Tablas de DaimielEmelianov Evgenii

La primavera arranca con Las Tablas de Daimiel llenas: 1.500 hectáreas inundadas

El humedal alcanza su máximo tras semanas de lluvias y el impulso del río Gigüela, en una imagen que no se veía desde hace años

Hay imágenes que cambian un territorio. Y esta es una de ellas. El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha alcanzado su máxima superficie inundable, con cerca de 1.500 hectáreas cubiertas de agua, en un episodio que ya se define como histórico.

Durante años, este humedal fue símbolo de la sequía en Castilla-La Mancha. Hoy lo es de lo contrario: vida, recuperación y esperanza.

El momento exacto en el que todo volvió a llenarse

La confirmación ha llegado este viernes por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. En el punto de control de Puente Navarro, el agua ha comenzado a rebosar por encima de las compuertas, certificando que el parque ha alcanzado su capacidad actual.

Detrás de esta imagen hay semanas clave. Desde el 11 de febrero, el río Gigüela ha aportado caudal de forma constante, impulsado además por los frentes atlánticos que han atravesado la península.

El resultado es un dato contundente: 2,66 metros cúbicos por segundo entrando al parque y una lámina de agua que ha ido conectando zonas hasta cubrir todo el espacio inundable.

El tuit que resume un momento que ya es historia

El propio presidente regional, Emiliano García-Page, ha puesto palabras a una escena que hacía años no se veía: «Hace unos días recorría en barca Las Tablas de Daimiel… y hoy la noticia es histórica: han alcanzado su máxima superficie inundada. Cuando comienza la primavera, es un gran alegría para la naturaleza y para toda #CLM.»

Sus palabras no son casuales. Llegan en el arranque de la primavera, cuando el parque muestra su mejor cara y recupera su papel como uno de los humedales más importantes de España.

El límite real de Las Tablas: 1.500 hectáreas

Aunque el parque podría alcanzar unas 1.750 hectáreas en condiciones ideales, la realidad actual es otra. Tras años de sequía y colmatación de vegetación, la superficie efectiva se ha reducido a unas 1.500 hectáreas, que son precisamente las que ahora están inundadas. Es decir, el parque está lleno al máximo posible hoy.

La presa de Puente Navarro, con capacidad para 4,16 hectómetros cúbicos, se encuentra completamente llena y desembalsando de forma ligera, una señal inequívoca de que el sistema ha alcanzado su techo.

Tres años seguidos de agua que cambian el relato

Hay un dato silencioso pero clave: es el tercer año consecutivo en el que el río Gigüela aporta agua al parque. Una continuidad que rompe con la dinámica de años anteriores y abre una puerta a la recuperación.

Durante décadas, Las Tablas han dependido no solo de los ríos, sino también del acuífero 23, sobreexplotado desde los años 80. A esto se suman las transformaciones del territorio, que han reducido los aportes naturales. Por eso, lo que ocurre ahora no es solo una buena noticia puntual. Es un cambio de tendencia.

De símbolo de sequía a imagen de vida

Las Tablas de Daimiel, declaradas Parque Nacional en 1973 y protegidas a nivel internacional, vuelven a ser lo que fueron: un refugio de aves, un ecosistema único y una postal viva de La Mancha.

Donde antes había preocupación, hoy hay agua. Donde antes había grietas, hoy hay reflejos. Y en plena primavera, cuando todo empieza, el humedal lanza un mensaje claro: la naturaleza, cuando puede, siempre vuelve. Sin esperar a Navidad.