Convento de los Padres Franciscanos de San ClementeJ. Pinedo

Cinco siglos de historia en el Convento de San Clemente y su actual abandono: BIC para salvar el patrimonio

Desde su fundación en 1503, los franciscanos han acompañado el desarrollo histórico de la villa durante trescientos años hasta la llegada de la Desamortización, a la que siguió la llegada de los Carmelitas Descalzos, que dejaron finalmente el convento en 1977, fecha desde la que se prolonga su abandono

La conservación del patrimonio es motivo de orgullo para cualquiera. Vecinos que han desarrollado su vida alrededor de edificios históricos o visitantes que se desplazan con la inquietud de empaparse de la cultura del lugar. Lo contrario alojaría en el fondo del ser una necedad evidente, porque la historia, si no se vela por su supervivencia, no sirve de nada.

Aunque la lógica ampara el anterior argumento, la política en España siempre tiene un 'as en la manga' y un burdo argumento a depositar en su crónica de comunes vergüenzas. En San Clemente (Cuenca), el Convento de los Padres Franciscanos guarda más de cinco siglos de presencia importante en el desarrollo local, logrando sobrevivir a la Desamortización de 1835, pero abandonado a la marcha de los Carmelitas Descalzos en 1977.

Desde tal fecha, el recinto y sus correspondientes espacios interiores no han servido para nada más allá de su materialización como arma arrojadiza política. De un color político a otro y mientras se libraba la batalla, sus piedras, maderas, forjas y patrimonio interior agonizando en silencio. Recientemente, los mayores esfuerzos por salvar su existencia han radicado en la ciudadanía, con peticiones como la reflejada en change.org que reúne cerca de 3.000 firmas.

El tema vuelve a estar en el candelero y el Gobierno de Castilla-La Mancha encuentra la esperanza en cuanto a su preservación, en su posible declaración como Bien de Interés Cultural. El espacio al completo necesita de rehabilitación arquitectónica, así como de servicio, para conservar la historia de un lugar ineludible en la crónica de San Clemente.

Conservar el legado histórico

Convento de los Padres Franciscanos de San ClementeIgnacio de la Rosa Ferrer

Con disputas de por medio, pero gracias a las aportaciones del pueblo, el convento comienza a construirse en 1503, en el solar aportado por don Alonso del Castillo. Desde el momento de su planificación y culminación de la obra, el lugar no ha sufrido demasiados cambios.

Más de medio milenio después se puede observar una estampa similar a la contemplada durante el siglo XVI, período de gran auge para la villa de San Clemente. La comunidad francisca se alargó durante tres siglos hasta la llegada de la Desamortización que les llevó a marchar. Durante este espacio de tiempo, el convento fue residencia de fe, estudios de gramática, filosofía, arte y ciencia, para las diferentes gentes que pasaron por el lugar.

En definitiva, el convento y su orden franciscana acompañan la historia de San Clemente, aunque algunos se hayan empeñado en olvidarlo. Al abandono de los franciscanos en 1835, los Carmelitas Descalzos ocuparon el lugar hasta 1977, cuando quedaría vacío hasta la actualidad. En el cerramiento obligado de sus puertas, se diluyen espacios fundamentales como el claustro o el convento, ya que solo la iglesia ha recibido intervenciones de restauración.

Además, con la preservación del convento no solo se mantendría un valor arquitectónico-artístico, también se respondería con justicia al legado de su historia. Una manera ideal para asomarse al medievo congelado en los muros del convento, que amenazan con venirse abajo a la espera de una solución de urgencia.

Declaración de BIC como salvavidas

Convento de los Padres Franciscanos de San ClementeJ. Pinedo

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha publicado este martes, 10 de febrero, la resolución para iniciar el expediente y declarar Bien de Interés Cultural el Convento de los Padres Franciscanos de San Clemente (Cuenca). Así lo avanzaba el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, quien indicaba que se da respuesta así a la petición realizada por la Diputación Provincial de Cuenca a través de su presidente, Álvaro Martínez Chana, ya que la institución provincial tiene intención de presentar el proyecto de rehabilitación al programa de ayudas del 2% cultural, ha informado la Junta en nota de prensa.

Amador Pastor comentaba que esta declaración supondrá asegurar la protección jurídica, la conservación del edificio y garantizar esos valores históricos que este tiene para el municipio de San Clemente y el conjunto de la provincia conquense.

Este edificio, que data de 1503, ha acogido a lo largo de cinco siglos a comunidades franciscanas, carmelitas y a las Esclavas Carmelitas de la Sagrada Familia, en un edificio que además ha sido centro de enseñanza y de formación humanística. El Convento de los Padres Franciscanos conserva algunos elementos originales con gran valor, como pueden ser el claustro bajo, la sacristía o las bóvedas, tal y como ha indicado el consejero.

Actualmente, Castilla-La Mancha cuenta con un total de 698 bienes incluidos en alguna de las figuras del Catálogo del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha y desde el año 2015 se han declarado 82 nuevos bienes.