(Foto de ARCHIVO)
Las últimas lluvias retrasan la recolección de la aceituna aun cuando mejoran las expectativas de los demás cultivos en Castilla-La Mancha

REMITIDA / HANDOUT por PEPE CASTRO
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
18/2/2014

Recogida aceitunaPEPE CASTRO

Bendición y castigo: las lluvias recargan Castilla-La Mancha mientras frenan la aceituna

Las precipitaciones alivian acuíferos y cultivos clave, pero retrasan gravemente la recolección del olivar en toda la región

Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha ha reconocido que las abundantes lluvias registradas en las últimas semanas están siendo, en términos generales, una «excelente noticia» para Castilla-La Mancha, una región tradicionalmente árida, ayudando a la recarga de los acuíferos de los que se nutren los regadíos de la región y favoreciendo el futuro desarrollo de los principales cultivos castellanomanchegos. Sin embargo, ha afirmado que el olivar «sin duda» será el más perjudicado de todos los sectores por el «importante retraso» en las labores de recolección.

En el caso del olivar, las lluvias han llegado en un momento «especialmente delicado», ya que la persistencia de las precipitaciones en las últimas semanas está retrasando la recolección de la aceituna, obligando a cuadrillas y cooperativas a interrumpir su trabajo más de lo deseado.

Se trata de una situación generalizada en todo el territorio nacional que está provocando que la recogida se realice en condiciones menos óptimas y donde el ritmo de recogida se sitúa por debajo de lo habitual desde el mes de diciembre.

Ante esta situación, las sensaciones del sector apuntan a que las previsiones de cosecha, tanto a nivel regional como nacional, podrían quedar por debajo de las estimaciones iniciales, con un impacto económico negativo para agricultores y cooperativas.

En el viñedo, el invierno coincide con el periodo de reposo vegetativo, por lo que la planta no consume agua de forma inmediata. Las lluvias prolongadas permitirán que el suelo se empape en profundidad, acumulando reservas que la planta aprovechará en primavera y verano, favoreciendo una brotación más vigorosa y uniforme en primavera.

Aún cuando en invierno el riesgo sanitario es bajo, un exceso de agua o una mala distribución puede provocar dificultades para la entrada de maquinaria para la poda, principal labor durante estas fechas.

En el cultivo del ajo, la nascencia del ajo morado está siendo positiva. En el ajo Spring no se aprecian daños, aunque ya sería necesario aplicar algún tratamiento fitosanitario. Las lluvias, sin embargo, están dificultando el acceso a las parcelas y generan incertidumbre sobre cuándo podrán realizarse dichas labores, ya que se mantiene la previsión de nuevas precipitaciones en los próximos días.

Respecto al almendro y el pistacho, ambos cultivos se encuentran en parada vegetativa y el agua caída está resultando muy beneficiosa para la acumulación de humedad en el suelo. Las precipitaciones han sido suaves y no han provocado problemas significativos de escorrentía ni erosión. Solo de forma puntual, en zonas con encharcamientos y fuertes rachas de viento, se han registrado daños por árboles tumbados.

Con la fruta de hueso, también en parada vegetativa, las lluvias están favoreciendo la recarga hídrica del suelo sin ocasionar incidencias relevantes. En cuanto al melón y la sandía, aún queda tiempo para la siembra y la plantación, pero estas lluvias resultan igualmente beneficiosas, ya que proporcionan el tempero adecuado a la tierra y facilitan una correcta preparación del terreno previa a las labores agrícolas.

En lo que respecta a los cultivos herbáceos, afortunadamente las siembras estaban prácticamente realizadas en la región al inicio de las persistentes lluvias de enero y febrero, salvo en las zonas más altas de la parte norte de la región, en las que un porcentaje menor quedaba por sembrar.

En general las siembras se están viendo beneficiadas por las lluvias, aunque empiezan a aparecer zonas con encharcamientos persistentes que están pudiendo afectar a parte de las mismas.

El abonado de fondo ha sido menor que otros años en la mayor parte de la región. Es de destacar la situación de la provincia de Albacete, que afortunadamente va a cortar la pésima racha de sequía desde 2021 gracias a las lluvias regulares que están trayendo, por fin, buenas expectativas, aunque hasta junio está todo por pasar.

También se debe estar en alerta en cuanto al cultivo de maíz, que en parte no se ha podido cosechar por las lluvias, sobre todo en Guadalajara, temerosos sus propietarios de inundaciones que se puedan provocar por desembalses.

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