Presentación de los Soletes de la Guía Repsol para la Navidad 25-26 en el Carmen de los Mártires de GranadaDIPUTACIÓN

Dos lugares de Castilla-La Mancha esconden la esencia de la Navidad: uno huele a mazapán, el otro sabe a vino

La Guía Repsol reconoce al histórico Convento de San Clemente, en Toledo, y a la vinoteca Beat Wines, en Tomelloso, como dos de los rincones más especiales del país para vivir una Navidad auténtica, entre tradición dulce y brindis manchegos

La Navidad en Castilla-La Mancha siempre ha tenido un aroma propio: ese olor a mazapán recién hecho que escapa de los conventos toledanos, o el murmullo de una copa que tintinea en cualquier bodega de La Mancha mientras el frío aprieta. Ahora, esos rituales que construyen recuerdo tienen un nuevo reconocimiento. La Guía Repsol ha puesto el foco en la región con sus Soletes de Navidad, una edición que celebra los lugares donde la tradición se convierte en refugio y la gastronomía en abrazo. Este año, entre los más de 300 establecimientos distinguidos en toda España, dos nombres de Castilla-La Mancha se convierten en protagonistas: el Convento de San Clemente, en Toledo, y la vinoteca Beat Wines, en Tomelloso (Ciudad Real), ambos reconocidos por su manera única de contar la Navidad.

El convento donde nació el mazapán

En el corazón de Toledo, donde cada piedra parece guardar un secreto antiguo, el Convento de San Clemente es algo más que un lugar de fe. Es un archivo vivo de la dulcería conventual y, según la tradición, el escenario donde se elaboró por primera vez mazapán en el siglo XIII. No hay Navidad que no pase por su obrador, donde el tiempo se mueve a otro ritmo y el azúcar, la almendra y el oficio de las religiosas siguen un ritual que sobrevive a los siglos. Repsol ha querido que este rincón toledano forme parte de sus Soletes por un motivo claro: sin San Clemente, la Navidad española sabría distinto.

El reconocimiento llega en una edición donde, por primera vez, la guía incluye a comunidades religiosas. Veintisiete monasterios de toda España se suman al listado, pero el gesto adquiere un valor especial en Toledo, donde el mazapán no es solo un dulce: es identidad, memoria, herencia. Entre roscones premiados, turrones legendarios y dulces que viajan desde Huesca hasta Palma, el mazapán toledano vuelve a imponerse como símbolo, como si cada pieza contara la historia de una Navidad antigua que aún respira entre los muros del convento.

Beat Wines, la vinoteca que Repsol eleva como nuevo refugio navideño en Tomelloso

Si Toledo pone el alma dulce, Tomelloso pone el brindis. Beat Wines, la vinoteca manchega que ha revolucionado la forma de beber en la tierra de las viñas interminables, ha sido distinguida como Solete gracias a su propuesta de copa brillante, espíritu joven y un espacio donde la Navidad adquiere otro brillo. En estas fechas, sus botellas se convierten en faros para quienes buscan ese encuentro anual con amigos, compañeros o familia. La guía la sitúa entre los establecimientos ideales para celebraciones que comienzan en una barra y terminan, a menudo, con el calor de una sobremesa memorable.

En Beat Wines, la Navidad tiene algo de música, algo de luz tenue y mucho de esa cultura del vino que define a Tomelloso desde hace generaciones. Su Solete no es casual: en diciembre, las vinotecas se vuelven templos donde la conversación fluye y las copas se elevan como pequeños homenajes. En Tomelloso, ese ritual encuentra su epicentro en este local que ahora se suma a la constelación de Soletes repartidos por toda España.

La Navidad que pasa por los fogones: el espíritu de los Soletes

La presentación de esta edición navideña tuvo lugar en Granada, en el Carmen de los Mártires, un enclave que se asomaba a la Alhambra mientras Sierra Nevada amanecía nevada. Allí, la directora de Guía Repsol, María Ritter, recordó que estas distinciones nacieron para celebrar algo sencillo: los lugares que hacen la vida más amable. Los Soletes se han convertido en la categoría más joven y fresca de la guía, y quizás la más cercana a la gente. No buscan los sitios solemnes ni los grandes templos gastronómicos, sino los bares donde el aperitivo se derrama hasta la calle, las casas de comida donde aún se cocina con memoria, las terrazas donde una cerveza bien tirada sabe a reencuentro.

En esta edición, los Soletes navideños reivindican una España cotidiana, amable, deliciosa. Una España que, por supuesto, pasa por Castilla-La Mancha cada vez que una bandeja de mazapanes sale del horno o una copa se alza en mitad de La Mancha.

Un diciembre para descubrir rincones: también en Castilla-La Mancha

La Guía Repsol insiste en que estas fechas son perfectas para moverse, parar y descubrir nuevos lugares durante los trayectos entre el puente de diciembre y Reyes. Desde su app, las rutas se trazan con sencillez: cafeterías, mercados, vinotecas, heladerías o bares de barrio se convierten en paradas sugeridas para quienes buscan calor humano en pleno invierno.

En ese mapa, Castilla-La Mancha aparece con una fuerza tranquila. Toledo y Tomelloso se asoman ahora con luz propia, pero forman parte de una tradición mucho más grande: la de una región en la que el patrimonio, la gastronomía y la Navidad se dan la mano sin artificio. Los Soletes celebran justo eso: los sitios que recomendarías a un amigo, los que guardan la esencia de un pueblo, los que hacen que un diciembre cualquiera se convierta en recuerdo. Y este año, Castilla-La Mancha vuelve a saborear la Navidad a su manera: con mazapán, con vino… y con alma.