Alumnos dentro del aula durante un examen de selectividadUIB

La PAU 2026 ya tiene fechas en Castilla-La Mancha: será más tarde que en la mayoría de España

Castilla-La Mancha retrasa la Selectividad a la segunda semana de junio mientras el resto del país la adelanta a los primeros días del mes

La cuenta atrás para miles de estudiantes ya ha comenzado. La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 se celebrará en Castilla-La Mancha los días 8, 9 y 10 de junio, unas fechas que vuelven a situar a la región unos días por detrás del calendario mayoritario en España.

Mientras gran parte del país concentrará los exámenes entre el 2 y el 4 de junio, los alumnos castellanomanchegos dispondrán de casi una semana más para preparar una de las citas más decisivas de su etapa académica.

Un calendario desigual en toda España

El calendario de la PAU 2026 no será uniforme. La mayoría de comunidades autónomas —como Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia o Castilla y León— realizarán las pruebas en los primeros días de junio.

Sin embargo, hay excepciones claras. Castilla-La Mancha retrasa su convocatoria a la segunda semana del mes, mientras que Cataluña irá aún más allá, con exámenes previstos del 9 al 11 de junio.

Este desfase vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la coordinación entre territorios, especialmente en un momento en el que el acceso universitario trata de avanzar hacia una mayor homogeneidad.

La convocatoria extraordinaria también cambia en la región

Para quienes no superen la primera oportunidad, Castilla-La Mancha también presenta un calendario propio en la convocatoria extraordinaria.

En este caso, los exámenes se celebrarán los días 29 y 30 de junio y 1 de julio, adelantándose ligeramente respecto a otras comunidades que los fijan entre el 30 de junio y el 2 de julio.

Cataluña volverá a desmarcarse, siendo la única región que llevará esta convocatoria hasta septiembre.

Más exigencia en la corrección: la ortografía contará (y mucho)

Una de las principales novedades de la PAU 2026 no está solo en las fechas, sino en la forma de evaluar.

El nuevo modelo, impulsado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), introduce un criterio común que refuerza la importancia de la expresión escrita.

A partir de ahora, aspectos como la ortografía, la gramática o la coherencia textual tendrán un peso directo en la nota: los errores podrán restar hasta un 10% de la calificación en ejercicios redactados y, en asignaturas de lengua, la penalización podrá alcanzar el 20%.

Eso significa que una tilde olvidada o una mala construcción ya no serán detalles menores, sino factores decisivos en la nota final.

Eso sí, habrá excepciones. En materias como Matemáticas, donde no se exige redacción extensa, las faltas de ortografía no penalizarán.

Hacia una Selectividad más homogénea

Estas novedades responden a un intento de armonizar la prueba en toda España. El documento técnico aprobado por la CRUE para el curso 2025/2026 busca reducir diferencias entre comunidades y establecer criterios más comunes tanto en el acceso como en la admisión a la universidad.

Algunas regiones, como Madrid, ya han avanzado en esta línea introduciendo cambios en sus modelos de examen y en los sistemas de corrección, con valoraciones más precisas.

Una semana más para prepararse… pero también más presión

El hecho de que Castilla-La Mancha celebre la PAU más tarde puede interpretarse como una ventaja para muchos estudiantes, que ganan días extra de estudio. Sin embargo, también implica alargar la tensión y la incertidumbre en una etapa ya de por sí exigente.

Lo que está claro es que junio volverá a ser el mes decisivo para toda una generación de jóvenes que se juegan su futuro académico en apenas tres días… donde cada detalle, incluso una tilde, puede marcar la diferencia.