con menos médicos por habitante de toda España (y los datos preocupan)

En una tierra extensa y envejecida, la falta de médicos amenaza con alargar las listas de espera y poner a prueba la atención primaria

Castilla-La Mancha se queda atrás en el mapa sanitario nacional. Un informe elaborado por la Organización Médica Colegial (OMC) revela que la comunidad cuenta con 446 médicos activos por cada 100.000 habitantes, la cifra más baja de todo el país. Solo las ciudades autónomas de Melilla (369) y Ceuta (403) registran una proporción inferior, lo que sitúa a la región en el vagón de cola de la atención médica.

Mientras tanto, la media española alcanza los 558 médicos por cada 100.000 habitantes, una distancia considerable que refleja una brecha territorial que se agranda. En comunidades como Madrid (671), Asturias (642) o Navarra (642), la presencia de galenos por población se dispara, consolidando un norte más reforzado frente a un sur que sigue sufriendo la escasez de recursos humanos.

La falta de médicos también se nota en el mapa

No se trata solo de cuántos médicos hay, sino de dónde están. Castilla-La Mancha presenta también la ratio más baja de facultativos por kilómetro cuadrado de toda España, con apenas 0,12 médicos por unidad de superficie, frente a una media nacional de 0,55. En un territorio tan amplio y disperso, el diagnóstico es claro: el acceso a la atención sanitaria resulta más complejo, y las distancias agravan los tiempos de espera.

El estudio de la OMC confirma esa posición desfavorable. Las regiones del norte, más densamente pobladas y con mayores recursos sanitarios, superan con holgura las cifras del centro y sur peninsular. La fotografía que deja el informe no es solo estadística, sino también social: menos médicos significan más esperas, más dificultad para detectar enfermedades a tiempo y una atención primaria sometida a tensión constante.

Más especialistas, más mujeres

Sin embargo, entre las sombras, también aparecen señales de avance. En el ámbito de la atención especializada, Castilla-La Mancha mantiene el tipo. Con 2,11 médicos especialistas por cada 1.000 habitantes, la comunidad se acerca mucho a la media nacional, situada en 2,15.

Desde el año 2000, la región ha experimentado uno de los crecimientos más destacados en este terreno: un aumento medio anual del 3,8 %, solo superado por el País Vasco, que alcanza el 4,6 %. Es decir, el número de especialistas ha crecido más rápido aquí que en casi cualquier otro punto del país.

A esta tendencia se suma un cambio silencioso pero imparable: la feminización de la profesión médica. Hoy, el 57 % de los médicos colegiados en Castilla-La Mancha son mujeres, y todo apunta a que el futuro será aún más femenino. El informe subraya que el 71 % del alumnado de Medicina en España son mujeres, una transformación completa respecto a la situación de hace medio siglo. En la región, la Universidad de Castilla-La Mancha forma a las nuevas generaciones de doctoras en sus campus de Albacete y Ciudad Real.

Un retrato generacional y territorial

El estudio revela también cómo se distribuyen los médicos que ejercen en Castilla-La Mancha. En total, 9.390 profesionales trabajan actualmente en la región, lo que representa el 3,4 % de todos los médicos en activo de España. La mayoría se concentra en las provincias con más población —Toledo, Ciudad Real y Albacete—, mientras que Guadalajara y Cuenca presentan cifras más reducidas y una mayor proporción de médicas en activo.

La edad media de los facultativos castellanomanchegos es de 47,9 años, ligeramente por encima de la media nacional, y uno de cada seis supera ya la edad habitual de jubilación. De hecho, los colegios médicos prevén que más del 14 % de los profesionales se retiren en 2030, y una cuarta parte lo hará antes de 2035, lo que plantea un reto de relevo generacional que podría agravar aún más la falta de personal en la próxima década.

Formación y futuro

No obstante, hay motivos para el optimismo. Castilla-La Mancha destina el 4,61 % de su inversión sanitaria a la formación de médicos residentes (MIR), por encima del 4,13 % de la media española. Además, el 4 % de los MIR del país se forman actualmente en hospitales de la región, donde existen 1.419 plazas disponibles, cifra que se ampliará con 16 más en 2026.

La comunidad también se ha convertido en un territorio receptor de profesionales. Muchos médicos procedentes de otras regiones eligen Castilla-La Mancha para desarrollar su carrera, atraídos por la cercanía con Madrid y por la posibilidad de ejercer en un entorno con mayor estabilidad laboral. En este sentido, la provincia de Toledo destaca como una de las que más facultativos desplazados acoge.

Un desafío de equilibrio

La distribución geográfica y la movilidad profesional son, según la OMC, los dos factores clave que marcan la desigualdad en el acceso a la sanidad. En una comunidad extensa, con pueblos dispersos y población envejecida, garantizar una atención médica equitativa sigue siendo un reto mayúsculo.

Castilla-La Mancha se enfrenta, por tanto, a una realidad doble: la región con menos médicos por habitante de toda España, pero también una de las que más crece en especialización, formación y presencia femenina. Entre los datos y la esperanza, el diagnóstico está claro: el futuro de la sanidad castellanomanchega depende de encontrar el equilibrio entre la vocación y los recursos, entre la extensión del territorio y la cercanía al paciente.

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