El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page;

Page vuelve a hacer lo de siempre: palabras en casa, voto contra Castilla-La Mancha en Madrid

Mientras critica el modelo de financiación en las Cortes regionales, el presidente evita comprometerse a que los diputados socialistas de la región lo frenen en el Congreso

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a quedar retratado esta misma mañana en las Cortes regionales por su ya habitual doble discurso. Mientras eleva el tono contra el nuevo modelo de financiación autonómica pactado por el Gobierno de Pedro Sánchez con el independentismo, sigue sin comprometerse a impedir que los diputados socialistas de la región lo avalen en el Congreso.

La denuncia la ha hecho hace apenas unos minutos el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, durante el pleno celebrado hoy, donde ha acusado a Page de preparar el terreno para que sus diputados respalden en Madrid un modelo que perjudica gravemente a la comunidad mientras aquí se limita a críticas ambiguas y declaraciones de escaparate.

Mucho discurso y ninguna garantía para Castilla-La Mancha

El nuevo sistema de financiación autonómica acordado entre el PSOE y Esquerra Republicana vuelve a situar a Castilla-La Mancha entre las grandes perjudicadas del reparto. Así lo ha señalado Núñez, quien ha advertido de que el modelo «es tremendamente injusto», rompe la igualdad entre españoles y dinamita la solidaridad interterritorial.

Sin embargo, lo más llamativo no es solo el contenido del acuerdo, sino el silencio calculado de Page cuando se le exige un compromiso real: que sus diputados voten en contra cuando el texto llegue al Congreso de los Diputados.

«Castilla-La Mancha no puede resignarse ni aceptar esta propuesta y no basta con titulares», ha subrayado Núñez, en una crítica directa a una estrategia política que ya se ha repetido en otras ocasiones: indignación pública, voto favorable en Madrid y recurso posterior para salvar la imagen.

La financiación como moneda de cambio para seguir en La Moncloa

Durante su intervención, el líder del PP regional ha acusado al PSOE de utilizar la financiación autonómica como una moneda de cambio para garantizar la continuidad de Pedro Sánchez en el poder. Un acuerdo que, según ha denunciado, obliga a los castellanomanchegos a pagar el precio político de los pactos con el independentismo.

Núñez ha alertado de que aceptar este modelo supone asumir imposiciones que afectan directamente a la sanidad, la educación y los servicios sociales, especialmente en una región extensa y con necesidades específicas que requieren un sistema justo y solidario.

El voto que deja sin coartada a Page

El presidente del PP-CLM ha desmontado también el argumento del recurso judicial al recordar que no puede presentarse antes de aprobar el modelo. «El mejor recurso contra esta propuesta es votarla en contra», ha insistido, señalando que cualquier otra vía solo serviría para encubrir una incoherencia política de gran calado.

La clave, ha recalcado, está en los ocho diputados socialistas de Castilla-La Mancha. Si votan en contra, el modelo no sale adelante. Si votan a favor, quedará claro que Page ha vuelto a repetir el mismo patrón: quejarse en los medios mientras permite que en Madrid se castigue a su propia tierra.

El precedente que pesa como una losa

Núñez ha recordado que esta escena ya se ha vivido con la amnistía, con la ley del solo sí es sí o con la reforma del Código Penal. Primero la crítica pública, después el respaldo parlamentario y, finalmente, el recurso para intentar recomponer el relato.

Esta mañana, Page ha tenido la oportunidad de romper con ese guion. La incógnita sigue abierta, pero el desenlace ya no dependerá de declaraciones ni de gestos, sino del voto efectivo en el Congreso.

Ahí, y solo ahí, se verá si el presidente de Castilla-La Mancha está dispuesto a defender a su tierra o a volver a sacrificarla para no incomodar a Sánchez.