Carretera ‘Pozo de la Peña’, que separa Pozo Cañada de Chinchilla, en Castilla-La Mancha (España)

Carretera ‘Pozo de la Peña’, que separa Pozo Cañada de Chinchilla, en Castilla-La Mancha (España)Europa Press

El 59 % de las carreteras de Castilla-La Mancha está en estado grave o muy grave

Vox denuncia que más de 5.000 km necesitan reparación urgente y reclama un plan de inversiones inmediato

Las carreteras que atraviesan los campos de Castilla-La Mancha —esas arterias que conectan pueblos, industrias y familias— vuelven al centro del debate político. El diputado de Vox en las Cortes regionales, Francisco Cobo, ha denunciado este martes el «grave estado» de la red viaria autonómica y ha anunciado una acción coordinada del partido en toda España para reclamar inversiones urgentes.

Según los datos expuestos por el parlamentario, el 59 % de las carreteras de la región presenta un deterioro considerado grave o muy grave. Una cifra que sitúa a Castilla-La Mancha como la segunda comunidad más afectada por el mal estado del firme, con más de 5.000 kilómetros que necesitarían una actuación urgente y una inversión estimada en 1.801 millones de euros.

El diagnóstico dibuja un paisaje de baches, socavones, desprendimientos y señalización deficiente que, según Vox, no solo deteriora la movilidad, sino que incrementa el riesgo de accidentes y el consumo de combustible.

Castilla-La Mancha, entre las regiones más castigadas

Cobo ha subrayado que la comunidad autónoma destaca por tener uno de los porcentajes más altos de carreteras en estado muy grave dentro del conjunto nacional. En su comparecencia, el diputado ha insistido en que la situación es «insostenible» y ha reclamado medidas urgentes tanto a la Junta de Castilla-La Mancha como al Gobierno central.

La formación política sostiene que el deterioro de las infraestructuras no es solo un problema técnico, sino una cuestión de seguridad vial y de cohesión territorial. En una región extensa, con cientos de municipios dispersos, el estado de las carreteras condiciona la vida cotidiana: desde el transporte escolar hasta el acceso a servicios sanitarios o la actividad económica en zonas rurales.

Las medidas que propone Vox

Vox ha presentado una batería de propuestas dirigidas a la Junta de Castilla-La Mancha. Entre ellas, incrementar la inversión en carreteras, ejecutar el III Plan de Carreteras 2015-2026, reparar de forma urgente los tramos más deteriorados, realizar una auditoría integral de la red viaria e intensificar las labores de limpieza y mantenimiento de márgenes.

A nivel estatal, el partido reclama la aprobación de un plan de choque nacional para actuar sobre los tramos con mayor siniestralidad, garantizar inversiones suficientes y cumplir la normativa de conservación e inspección.

Según Cobo, la iniciativa busca «poner fin al abandono de las infraestructuras y defender la seguridad de los españoles».

Una cuestión que atraviesa pueblos y ciudades

El estado de las carreteras es una preocupación recurrente en Castilla-La Mancha, una comunidad donde las distancias son largas y la red viaria resulta esencial para el turismo rural, el transporte agrícola y la vida diaria de miles de vecinos.

Desde los caminos que rodean los viñedos manchegos hasta las carreteras secundarias que serpentean por los montes de Toledo, el firme se convierte en un termómetro silencioso del mantenimiento público. Cuando falla, lo sienten primero los conductores, pero también los pueblos que dependen de esa conexión para no quedar aislados.

La acción anunciada por Vox abre ahora un nuevo capítulo en el debate sobre las infraestructuras regionales, un asunto que afecta de lleno a la seguridad, la economía y la vertebración territorial de Castilla-La Mancha.

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