Los españoles prisioneros en Mauthausen despliegan una pancarta para saludar a los aliados

La Puebla de Almenara se convertirá en Mauthausen: el recuerdo a sus vecinos deportados a los campos nazis

La localidad conquense rinde homenaje y dota de la memoria merecida a sus vecinos, paisanos y españoles que sufrieron el horror de los campos de concentración nazi con un acto que tendrá lugar el 11 de abril y que contará con la participación del historiador Benito Bermejo

Pese a la no participación de España en la Segunda Guerra Mundial, su horror también llegó a familias nacionales. Se estima que casi 10.000 españoles pasaron por los terribles campos de concentración nazis, pero su historia tardó décadas en ser contada. De hecho, este relato sigue muy al margen del conocimiento general, no solo Europa, también en España. Tras la derrota del Ejército Popular de la República en 1939, dio comienzo una ola en masa de exilio, aunque muchos de ellos fueron internados en campos de trabajo y tras la ocupación alemana de Francia, entregados al Tercer Reich como apátridas.

Privados de la protección de cualquier Estado, miles de personas quedaron sin amparo y a merced del sistema nazi, que los clasificó como prisioneros políticos y los envió a algunos de los campos más duros del entramado organizado por Hitler. Entre ellos, el campo de Mauthausen y su red de subcampos se convirtieron en el principal destino de los españoles deportados. Allí fueron confinados más de 7.000 republicanos, obligados a realizar trabajos forzados en condiciones extremas, especialmente en la cantera de granito, uno de los escenarios más mortíferos del sistema.

Más de la mitad de estos españoles murieron como consecuencia del hambre, las palizas, las enfermedades o las ejecuciones. La provincia de Cuenca no fue ajena a este drama. Desde sus pueblos partieron hombres que acabaron atrapados en la maquinaria nazi. Recuperar hoy la memoria de aquellos deportados no es solo un acto de justicia hacia las víctimas, sino también una forma de comprender la historia.

Por eso, la Puebla de Almenara celebrará una jornada dedicada a los deportados de Cuenca a Mauthausen con el fin de rendir memoria a las víctimas de la barbarie. Este acto devuelve voz y dignidad a una parte olvidada de nuestra historia común para integrarla merecidamente en el relato colectivo.

'Mauthausen para el mundo rural'

El próximo 11 de abril de 2026 tendrá lugar en Puebla de Almenara el evento «Mauthausen para el mundo rural. Conquenses en el campo de Mauthausen», una jornada dedicada al recuerdo de los vecinos de la provincia de Cuenca, especialmente del medio rural, que fueron deportados a los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial.

El acto cuenta con la iniciativa de la Embajada de Austria y el Ayuntamiento de Puebla de Almenara, a través del Foro Cultural Austriaco, y tiene como objetivo visibilizar una realidad histórica poco conocida: la deportación de cientos de españoles, muchos de ellos procedentes de pequeños municipios, al campo de concentración de Mauthausen, símbolo del horror nazi y del sufrimiento del exilio republicano.

La jornada contará con la participación del historiador Benito Bermejo, uno de los principales especialistas en la deportación española a los campos nazis, cuyas investigaciones han sido clave para la identificación y recuperación de la memoria de las víctimas. Junto a él intervendrá Christian Dürr, aportando una visión presente y futura de cómo se transmite el legado de Mauthausen.

Conservación de la historia colectiva

Prisioneros en MauthausenConversación sobre la historia

«Mauthausen para el mundo rural» pretende ser no solo un ejercicio de recuerdo y homenaje, sino también un espacio de reflexión sobre la importancia de los valores democráticos europeos, la defensa de los derechos humanos y el papel fundamental que desempeñan los pueblos en la conservación de la historia colectiva.

Desde la organización se ha querido implicar de manera especial a los municipios de la provincia de Cuenca, muchos de los cuales vieron partir a vecinos que nunca regresaron o cuya historia permaneció silenciada durante décadas. El evento aspira así a reforzar el vínculo entre memoria, territorio y ciudadanía.