Damasquinado toledano

Damasquinado toledanoViajes por Castilla-La Mancha

Una artesanía legendaria y de lujo brillará como Bien de Interés Cultural: el damasquinado de Toledo

El arte procedente de Damasco llegó a la Península con la conquista árabe y se asentó en Toledo para convertirse en la ciudad con mayor producción artesana damasquinada

En el mundo se encuentran multitud de expresiones artísticas. Las nuevas tecnologías, materiales y modas dan lugar a conceptos pioneros que luchan por asentarse en el interés general. En cambio, persisten en la artesanía otro tipo de prácticas que encuentran sus orígenes en tiempos ancestrales en convivencia con las primeras grandes culturas, como la siria, egipcia o griega.

El éxito de tales prácticas artesanas resultaron del gusto de diferentes pueblos que con las rutas de comercio y los primeros intercambios entre sociedades del mundo, adaptaron su práctica conservándola hasta la actualidad. Es el caso del damasquinado, que llegó a Toledo en tiempos de Al-Ándalus hasta convertirse en uno de los grandes símbolos del legado árabe depositado.

La incrustación de metales preciosos en piezas de todo tipo inundan las calles del casco viejo de Toledo, exponiendo a los visitantes la riqueza de tiempos pasados, que luchan por mantener viva una tradición de siglos de historia en la ciudad. Cada pieza es única y conserva en sí misma horas de dedicación y saber artesano de gran valor.

En la actualidad, Toledo es la ciudad que más obras de damasquinado producen en el mundo. Todo ello se debe en parte al gran impulso que aconteció en el sector durante el siglo XIX, con el aumento en proliferación de talleres. Una historia que mira atrás en el tiempo para volver a encontrarse y que recientemente ha recibido la noticia de su nombramiento como Bien de Interés Cultural

El arte damasquinado

Artesano de damasquinado

Artesano de damasquinadoViajes por Castilla-La Mancha

Con origen en Damasco, el damasquinado se entiende como arte capaz de incrustar metales preciosos en otros como acero o hierro, mediante hilos y láminas. Una manera de crear valiosas piezas que llega a la Península con la conquista árabe del año 711 y que se terminó por asentar en Toledo, como ciudad que actualmente presume de tal artesanía.

Motivos florales, de paisajes e incluso animales protagonizan las formas realizadas por los artesanos que a golpe de cincel y martillo, incrustan las láminas e hilos de oro, que quedan finalmente fusionados en el proceso de pavonado. El mismo, responde al momento de la elaboración en que la pieza se sumerge en nitrato potásico y sosa a elevada temperatura, a partir del cual se termina por pulir la elaboración.

El Renacimiento dejaría su impronta en los motivos decoradores de las piezas, apreciándose una clara diferencia entre la influencia árabe y renacentista, desde el siglo XVI. Es en tal momento cuando comienza el gran auge que tocaría cima durante el siglo XIX, en que Toledo quedó asentada como ciudad con mayor producción de piezas damasquinadas del mundo.

Tiempos actuales han llevado a reflejar obras que dan forma a la propia ciudad o personajes relevantes, que resaltan por una belleza incomparable. Los talleres se multiplicaron durante el siglo XIX gracias a Carlos III y a la fundación de la Fábrica de Armas de Santa Bárbara. El damasquinado resalta en su convergencia con otros elementos típicos de Toledo como la fabricación de espadas, platos y además, en piezas de joyería.

Declaración de Bien de Interés Cultural

El damasquinado de Toledo

El damasquinado de ToledoEUROPA PRESS / JORGE RODRÍGUEZ

Tiempos actuales en que la artesanía queda relegada como recuerdo del pasado, no puede dejar morir una técnica ancestral, que sobrevive en el lugar en que proliferó con mayor fuerza de toda la Península. Por ello, el próximo día 13 de enero será un día especial para el arte damasquinado.

El Consejo de Gobierno en Castilla-La Mancha aprobará el próximo martes, 13 de enero, previsiblemente la declaración del damasquinado de Toledo como Bien de Interés Cultural (BIC). Así lo ha avanzaba desde Alcoba de los Montes el pasado viernes el presidente regional, Emiliano García-Page, en la inauguración del nuevo Centro de Salud. Además, el damasquinado protagonizará el boleto de la ONCE para tal día, con hasta cinco millones de impresiones.

De este modo, recordaba que esta petición la tuvo él cuando fue alcalde de Toledo, añadiendo que es una declaración «que han defendido y mucho» los artesanos de la ciudad. El conocido como Oro de Toledo recibe un privilegio merecido para una práctica que, pese a estar cada vez más industrializada, pervive en pequeñas tiendas con su poso artesanal.

El brillo de los metales preciosos damasquinados supone un diálogo entre el presente y el futuro. Un homenaje a elementos que siguen teniendo un gran valor y que recuerdan el concepto de lujo de tiempos pasados. Con el privilegio de ser BIC, este arte firma un compromiso de supervivencia en el futuro, que mostrará su belleza a generaciones venideras.

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