(Foto de ARCHIVO) El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PP Castilla-La Mancha, Paco Núñez
El PP se aferra al debate por la prioridad nacional de Vox, pero Paco Núñez se niega a una «discusión estéril»
Los grandes líderes 'populares' de España como Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno Bonilla o el propio Alberto Núñez Feijóo insisten en distanciarse de Vox virando en sentido del arraigo, pero en Castilla-La Mancha, Paco Núñez no quiere embarrar un futuro posible acuerdo
El concepto de 'prioridad nacional' ha traspasado los debates políticos para convertirse en objeto de conversación popular. La preferencia por nacimiento de los españoles en los servicios, vivienda y ayudas públicas responde a uno de los principales puntos de la hoja de ruta que Vox defiende desde hace años. El concepto se ha mantenido en el apartado más marginal de la política española hasta acontecimientos recientes en los que su papel ha sido fundamental para sellar acuerdos que se materializan en investiduras.
Extremadura y Aragón, con María Guardiola y Jorge Azcón respectivamente, inician nuevas legislaturas con la 'prioridad nacional' como elemento clave para fraguar ambos acuerdos entre PP y Vox. Pese a que los 'populares' ocuparán el asiento de poder, desde Vox toman la presencia del concepto como una gran victoria tras años de defensa del mismo. El triunfo de Vox puede ser tomado como una herida de sumisión en el bando del Partido Popular y sus grandes líderes no han tardado en comparecer públicamente para desvincularse de su significado, haciendo mención a una cuestión de arraigo.
El contenido referente a este punto dentro del documento que firma el acuerdo ha abierto un debate, no solo ético, también sobre la posible inconstitucionalidad del mismo. Vox defiende que las prestaciones sociales deben poner por delante a los ciudadanos españoles frente a cualquier inmigrante. La Constitución Española prohíbe en los artículos 13 y 14 la discriminación por nacimiento, sexo, raza, religión u otras condiciones. De este modo, el Partido Popular prefiere hablar de una cuestión de arraigo, un tanto intangible y que no acaba de encontrar una definición concreta.
Ante el debate entre prioridad nacional y arraigo, no se ha sumado el líder 'popular' en Castilla-La Mancha, que ha catalogado la discusión de sus compañeros de partido con los miembros de Vox como «discusión semántica estéril». En este debate se emplean con contundencia, por citar algunos, el cabeza de partido a nivel nacional, Alberto Núñez Feijóo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o el presidente andaluz, Juanma Moreno Bonilla. ¿Por qué Paco Núñez no secunda sus discursos? En sus declaraciones más recientes pareciera como si quisiera ceñirse a una cuestión puramente electoral.
El PP defiende el arraigo
Alberto Núñez Feijóo, Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno, Alfonso Rueda y Alfonso Fernández Mañueco
En la línea habitual al posicionamiento ideológico y de pensamiento en España, solo parece posible situarse a favor o en contra de la prioridad nacional, pero el Partido Popular parece haber encontrado escapatoria para aceptarla a la hora de gobernar y negarla de cara a la opinión pública. El lío es tal que ni los propios miembros del partido siguen un discurso común, por lo que resulta interesante advertir diferentes detalles en función del criterio.
Mientras la prioridad nacional ha servido para sacar adelante los gobiernos 'populares' en Extremadura y Aragón, el concepto fue negado por el PP en su ascenso al ámbito estatal. Feijóo argumentaba en el Congreso que ellos lo que apoyan es el arraigo: «Lo importante no es lo que consideramos, sino lo que está firmado y lo que está escrito. Y lo que se está firmando, que también ocurre en otras comunidades autónomas de distinto signo, es valorar el tiempo que lleva una persona viviendo en un ayuntamiento, en la comunidad o en el país, siempre de acuerdo con las leyes».
El líder nacional recalcaba que siempre se aplicará de acuerdo a las leyes y en base a la «vecindad», es decir, el tiempo que se lleva viviendo en esa CCAA, con independencia de la nacionalidad de las personas que están viviendo en España, como se firmó en el documento. El PP se desmarca de la supuesta reinterpretación de lo pactado por parte de Vox y Feijóo pide que «leamos lo que se firma y no interpretemos ni digamos cosas distintas a las que se ha firmado».
En la Asamblea de Madrid, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha clamado contra Vox rogándoles que «digan la verdad» porque «ninguna persona extranjera deja a ningún español fuera de absolutamente nada». La líder del PP en Madrid recordaba que exigen años mínimos de empadronamientos para políticas de vivienda, empleo o maternidad, porque «no es lo mismo llevar cuatro meses que quince años en Madrid». Por su parte, el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, ha insistido en el «arraigo al territorio» y ha señalado las pretensiones de Vox para «levantar polvareda» que cree una discusión que favorezca futuros resultados electorales.
Núñez evita discusiones estériles
Paco Núñez, durante la entrevista con El Debate
La pregunta era obligatoria también para Paco Núñez que, al frente del PP en Castilla-La Mancha, aseguraba que no va a perder tiempo en «ninguna discusión semántica estéril», respecto al concepto de «prioridad nacional» o «arraigo», ya que «no nos conducen a ningún sitio». Pese a no querer declarar en ningún sentido no parece comulgar con el sentido de arraigo defendido en su propio partido y es que Núñez insiste en «cumplir la voluntad popular».
Lo votado por los ciudadanos debe ser prioridad para Paco Núñez y con ello justifica lo acordado en Extremadura y Aragón: «Allí donde ha habido elecciones el patrón se ha repetido y no hay mayorías absolutas, por lo tanto hay que llegar a acuerdos. A partir de ahí yo no me voy a perder, insisto, en discusiones semánticas que me parecen estériles».
Las elecciones en Castilla-La Mancha programadas para dentro de un año dejan poco margen de error a unos y a otros. Por ello, este 'electoralismo' mostrado por Núñez no sorprende. Tras caer estrepitosamente en las elecciones de 2019 y más tarde en 2023 con dos de los peores resultados históricos del partido. Como él mismo argumenta, las elecciones autonómicas más recientes en otros puntos de España muestran una bajada importante del PSOE, mejoría de resultados en el PP y a un Vox que no deja de crecer.
Un nuevo 'batacazo' electoral dejaría la figura de Paco Núñez gravemente herida en la cúpula del Partido Popular y ante tal peligro mejor no buscar nuevos enemigos. Si las urnas de Castilla-La Mancha continúan la tendencia del resto de regiones, el PP y Paco Núñez tendrían una oportunidad de arrebatar el poder al PSOE de Emiliano García-Page. Para ello, el apoyo de Vox apunta a fundamental y mejor callar que pecar, mientras desde el PSOE señalan que si Paco Núñez tuviese que gobernar, «en la mitad de los temas mandaría Vox y en la otra mitad mandaría Génova», según desarrollaba Antonio Sánchez Requena, diputado socialista en las Cortes.