La Virgen del Monte en su Santuario

Ciudad Real

La romería de la Virgen del Monte: fe, tradición y fiesta con siglos de historia en Bolaños de Calatrava

En el corazón de La Mancha, cada primavera se repite una escena que mezcla devoción, historia y convivencia popular. Se trata de la romería en honor a la Virgen del Monte, una de las celebraciones más emblemáticas de Bolaños de Calatrava (Ciudad Real).

Durante el último fin de semana de abril, miles de personas abandonan el casco urbano para dirigirse al santuario situado en el Monte de la Moheda, transformando este paraje en un auténtico punto de encuentro festivo y espiritual.

Un origen entre la historia y la leyenda

El origen de esta romería se remonta siglos atrás. La tradición popular sitúa su inicio en la aparición de la Virgen a una joven pastora en estos campos manchegos, un relato que ha perdurado en la memoria colectiva de los bolañegos. Sin embargo, los datos históricos apuntan también a hechos relevantes como el Pacto de la Concordia de 1582, que consolidó la vinculación de la villa con el santuario y su entorno.

La Virgen del Monte en su Santuario, en 2025

Aún más atrás, el culto a la Virgen del Monte se asocia a la Edad Media y a la organización territorial tras la Reconquista, lo que refuerza la profundidad histórica de esta devoción.

Algunas de las imágenes que los fieles donan a la Virgen durante el paso de los años, expuestas en la parte superior del Santuario

Con el paso del tiempo, lo que comenzó como una peregrinación religiosa fue evolucionando hasta convertirse en una celebración multitudinaria.

La Virgen del Monte a su salida de la Iglesia entre miles de peregrinos

Hoy en día, la romería reúne a más de 25.000 personas cada año, convirtiéndose en una de las más importantes de Castilla-La Mancha. Familias enteras, grupos de amigos y visitantes de toda la región se instalan en los llamados «rasos», terrenos próximos al santuario donde levantan sus tradicionales «corros» o «chozos».

Procesión de la Virgen del Monte

Durante varios días –oficialmente desde el sábado hasta el lunes, pero pueden verse romeros desde el jueves y el viernes– el ambiente es una mezcla de convivencia, música, fe y tradición. La fiesta comienza con ofrendas florales, repiques de campanas y cohetes, continúa con actos religiosos y culmina con verbenas populares y actividades lúdicas.

Religión y tradición: el alma de la fiesta

El momento más solemne llega el domingo, cuando se celebra la procesión de la Virgen alrededor de la ermita. Los fieles participan con gran emoción, cumpliendo promesas o realizando ofrendas. Una de las tradiciones más llamativas consiste en colgar donativos en el manto de la imagen, gesto que simboliza la gratitud y la devoción de los creyentes.

Procesión de la Virgen del Monte

Otro instante destacado es la subasta del «estadal», una medalla que ha llevado la Virgen durante la festividad, y cuya puja alcanza cifras elevadas, reflejo del fervor popular.

Gastronomía y convivencia manchega

Más allá de lo religioso, la romería es también una gran celebración social. En los «corros», los asistentes comparten comidas típicas como la caldereta de cordero, las migas o las chuletas, platos que forman parte esencial de la cultura manchega .

Miles de asistentes esperan a las puertas de la IglesiaAyuntamiento de Bolaños Cva.

Este ambiente festivo convierte la romería en una experiencia intergeneracional: niños, jóvenes y mayores participan juntos en una tradición que se transmite de generación en generación.

De peregrinación a gran fiesta popular

Con el paso del tiempo, la romería ha incorporado elementos propios de una feria: atracciones, puestecillos, música, actividades culturales y folclore regional, como jotas y seguidillas manchegas.

Algunos romeros asisten para ver a la Virgen del Monte

Esta evolución no ha restado importancia a su carácter religioso, sino que ha ampliado su atractivo, consolidándola como la fiesta más representativa de la localidad. De hecho, en los últimos años ha sido reconocida como una manifestación de interés turístico provincial, lo que confirma su relevancia cultural y social.

La romería de la Virgen del Monte no es solo una fiesta, es un símbolo de identidad para los habitantes de Bolaños de Calatrava. En ella confluyen historia, fe, gastronomía y tradición, creando un evento único que refleja el alma de su pueblo, que ha conseguido mantener viva una tradición que ha atravesado siglos.